Inicio arrow Recuperar contraseña

Lost Password

Guanajuato

En 1522, llega a Yuririhapúndaro y Pénjamo, la expedición de Cristóbal de Olid, encontrando el territorio ocupado por la tribu Chichimeca en la parte central y la tribu Purépecha en la parte suroeste del territorio.

En el año de 1542, se inicia la colonización de la región oriental de Guanajuato, cuando se concede la merced para estancias ganaderas en Apaseo y Chamácuaro. Posteriormente en el año de 1555, Ángel de Villafaña funda La Villa de San Miguel el Grande. Dos años después, se establece el pueblo de Santa Fe y Real de Minas de Quanaxhuato, esto con el fin de explotar los ricos yacimientos de plata.

En 1576 se funda la Villa de León, esto con el fin de contrarrestar las incursiones de los indígenas.Para 1590, se funda La Villa de San Luis de la Paz para celebrar el pacto de Paz entre las autoridades españolas y la tribu Chichimeca.

Por el auge regional de la minería en el siglo XVIII, se construyeron notables edificios civiles y religiosos en la ciudad de Guanajuato y en otras poblaciones de la entidad, los cuales son magníficos ejemplos de la arquitectura barroca y churrigueresca. Para el año de 1741 se le concede a Guanajuato el título de Villa de Santa Fe y Real de Minas de Guanajuato, con derecho a usar escudo de armas.

En 1786 adquiere el nombre de intendencia, formando parte de las doce que componían a La Nueva España. En 1792 siendo Intendente Juan Antonio Riaño, se creó el gigantesco almacén de granos conocido como La Alhóndiga de Granaditas.

 

En 1810, el cura Don Miguel Hidalgo y Costilla proclama, en Dolores, la independencia de México, levantando en armas a los feligreses el 16 de Septiembre por la madrugada, ocupando la ciudad de Guanajuato el 30 de Septiembre. Los jefes militares Luis de Cortazar y Anastasio Bustamante, en 1821,se adhieren al Plan de Iguala, y el 24 de marzo, ocupan la ciudad de Guanajuato. El 8 de Julio de 1821, se jura la independencia de México en toda la provincia de Guanajuato.

Para 1824, el Congreso Constituyente de México, en el que se jura el acta constitutiva de la federación, da a la entidad el nombre de ESTADO LIBRE Y SOBERANO DE GUANAJUATO Característica que pierde al convertirse en departamento durante el régimen del gobierno centralista implantado en la nación en 1847, la entidad ayuda con 6,000 hombres, bajo el mando del General Gabriel Valencia, para defender la Nación invadida por los Norteamericanos. Para 1848, con el fin de la guerra contra los Estados Unidos, por medio del Tratado de Guadalupe, se levantan en armas inconformes los generales Mariano Paredes y Manuel Doblado y junto con el sacerdote Celedonio Dómeco Jarauta, ocupan la capital, son derrotados, y el sacerdote es fusilado.

 

El  Licenciado Benito Juárez llega a Guanajuato y ante el golpe de estado de Ignacio Comonfort, asume la Presidencia de la República y forma su gobierno el 19 de enero de 1858, antes de marchar a Guadalajara y salir por Manzanillo rumbo a Veracruz. Entre 1858 y 1860, durante la Guerra de Reforma (tres años), la ciudad de Guanajuato estuvo 9 veces en manos de los conservadores, y otras tantas en manos de los liberales.

En diciembre de 1863 Guanajuato cae en poder de los Imperialistas, y en marzo de 1864 es transformado de Estado en Departamento. La ciudad es recobrada por las fuerzas del general Florencio Antillón el 26 de enero de 1867, y asume el cargo de Gobernador hasta el año de 1877. En 1915 se libra, en Celaya, la célebre batalla entre el General Álvaro Obregón y Francisco Villa.

En 1926 toma auge en varias poblaciones como Pénjamo, León y otras más, el movimiento rebelde cristero. En 1946 un motín de los llamados Sinarquistas provoca en León numerosos muertos y heridos.

A partir de 1972 se lleva a cabo un evento Internacional denominado Festival Cervantino, donde concurren artistas, literatos, poetas, músicos, etc., del país y de varias partes del mundo, los eventos de este Festival se realizan por toda la ciudad capital, en plazas públicas, teatros, parques, escuelas, etc., y también en diferentes municipios del Estado.



PERSONAJES ILUSTRES

 

Periodo de Vida Nombre Actividad Sobresaliente
1787-1810
Mariano Liceaga
Insurgente.
1775-1811
Fray Luis Herrera
Sacerdote, cirujano y patriota insurgente.
1753-1811
Cura Don Miguel Hidalgo y Costilla
Iniciador y líder del movimiento insurgente para la Independencia de México.
1791-1811
Francisco Lanzagorta Inchaurregui
Militar Insurgente.
1780-1818
José Maria Liceaga
Insurgente.
1792-1855
José Casimiro
Ingeniero, militar y político.
1759-1833
Francisco Eduardo Tresguerras
Arquitecto, Grabador y Pintor.
1818-1865
Manuel Doblado
Político y militar (Liberal). Gobernador del Estado de Guanajuato en 1855.
1805-1847
Gregorio Vicente Gelati
Combatió la invasión en la guerra de Texas.
1841-1901
Ramón Valle 
Sacerdote, dramaturgo, poeta y militar.
1811-1861
Santos Degollado
Político y militar (Liberal). Gobernador del Estado de Guanajuato en 1857.
1882-1910
Pradexis G. Guerrero 
Revolucionario.
1839-1920
Eduardo Liceaga
Médico, miembro de la Academia Nacional de Medicina.
1870-1936
Agustín Lanuza
Poeta, abogado e historiador.
1865-1938
Luis González Obregón 
Historiador, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, y de la Academia de Historia.
1861-1945
Toribio Esquivel Obregón
Abogado, maestro y político.
1885-1951
María Grever
Su verdadero nombre era, Maria Asunción de la Portilla y Torres, Compositora.
1911-1953
Jorge Negrete
Cantante y autor, formó parte de los artistas de la Época de Oro del cine Mexicano.
1900-1955
Joaquín Pardavé
Actor y Humorista.
1886-l957
Diego Rivera
Muralista.
1903-1958
Efrén Hernández
Autor de poesías, novelas y cuentos.
1926-1973
José Alfredo Jiménez
Cantante y compositor de música mexicana.
1914-1982
Efraín Huerta
Poeta y periodista.
1942-
Vicente Fox Quesada
Primer Presidente de la República Mexicana, proveniente de un partido opositor.

CRONOLOGÍA DE HECHOS HISTÓRICOS
 

Año Acontecimiento
1522
Llegada de los Españoles a Guanajuato, a Yuririhapúndaro y Pénjamo.
1542
Colonización de la región.
1557
Se establece Guanajuato, con el nombre de Santa Fe y Real de Minas de Quanaxhuato.
1576
Se funda La Villa de León.
1590
Se funda San Luis de la Paz.
1741
Se le concede a Guanajuato Título de Villa. 
1786
Se hace Intendencia Guanajuato, formando parte de las 12 existentes en el territorio Mexicano.
1810
Fue el 15 de Septiembre por la madrugada cuando el Cura Don Miguel Hidalgo y Costilla proclama la Independencia de México, al dar el Grito en la Ciudad de Dolores Hidalgo.
1821
Se Jura la Independencia el 8 de Julio en todo Guanajuato.
1824
Se Jura Acta Constitutiva de la Federación, y da a la entidad el nombre de “ESTADO LIBRE Y SOBERANO DE GUANAJUATO”.
1847
Guanajuato contribuye con 6,000 hombres para combatir a los Norteamericanos, bajo el mando del General Gabriel Valencia.
1858
El Licenciado Benito Juárez llega a Guanajuato y asume la Presidencia de la República y forma su Gobierno el 19 de Enero.
1910
Guanajuato, entra a la Revolución por Medio de Cándido Navarro, que toma las armas.
1915
Se Libra en Celaya la Batalla entre El General Francisco Villa y El General Alvaro Obregón.
1973
Se Inicia, El Festival Internacional Cervantino, en la Capital del estado y en todos los Municipios.

 


Enciclopedia de los Municipios de México
Guanajuato_svg.png

Guerrero

El territorio que ocupa actualmente la entidad estuvo habitado por grupos nómadas, que recorrerían las distintas regiones en busca de alimento y refugio, hace más de 20 mil años. Los vestigios más antiguos que se han localizado datan aproximadamente 22 mil años antes de nuestra era y son los restos humanos hallados cerca de los límites de los estados de Guerrero y Morelos, en el lugar conocido como la Cueva Encantada.

Otros vestigios un poco más recientes, corresponden al siglo XV antes de nuestra era, se han localizado en la sierra del norte, los valles centrales y en la montaña y son testimonio de la vida diaria de los seres humanos de aquellos tiempos: puntas de flecha, navajas, hachas, huesos tallados, dibujos en las paredes de las cuevas, etc.  Estos recolectores y cazadores, a través del tiempo, fueron alcanzando un mayor grado de desarrollo cultural y una concepción del mundo y de la vida que transformó radicalmente su organización política y social, hasta el descubrimiento de la agricultura, que permitió el paso a la sedentarización.

Hace aproximadamente 8 mil años, los recursos físicos  y naturales del territorio estatal permitieron mejores condiciones de vida y desarrollo material.  Entre los años de 7000 y 5000 antes de nuestra era, se empezaron a establecer algunas aldeas en los márgenes de los ríos, o a orillas de los lagos y se desarrollaron las técnicas del tejido, la cerámica, la cestería y se perfeccionaron los instrumentos de trabajo.

Con el paso del tiempo, el teocintle, grano antecesor del maíz y el xoloitzcuintle o perro desnudo, que abundaban en algunas partes de la entidad, fueron convirtiéndose en la base de la alimentación de estos grupos y aportando  nutrientes de mayor calidad  que influyeron en su desarrollo físico y cultural.  De esta forma, la organización familiar se transformó en organización tribal y se dieron las primeras formas de división del trabajo.

La religión jugó un papel importante, como aliciente espiritual y como medio para la explicación de numerosos fenómenos naturales. Con base en una interpretación mágica. El establecimiento de aldeas fijas es un indicador importante de los cambios sufridos por los grupos humanos al sedentarizarse, y uno de los asentamientos de este tipo más remoto de los que se han localizado en el país, corresponde al hallado en Puerto Marqués, cerca de Acapulco, en donde se han encontrado objetos de cerámica con una antigüedad de aproximadamente cinco mil años.

En el actual territorio estatal, los antiguos habitantes alcanzaron un progreso notable, aunque su identidad es causa de polémica.  Para algunos autores los mismos olmecas que formaron la región del Golfo de México y crearon las primeras castas culturales de nuestro país, habitaron también algunas regiones de la entidad, lo que fundamentan en la existencia de una gran cantidad de vestigios diseminados en parte de su territorio y afirman que después de seis siglos de florecimiento su cultura desapareció  al mezclarse con otros grupos y perdieron su predominio e identidad.

Para otros autores la cultura olmeca dejo sentir su influencia sobre los grupos locales después de que éstos alcanzaron un desarrollo cultural y material propio.  Algunos coinciden en reconocer la importancia que alcanzó la cultura mezcala, la cual tuvo un  asiento en los márgenes del río del mismo nombre (también conocido como Balsas) y se difundió hacia la costa del Pacífico, la Tierra Caliente, las sierras de norte y las centro y Sudamérica, a través del comercio. Sin embargo, los primeros atribuyen su origen a la herencia directa de la cultura olmeca y su conexión con otras culturas, mientras los segundos le atribuyen influencia olmeca, posterior a su surgimiento.

De cualquier manera, la cultura mezcala desarrolló un estilo propio y original en la escultura y la cerámica, que se caracteriza por su sencillez, como se aprecia en los trabajos de jadeita, jade, riolita, serpentina, basalto y pedernal, que representan figuras y rostros humanos, animales y viviendas.

La influencia olmeca es inobjetable, tanto como por su cosmovisión del mundo, como por la característica del hombre jaguar. Otro rasgo esencial de la influencia olmeca fue el agrupamiento de las aldeas dispersas, la construcción de templos ceremoniales y el establecimiento de una organización política, cultural y religiosa, administrada por sacerdotes que fueron  asumiendo funciones de gobierno. Mas adelante, la cultura mezcala asimiló e incorporó a su estilo el modelo cultural teotihuacano en su cerámica, integró en algunos lugares el juego de pelota que tenía un carácter ritual, e incorporó sus elementos característicos a la escultura en piedra.  A principio de nuestra era el desarrollo alcanzado por los pueblos que habitaban el centro y el sureste de México les permitió establecer relaciones comerciales con los pueblos distantes.

De esta manera arribaron al actual territorio estatal, como lo habían hecho los teotihuacanos, los purépechas, mixtecos, mayas y zapotecos, quienes crearon retos comerciales terrestres, fluviales y marítimos, que ya en el siglo VII hicieron posible un intercambio cultural intenso y aportaron nuevos elementos a los pueblos de la cultura mezcala. Incluso han sido localizadas paletas de piedra para moler pigmentos, que parecen estar influidos por el estilo de la cultura honokam, del sur de los Estados Unidos de América.

En el siglo VIII, otro grupo llegó a enriquecer el mosaico cultural de la entidad, eran los toltecas, herederos de la cultura teotihuacana, que tuvieron por las sierras del norte la principal puerta de entrada a su ruta comercial. Su aportación fundamental fue difundir las técnicas de aleación, fundido y trabajo de minerales metálicos, especialmente en Tierra Caliente y en la Costa Grande. Los artesanos toltecas utilizaron las resinas y los vistosos plumajes de las aves selváticas, para la elaboración del arte plumario y difundieron también el uso del papel amate. Hacia la segunda mitad del siglo XII de nuestra era, el imperio tolteca decayó y los pueblos influidos por su cultura fueron dominados por los chichimecas, que posteriormente integraron el imperio Mexica.

Para el siglo XIV, se encontraban ya asentados en el territorio de la entidad, diversos pueblos con sus características culturales propias, conviviendo algunos de manera pacífica y otros en constantes conflictos bélicos. Entre los más importantes estaban los purépechas, cuitlatecas, ocuitecas y matlatzincas, en la Tierra Caliente; los chontales, mazatlecos y tlahuicas en la sierra del Norte; los coixcas y tepoztecos en los valles Centrales; los tlapanecos y los mixtecos en la Montaña; los jopis, mixtecos y amuzgos en la Costa Chica y los tolimecas, chubias, pantecas y cuitlecas en la Costa Grande.

Generalmente cada pueblo era regido por un señor o consejo de principales; figuraban además los sacerdotes, quienes organizaban y dirigían los ritos y a los guerreros que se encargaban de defender el territorio del pueblo y sostener el orden dentro de la comunidad. Otro grupo era el de los productores artesanos y agricultores, que estaban en la base de la organización social. Su economía se basaba en la agricultura y se complementaba en ocasiones con el tributo que pagaban otros grupos sometidos, con la explotación de algunos minerales y el comercio.

Otras características de esos pueblos fueros su vestuario de algodón, sus casas eran de bajareque y su religión politeísta, en la que los dioses representaban los elementos naturales y eran denominados según las diferentes lenguas que los grupos guerrerenses desarrollaron para comunicarse.

En el año sé 1414 el gobernante mexica Chimalpopoca, al dirigir sus campañas expansionistas contra los pueblos matlatzincas asentados en los valles de Toluca, incursionó en la parte de Tierra Caliente de Guerrero, pero fue hasta 1433 cuando Itzcóatl, proveniente del actual estado de Morelos, penetró a Guerrero, atacando con sus ejércitos a los cuitlatecos asentados entre los ríos de Teloloapan y Cocula, al norte del río Balsas. Fue así como entraron por primera vez en lo que hoy es el estado de Guerrero, los soldados del naciente imperio del la Triple Alianza.

Para 1438, Itzcóatl ya había denominado a los pueblos de la Región Norte del Estado. Posteriormente en 1440 denominó una parte de la Montaña, muriendo en ese mismo año; lo sucedió Moctezuma Ilhuicamina quien con la finalidad de extender el dominio Mexica, emprendió cinco campañas al sur durante su mandato, que abarco de 1440 a 1452. En su primera campaña reconquistó a los pueblos de la zona norte, que habían revelado que al morir el tlatoani Itzcóatl; en su segunda incursión conquistó una parte de los pueblos de la zona centro; en su tercera campaña tenía dos finalidades: Vengar la muerte de sus embajadores en manos de los coizcas y ampliar su dominio en la zona centro.

Posteriormente inició una cuarta campaña por el sur y con su poderoso ejército conquistó la región de la Montaña, derrotando en esta ocasión a los mixtecos y tlapanecos.

En 1452 Moctezuma realizó una última campaña en este territorio y en su intento por dominar a la región de la Costa Chica, fue derrotado por los indómitos yopis, por lo que el orgulloso emperador regresó a la gran Tenochtitlán decepcionado, siendo esta su peor campaña en tierras surianas.

De 1452 a 1511 el estado de Guerrero siguió siendo escenario de cruentos combates entre los mexicas y los diferentes grupos que habitaban el sur, principalmente los purépechas y los yopis. Durante este tiempo incursionaron en el estado los emperadores mexicas Moctezuma I, Netzahualcoyotzin, Axayácatl, Ahuitzonzin, Moctezuma Xocoyotzin y Tizoc, con el objeto de establecer un pleno dominio  de los pueblos; cabe señalar que  Moctezuma Xocoyotzin, fue el último emperador mexica que emprendió una campaña militar en el sur, antes de la llegada de los españoles.

Durante la conquista y dominación del sur, los mexicas crearon siete provincias de Tepecuacuilco y Taxco dependían los pueblos que formaban la Región Norte y Centro del Estado.  Los pueblos de la montaña estaban sujetos a las provincias de Quiahteopan, Tlapa y Tlalcocauhtitla. De Cihuatlán dependían los pueblos de la hoy Costa Grande y por último, a la provincia de Igualtepec los pueblos que comprendían la región de la Costa Chica.

Para ejercer el control de las provincias, los mexicas establecieron en la región de la zona centro una jurisdicción  militar, la cual tenía dos finalidades: vigilar que los pueblos dominados aportaran su tributo correspondiente y abastecer de pertrechos y alimentos a los guerreros que se encontraban luchando en las zonas de operaciones militares, contra los purépechas en la Tierra Caliente y los yopis en la Costa Chica.

Chihuastlán y Tepecoacuilco eran las principales regiones tributarias, de las cuales obtenían productos agrícolas, animales silvestres, metales preciosos, sal y algodón.  Esto muestra el panorama del dominio mexica en el sur, hasta la llegada de los españoles.

Durante la resistencia mexica, a la conquista española, nació uno de los héroes más destacados de la historia de nuestro país, Cuauhtémoc, último gobernante azteca, hijo de una princesa chontal, originaria de Ixcateopan y de Ahuizotl hijo del gobernante mexica del mismo nombre.

Destruida Tenochtitlán y sometidos los mexicas, el océano Pacífico atrajo la atención de los conquistadores, esencialmente por motivos económicos. Hernán Cortés ordenó en 1519 que se explotara la provincia de Cihuatlán o Zacatula, como la llamaron los conquistadores, para cerciorarse de la existencia del mar del sur y de las riquezas en oro y perlas, la cual estuvo a cargo de Gonzalo de Umbría.

A fines de 1520, el mismo Cortés mandó reconocer la región Taxqueña, con el objeto de localizar metales para fundir piezas de artillería. De esta manera, la penetración armada fue formalizando la conquista del territorio sureño, que no encontró gran resistencia, debido al temor que había despertado la noticia de la caída de Tenochtitlán y por la carencia de medios adecuados para derrotar a los agresores; además la dispersión y poca relación entre los distintos  grupos étnicos impedían la unificación de una sola fuerza.

Algunos grupos se aliaron a los españoles con la esperanza de verse favorecidos; otros, como los amuzgos, optaron por retirarse y ceder sus terrenos. Los yopis, desgastados por el asedio mexica, no pudieron hacer frente solos a los invasores por mucho tiempo.

La Costa Chica y la sierra Tlacotehua se caracterizaron por una densidad demográfica muy reducida; la sierra Cuitlateca fue subestimada por su escaso valor tributario; la Costa Grande estaba habitada por grupos étnicos de hábitos seminómadas; los purépechas en la Tierra Caliente se hallaron también muy debilitados y desgastados, por su forcejeo permanente con los mexicas.

Por todo lo anterior, la conquista y sumisión del territorio fue rápida y completa, incluso en la mayoría de los casos los pueblos enviaron emisarios a visitar a Cortés para informarle de su sumisión voluntaria.

En 1521 Rodrigo de Castañeda penetró y tomó el sector minero de Taxco; Gonzalo de Sandoval dominó la región chontal; la sierra del norte, el valle de Iguala y el centro de Coixcatlalpan. Un año después, el mismo Gonzalo de Sandoval sujetó la Costa Chica donde se fundó el sexto Ayuntamiento de la Nueva España, con cabecera en el poblado de San Luis Acatlán y dominó parte de la montaña.

En 1523 Juan Rodríguez de Villafuerte se apoderó de Cihuatlán y casi toda la Costa Grande; después de destruir el poblado indígena de Zacatula fundó sobre sus ruinas la Villa de la Concepción, donde se instaló poco después el octavo Ayuntamiento de la Nueva España y el primer artillero, en el cual se construyeron dos carabelas y dos bergantines. Por encargo de Cortés construyó  después en Zihuatanejo tres bergantines más y en ese mismo año llegó a Acapulco, al que denominó Villa Fuerte y cuya encomienda logró obtener tiempo después.

Isidro Moreno dominó varios pueblos de la sierra de Tlacotepec y la parte alta de la Costa Grande en la región denominada Atlatomahua. Sin embargo, al finalizar la primera década de la Conquista, los españoles habían reducido violentamente dos rebeliones indígenas, una en Costa Grande en los astilleros de Zacatula, provocada por las vejaciones y la explotación y otra en San Luis Acatlán en la Costa Chica, donde los yopis trataron de recuperar su independencia y destruyeron el pueblo matando a una gran cantidad de españoles.

Antecedentes Coloniales

Durante el proceso de la Conquista, el territorio, los pueblos y los indígenas fueron repartidos en encomiendas entre los soldados españoles, en recompensa por sus servicios prestados a la Corona. De esta manera se conformaron alrededor de 76 encomiendas, cuyo usufructo llegó a beneficiar a 854 titulares, que iniciaron propiamente la explotación de minas, tierras, bosques e indios, bajo la simulación de la evangelización, la protección a los indígenas y la tributación a la corona.

Uno de los primeros encomendados de la región, que tuvo a Tlapa como encomienda, fue Hernán Cortés, quien consideró a los tlapanecos como un pueblo de mayor cultura y desarrollo social con respecto a los demás.

La encomienda implicaba una facultad delgada de gobierno para el encomendero, que de alguna manera fue la primera autoridad política local. Otra modalidad establecida por la Corona para recompensar a sus soldados, fueron las mercedes reales, que consistían en la donación directa de tierras, de tal manera que había españoles dueños de las mismas y otros que sólo utilizaban la fuerza de trabajo indígena para su beneficio.

En el caso de las mercede reales, la explotación de la fuerza de trabajo consistía en una especie de peonaje intermedio entre el tributo personal y el pago por el trabajo. En el caso de la utilización de la fuerza de trabajo indígena, el pago de tributo con trabajo era una especie de servidumbre, a la cual estaban hasta cierto punto acostumbrados los indígenas, por haberse dado en la época anterior a la conquista y porque se consideraban como una forma de sumisión al conquistador.

La evangelización se llevó a cabo principalmente por los frailes agustinos en al zona Centro, la Montaña y Tierra Caliente y por los franciscanos en la zona Norte, la Costa Grande y Acapulco.

Durante la primera mitad del siglo XVI las enfermedades traídas por los españoles, ante las cuales los indígenas no tenían defensas, la terrible explotación y los abusos de los conquistadores, repercutieron en una notoria disminución de la población indígena, principalmente en la Costa Chica y hubo necesidad de traer esclavos negros para suplir la fuerza de trabajo de los indios.

Este fenómeno dio lugar a la formación de los pueblos o repúblicas de indios, que llegaron a sumar 213 en todo el territorio. Estas repúblicas constituían prácticamente un régimen de gobierno municipal, específico para los indígenas, cuya función era administrar los intereses de los pueblos y de los indios que los habitaban y representarlos de manera formal ante las autoridades españolas, tanto de manera judicial, como en la agraria.

Los españoles, cautelosos ante las formas tradicionales y en ocasiones secretas de la organización de los pueblos, tuvieron el cuidado de que fueran los grupos de caciques o de principales quienes resultaran elegidos como gobernantes o tenientes de alcaldes menores, como también se les llamaba. Sin embargo, los intereses corruptos manejados de muchos encomenderos provocaron el efecto contrario al esperado, pues éstos intervenían burdamente para imponer autoridades proclives a ellos, lo que impuso un orden autoritario pero no la paz.

Siguiendo el modelo del gobierno municipal establecido en las alcaldías mayores, que eran las instancias de jerarquía superior de las repúblicas de indios, se integraban por un Concejo de principales conformado por un gobernador de naturales o principal mayor, un alcalde de naturales o tlayacanqui, un mayordomo o mayor, varios diputados o regidores, un escribano y varios alguaciles o topiles, al mando de un tequitlato, quien dirigía el trabajo de los comuneros.

Estas repúblicas contaban además en cada cabecera de alcaldía mayor o partido, como se les llamó después, con un protector de naturales (procurador), designado por el gobierno virreinal, para atender en primera instancia las solicitudes recibidas, reunir la documentación conducente y tramitarla.

También en la Ciudad de México había un apoderado comisario, para tratar asuntos ante el fiscal de la Real Hacienda, encargado de la procuración legal de los indígenas, quien integraba los expedientes y los tramitaba hasta la final resolución del Virrey, o en su defecto, de la Real Audiencia. A esta organización política de indios, que en apariencia les daban autonomía relativa, pero que en realidad los sujetaban más, correspondía una organización económica de la comunidad cuyo patrimonio eran sus tierras.

Con el reconocimiento del orden tradicional indígena, en las repúblicas de indios se arraigó la corrupción; las disputas de tierras y aguas que servían de instrumento a arribistas y vividores mestizos, mulatos y españoles, sirvieron para despojar de su patrimonio a los indios.

Por otro lado, la organización religiosa hispana, suplementó a la indígena y jugó un papel importante para resguardar, hasta donde fue posible, la identidad cultural de los pueblos.

La construcción de los templos fue una empresa que asumieron con entusiasmo todos los miembros de la comunidad indígena, que habían visto destruir las suyas propias.

Las cofradías llegaron a ser expresión de muchas necesidades de la vida cotidiana, de tal manera que la vida social de los pueblos era inimaginable y resultaban incomprensible sin un fondo de religiosidad.

Así transcurrió la vida en el orden político de los antiguos guerrerenses durante la Colonia, hasta. En la segunda mitad del siglo XVIII, se reconoció que las repúblicas de indios eran inoperantes y el deterioro o desgaste de las relaciones sociales de producción, propias de la Colonia, socavaron el orden de éstas hasta hacerlas desaparecer en muchos casos.

El régimen colonial, sin embargo, ideó diversas formas de explotación del indígena, como el cuatequil o repartimiento forzoso, que obligaba a los pueblos a proporcionar tres o cuatro veces al año un número determinado de indígenas para trabajar en minas, haciendas, talleres, obrajes, etcétera, sin recibir ningún pago.

En cuanto a las alcaldías mayores, la de Acapulco fue la que llegó a tener mayor importancia, ya que abarcaba la Costa Chica y parte de la Costa Grande; su alcalde mayor se convirtió a su vez en Gobernador, con el título de Teniente general de las costas del mar del sur. Además de las alcaldías mayores, existían jurisdicciones como Zacualpa, Igualapa y Zirándaro; todas ellas con un Gobernador y alcaldes menores, de las cuales dependían  numerosos pueblos indios. La abundancia de jurisdicciones se mantuvo muchos años y originó complicados problemas de administración.

En la segunda mitad del siglo XVIII el gobierno español decidió transformar la organización política y sustituyó las audiencias por intendencias y las alcaldías por partidos.

El actual territorio estatal se dividió entre tres intendencias y las alcaldías se convirtieron en partidos, de tal forma que el partido de Tlapa pasó a depender de la intendencia de Puebla; los partidos de Chilapa, Taxco, Iguala y Acapulco a la de México y el resto del territorio que comprendía Zacatula, los poblados de Zirándaro, Pungarabato y Cutzamala de Valladolid.

El 4 de diciembre de 1786 se expidió la Real Ordenanza de Independencia que conformó a la Nueva España en 12 intendencias. Con esta fragmentación, el actual estado de Guerrero quedaba comprendido dentro de las intendencias siguientes:

Intendencia de México: con los partidos de la ciudad de los Reyes y Puerto de Acapulco; Tetela del Río y Azuchitlán; Zacualpál, Tabasco e Iguala, Tepecuacuilco y Oapan, Tixtla y el de Chilapa.

Intendencias de Valladolid: con los partidos de Guimeo y Curándaro y el de Zacatula, además el agregado de Cinagua y la Aguacana.

Intendencia de Puebla que comprendía los partidos de Tlapa e Igualapa.

Al conformarse la primera división política de la Nueva España, en el segundo tercio del siglo XVI, se estableció la Real Audiencia y se dividió el territorio de la nueva España en cinco provincias, dentro de las cuales se establecieron corregimientos y alcaldías mayores, que tenían como objeto vigilar el orden de los pueblos y regular las relaciones entre los españoles y las comunidades indígenas.  De esta forma se establecieron en el territorio sureño las alcaldías mayores a Tlapa, Taxco, Iguala, Chilapa, Acapulco y Zacatula, bajo la jurisdicción de la provincia de Puebla la primera, de la de México las cuatro siguientes y la de Valladolid la última.

Siglo XIX

En el siglo XIX, cuando comenzaban a soplar vientos de transformación político social en la Nueva España; los tres largos siglos de coloniaje gestaron un ambiente prerrevolucionario y un profundo sentimiento de liberación en el pueblo suriano, que estalló con el movimiento insurgente y se mantuvo durante toda la centuria haciendo tomar a este pueblo, amante de la libertad, un papel de vanguardia en la formación de la nueva nación, cuyo producto más directo fue la creación de la entidad suriana.

A finales del siglo XVIII, la situación económica, política y social de la Colonia había provocado un gran malestar entre la población; en la región central los indígenas habían presentado enérgicas demandas en defensa de sus tierras al gobierno virreinal y se había creado un ambiente de agitación.

Los criollos y los mestizos veían cada vez con mayor resentimiento la marginación política y social de la que eran objeto por parte de los peninsulares, que a través de la división social de castas se habían perpetuado en el poder político de la Colonia. Además, las ideas liberales de la ilustración francesa introdujeron cambios importantes en España y trastocaron el corazón del sistema colonial, con una serie de reformas que se dejaron sentir fuertemente en la Nueva España.

Los síntomas de rebeldía se reflejaron en diversas conspiraciones realizadas por criollos; la más importante sin duda fue la de Valladolid en 1809, en la cual participó don José María Izazaga, originario de la hacienda del Rosario, en el actual municipio de Coahuayutla. La conspiración fue descubierta, pero en 1810 la nueva conspiración organizada por el cura Miguel Hidalgo logró levantar el primer movimiento armado contra el poder colonialista español. La respuesta en lo que hoy es la entidad guerrerense fue inmediata; en sólo quince días de iniciado el movimiento, se levantaron en armas los primeros insurgentes en Tepecoacuilco, donde ya funcionaba una junta revolucionaria encabezada por Valerio Trujano. A fines de ese año ahí fueron fusilados los primeros insurgentes caídos en el territorio suriano.

En 1811 José María Morelos fue comisionado por Hidalgo, para levantar en armas el sur, consciente de la importancia que tenía para la causa insurgente el puerto de Acapulco. Morelos entró a tierras surianas siguiendo la ruta de la Costa Grande, donde integró inmediatamente un contingente la ayuda de José María Izazaga, de Coahuayutla, los hermanos Galeana de Técpan y Juan N. Álvarez, de Atoyac.

Después de varios intentos, comprendió que no se podía tomar el puerto, dejó tendido un cerco y marchó a los valles centrales, donde se le incorporaron la familia Bravo de Chichihualco, el matrimonio Catan de Chilpancingo y Vicente Guerrero en Tixtla. Después de tomar Chilapa decretó la creación de la providencia de Técpan, como una jurisdicción territorial autónoma en la zona liberada por el ejército insurgente, la cual fue gobernada por un juez territorial o jefe de la provincia, cuyo título recayó en Antonio Galeana, jefe de la familia Galeana; el superior tribunal, encargado de la administración de justicia, la curia náutica, encargada de todos los asuntos relacionados con el movimiento marítimo y la administración fiscal, necesaria para hacer frente a los gastos militares y gubernamentales.

La provincia de Técpan llegó a tener 56,868 kilómetros cuadrados, es decir, el 39 por ciento del actual territorio estatal, de los actuales 75 municipios quedaron comprendidos los territorios actuales de 57, parcialmente los de 11 y no formaban parte los 7 restantes.

Es clara la importancia que tuvo como antecedente la provincia de Técpan en la estructuración de la entidad, 38 años más tarde; a pesar de que el régimen virreinal, lógicamente nunca reconoció y que ésta desapareció en 1817.

El segundo órgano de gobierno independiente, durante la Guerra de Independencia, fue el Congreso de Anáhuac (el primero fue la junta de Zitácuaro), el cual fue convocado por Morelos y realizado en Chilpancingo el 13 de Septiembre de 1813, para lo cual se le dio el título de ciudad con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción. Después de nombrar como general del Ejército Insurgente a Morelos, éste dio lectura a los famosos documento conocido como los “Sentimientos de la Nación”, donde se hacen declaraciones generales de gobierno y se proclama solemnemente la total independencia de México. Sin embargo la interrupción de las acciones militares permitió al ejército realista retomar la ofensiva, lo que vino a modificar sustancialmente la correlación de fuerzas y el ejército insurgente sufrió un grave debilitamiento.

Después de la muerte de Morelos, Vicente Guerrero tomó en sus manos la bandera de la insurrección en un periodo de resistencia, en donde la guerrilla permitió mantener vivo el deseo de la libertad e independencia y recobrar la iniciativa militar en varios frentes. Sin embargo llegó un momento de tal equilibrio de fuerzas, que no era posible ampliar más la lucha independentista y Guerrero comprendió que su aislamiento le impedía lograr la libertad total del país.

De la misma manera, el ejército realista, al mando de Agustín de Iturbide, como Comandante general en el sur, ante la imposibilidad de derrotar al ejército insurgente se inclinaba a la negociación.

El 14 de febrero suscribieron el Plan de Iguala, que contenían 24 artículos, entre los que destacan el que señala la Independencia de la Nueva España, el establecimiento de un gobierno monárquico moderado y la formación de un ejército protector denominado de las Tres Garantías.

Una nueva bandera, elaborada por un modesto sastre de Iguala, representó al Ejército Trigarante.

El 17 de octubre, Iturbide ordenó la creación de la Capitanía General del Sur, que formaba parte de un proyecto que estableció cinco regiones militares en el país y nombró al general Vicente Guerrero Mariscal de campo. Ésta que era la quinta Capitanía militar general, incluía las jurisdicciones de los partidos de Chilapa, Tixtla, Ajuchitlán y Técpan, de la provincia de México y las de Jamiltepec y Teposcolula de la de Oaxaca. Oficialmente llevaba el nombre de Capitanía General de Chilapa, sin embargo Vicente Guerrero instaló su cuartel general en Tixtla por su propia seguridad. Esto constituyó un segundo antecedente de la conformación de la entidad.

En 1821, la junta provisional gubernativa dispuso que se debía mantener el sistema creado por la real ordenanza de intendentes de 1786, que dividía el territorio de la Nueva España en 12 intendencias, 3 gobiernos y 2 provincias internas; de tal manera que el actual territorio estatal estaba dividido entre las intendencias de México, Puebla, Michoacán y Oaxaca.

Posteriormente, a la caída de la monarquía y establecimiento de la primera república, el actual territorio estatal volvió a quedar dividido en varias jurisdicciones.

La Constitución federalista de 1824 declaró que las partes integrantes de la nación mexicana “son estados libres, soberanos e independientes” por lo que se integraron 25 estados. El territorio estatal, quedó repartido entre los estados de Michoacán, Oaxaca y Puebla y principalmente el de México.

La integración de la entidad guerrerense no fue fácil, en 1823 el general Nicolás Bravo y el general Vicente Guerrero gestionaron ante el segundo Congreso Constituyente la creación del Estado del Sur, con jurisdicción idéntica a la antigua Capitanía General del Sur, pero no lo lograron. Sin embargo el gobierno Federal estableció la división de operaciones en el sur, con cuartel general en Chilpancingo, al mando del general Nicolás Bravo; esta corporación absorbió las facultades de las comandancias militares generales y de las autoridades políticas y administrativas de los estados de México, Michoacán y Puebla en aproximadamente el ámbito del actual Estado de Guerrero, tomando entonces la denominación de División Militar del Sur. En este periodo los jefes militares surianos jugaron un destacado papel en la conformación de la nueva nación y Vicente Guerrero fue designado Presidente de la Republica en el año de 1824.

En la primera mitad del siglo XIX el país adquirió una gran experiencia en el autogobierno y comenzó a sacudirse las estructuras heredadas del régimen colonial; en este proceso surgieron dos grandes proyectos de nación representados por dos partidos: El liberal y el conservador, que dividieron a los jefes surianos: por un lado Vicente Guerrero y Juan Álvarez defendieron la causa liberal y el Federalismo y por otro Nicolás Bravo la causa conservadora y el Centralismo.

En 1830 los liberales se alzaron en armas contra el gobierno centralista de Anastasio Bustamante, que encargo a Nicolás Bravo y Juan Gabriel Armijo sofocar la rebelión, pero fueron derrotados. En 1831 Vicente Guerrero fue traicionado y llevado a Oaxaca donde fue asesinado: quedando Juan Álvarez al frente de la causa liberal en el sur.

En 1836, fortalecido el proyecto centralista en el país, se estableció la división territorial provisional centralista; situación que aprovecho Nicolás Bravo para proponer la creación del Departamento del Sur, con capital en Chilpancingo. El dictamen fue favorable, pero el centralismo propiciaba la fusión de circunscripciones y no su fraccionamiento. El proyecto de Bravo consideraba las prefecturas de Acapulco, Chilapa, Tlapa y Taxco, así como las subprefecturas de Huetamo y el distrito de Cuernavaca para la creación del nuevo departamento.

En 1841, en Chilpancingo, se integró una junta de 42 pueblos surianos también conocidos como amigos del sur, con la intención de acelerar el proceso legal de la creación del Departamento de Acapulco, pero al oponerse Santa Anna, el Congreso Nacional rechazó la propuesta.

Por otro lado, a petición de Florencio Villarreal, en 1841 Santa Anna aprobó la creación del municipio de Tecoanapa, considerando que esto mermaría el poder político militar de Juan Álvarez. Al año siguiente se erigió legalmente la comandancia de la Costa Chica, con cabecera en Ayutla y control militar hasta San Marcos y Acapulco. Los pueblos de la región, en apoyo de Juan Álvarez, se rebelaron contra esta disposición; en 1843 y parte de 1844, Álvarez asumió la dirección de la comandancia del sur, sustituyéndolo posteriormente Nicolás Bravo, hasta concluir el año de 1845.

Sin embargo, la situación política de los pueblos surianos y del país en su conjunto, posibilitaba la constitución de la entidad; con tal fin en 1847 Bravo y Álvarez ponen nuevamente a consideración del Congreso de la Unión la propuesta de erección de la entidad con los distritos de Acapulco, Chilapa y Taxco, los cuales pertenecían a los estados de México, Puebla y Michoacán, pero la invasión norteamericana retrasó su resolución.

Al reestablecerse la República, se puso a consideración de los estados afectados dicha propuesta, para que en tres meses dieran su conocimiento; pero estos no se resolvieron en el plazo fijado y fue hasta octubre de 1848 en que los  estados de México y Puebla aceptaron ceder el territorio solicitado. Michoacán se pronunció en contra el 23 de noviembre del mismo año, lo que provocó que la Tierra Caliente protestara decidiendo pertenecer al estado en gestación, de tal forma que el 25 de febrero de 1849 fue suscrita en Coyuca hoy de Catalán un Acta de adhesión al nuevo estado, mientras que Tlapa y la Costa Chica se sublevaron también en apoyo a la formación de la entidad, por lo que intervino como mediador el presidente José Joaquín de Herrera y en atención a éstas y a otras muchas demandas más de otros pueblos.

La entidad surgió en el período histórico de profundas convulsiones políticas y sociales en el país, situación que prevaleció durante la segunda mitad del siglo XIX.

El 15 de mayo de 1849, José Joaquín de Herrera, Presidente de la República, expidió el decreto de creación del Estado de Guerrero, llamado así en honor del caudillo de la Independencia, Vicente Guerrero Saldaña. La Cámara de Diputados recibió esta propuesta y el 20 de octubre del mismo año aprobó el decreto y seis días después, lo aprobó la Cámara de Senadores.

El 27 de octubre, en solemne sesión la Cámara de Diputados declaró formalmente constituido el Estado de Guerrero, y Juan N. Álvarez fue designado provisionalmente Comandante general.

Al iniciar el año de 1850 fueron electos los diputados para integrar el Congreso local y el 30 de enero se instaló la primera legislatura guerrerense en Iguala, que había sido declarada capital provisional; al día siguiente se ratificó a Juan N. Álvarez como Gobernador del Estado.

El 13 de junio asumió provisionalmente la gubernatura el coronel Miguel García, quien se mantuvo en el cargo hasta el 15 de enero de 1851; en este mismo año se promulgó la ley orgánica provisional, para organizar el nuevo Estado; entonces Tixtla fue declarada primera capital estatal y en ella se promulgó la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Guerrero, el 26 de junio de 1851.

Este acontecimiento histórico que marcó el nacimiento de la nueva entidad, fue resultado de un largo proceso de gestación de diversas condiciones de tipo geográfico, político, militar, demográfico y social, que ya se había iniciado mucho tiempo atrás.

La primera división territorial de la época, obedeció a la real cédula del año 1538 denominada “Eclesiástica” sujeta a jurisdicciones que fueron utilizadas también por el Gobierno Civil.

En el ámbito actual del Estado de Guerrero la subdivisión consistía en:

La jurisdicción de Utzila-Pátzcuaro que comprendía los centros principales de Zacatula (el nuevo), Guymeo (Guayameo del Viejo), Suchistlán, Ajuchitlán y el Secundario de Telpan (Tecpan).

La jurisdicción de México que comprendía los centros de Taxco, Tepecuacuilco, Acapulco y los Secundarios de Escateopan y Tetela.

La jurisdicción de Tlaxcala-Puebla: que comprendía los centros de Chilapan, Tlapa y los Secundarios de Tlalcocautitla, Cuamistlan (Huamuxtitlán), Olinalá, Tixtla, Xowtla y Xapala.

La jurisdicción de Oaxaca-Antequera, cuyo centro principal era Hualtepeque.

En el año de 1854, Juan N. Álvarez se levantó en armas y con ayuda de Ignacio Comonfort y otros destacados liberales, proclamaron el Plan de Ayutla, llevando a la presidencia a Comonfort, quien dictó las primeras leyes liberales del país.

El clero promovió inmediatamente una rebelión en el estado encabezada por Bonifacio Morales y Joaquín Villalobos. Comonfort ordenó entonces a Juan N. Álvarez someter a los rebeldes en Azoyú antes de que la sublevación se extendiera a las poblaciones vecinas.

La Constitución liberal del 5 de febrero de 1857, originó en Guerrero nuevos levantamientos auspiciados por los conservadores Juan Antonio y Juan Vicario, quienes derrotaron inicialmente a los liberales; entonces Vicario se dirigió a Tlapa, donde incorporó a varios indígenas, mientras que Juan N. Álvarez reclutaba más gente en Tixtla para contrarrestarlo.  Ahí se reunió con los coroneles Jiménez  y Manuel Negrete y uniendo sus fuerzas vencieron a los rebeldes en Iguala, Taxco, Pilcaya y Chilapa, pacificando momentáneamente el territorio; pero al asumir el presidente Comonfort una política conservadora este movimiento se fortaleció y el general Félix Zuloaga encabezó de inmediato un pronunciamiento conservador, que desconocía la Constitución Liberal con el Plan de Tacubaya, al cual se sumó finalmente Comonfort.

Mientras Juárez iniciaba la defensa de la Constitución al asumir la Presidencia, en Guerrero se suscitaban varios enfrentamientos, con los que Vicario ascendido a general conservador; él buscaba tomar el control en la entidad.

Por su parte, Álvarez, jefe del ejército liberal en el sur, organizaba la lucha para la defensa de la Constitución. Al expedir el presidente Juárez, las Leyes de Reforma en 1859, el entonces gobernador del estado Vicente Jiménez, ordenó su cumplimiento, con lo que se acentuó el descontento  del clero y de los conservadores, originándose nuevos enfrentamientos en Chilapa y Teloloapan.

Finalmente, el ejército liberal al mando de Jesús González Ortega, venció a los conservadores en la acción militar más brillante de los reformadores, en las inmediaciones de San Miguel Calpulalpan, estado de México.

Al establecerse la sede del gobierno federal nuevamente en el centro del país, Juan N. Álvarez fue declarado Benemérito de la Patria por el Congreso de la Unión.

La guerra de Reforma desgastó enormemente al país y el gobierno juarista debió tomar medidas para su reorganización. Una de ellas fue la suspensión temporal del pago de la deuda externa, por lo que los países acreedores convinieron el envío de tropas, para obligar al gobierno mexicano a liquidar su deuda; España e Inglaterra retiraron sus ejércitos para recibir garantías de pago, pero Francia no aceptó tales condiciones y con el apoyo de los conservadores avanzó hacia el interior del país. De inmediato el pueblo mexicano se aprestó a la defensa de la patria.

En el estado de Guerrero, el gobernador Vicente Jiménez solicitó licencia para retirarse del cargo y organizó un contingente para combatir a los inversionistas, sustituyéndolo el coronel Mariano Nava. Por su parte Juan N. Álvarez reorganizó el ejército del sur para defender la Tierra Caliente, las dos costas y los valles centrales; para la defensa de Acapulco designó a su hijo el general Diego Álvarez.

La lucha entre republicanos e imperialistas fue intensa en Guerrero, principalmente en los valles centrales; en febrero de 1882 el gobernador interino derrotó en Amojileca, cerca de Chilpancingo al conservador Juan Vozoso con una columna invasora. Poco después Manuel Carranza tomó por un día Chilapa y Félix Zuloaga tomó el 10 de marzo Iguala y diez días después los conservadores sitiaron Teloloapan, que fue defendido por el general republicano Eutimio Pinzón, quien resistió el ataque y obligó a los conservadores a levantar el sitio. Posteriormente fueron atacadas las plazas de Tixtla y Chilpancingo, después de lo cual el coronel Mariano Nava asumió la jefatura de la Primera Brigada del Ejército del Sur.

En enero de 1863, sucedida ya la batalla del 5 de mayo en Puebla, Acapulco fue atacado por una escuadra naval francesa; Cesáreo Ramos, al frente de los defensores, obligó a los intervensionistas a retirarse después de 3 días de duros combates; sin embargo los republicanos fueron obligados a abandonar la capital de la República y el ejército conservador avanzó hacia el sur con un contingente al mando de Juan Vicario y tomó Iguala, Taxco, Teloloapan y Chilapa; pero la respuesta republicana no se hizo esperar; el general Porfirio Díaz, con más de tres mil hombres, recuperó Iguala, Taxco, Tepecoacuilco y Chilapa. El forcejeo continuaba: Acapulco fue ocupado durante casi siete meses por los conservadores, hasta que fueron desalojados por el coronel Rafael Solís, quien los derrotó en Pueblo Nuevo.

En noviembre de 1864 se dio en Chilapa una de las acciones más importantes para la causa republicana: Las tropas del general Jiménez, reforzadas por las de Juan N. Álvarez, rompieron un cerco militar a la plaza que las fuerzas de la monarquía habían tenido. Con esta acción y con la recuperación del puerto de Acapulco, la entidad quedó nuevamente en poder de las fuerzas republicanas.

El hostigamiento de los conservadores no cesaba; en 1865 volvieron a atacar el puerto de Acapulco en dos ocasiones, pero fueron rechazados y el avance republicano fue cada vez más contundente. En este periodo Ignacio Manuel Altamirano, Maximiliano Ortega y Rafael Jiménez, mantuvieron el fervor republicano a través del periódico  “La voz del pueblo” y con ello constituyeron también a crear las condiciones subjetivas en la entidad para consolidar el triunfo de la República sobre la Monarquía.

Con el retiro del ejército invasor francés, obligado por las crisis internas de aquél país, la declive de los monarquistas se precipitó en 1866.

El emperador Maximiliano quedó sólo con el apoyo de los conservadores; en mayo de 1867 fue hecho prisionero y en junio fue fusilado. El presidente Juárez regresó a la Ciudad de México y reestableció nuevamente el Gobierno Republicano.

La derrota de la Monarquía, no logró estabilizar a la entidad. Los generales Vicente Jiménez y Diego Álvarez, entonces Gobernador, entraron en un conflicto político que alcanzó grandes dimensiones; Jiménez trató de desconocer al Gobernador, pero el gobierno Federal apoyó a éste y su propósito de sofocar la rebelión.

Como una medida para resolver el conflicto, el gobierno Federal envió al General jalisciense Francisco O Arce como mediador, Jiménez fue acuartelado en la Ciudad de México, Álvarez fue retirado a la costa y se convocó a elecciones, siendo designado el general Arce, cuya gestión se inició en 1869; de inmediato presentó una memoria de la división territorial de la entidad que comprendía 10 distritos y un partido. Instaló un tribunal de justicia e inició la publicación del diario “Nueva Era”; suprimió las alcabalas o impuestos y fomentó la minería y la industria. Impulsó también la educación, fundó el Instituto Literario de Tixtla y atendió los problemas de límites con las entidades vecinas.

El general Jiménez a su regreso canalizó el descontento de algunos diputados y en 1870 el gobernador fue desconocido por el sector de la legislatura local, que nombró a un gobernador interino, Arce, con el apoyo del Presidente Juárez, instaló en Iguala un tribunal de justicia para que juzgara su gestión y al no encontrar irregularidades el jurado le otorgó el derecho de reinstalar su gobierno, lo cual hizo provisionalmente en Chilpancingo. Pero el conflicto se agudizó y un nuevo levantamiento se extendió hasta que fue sofocado por el general Diego Álvarez con el apoyo del Gobierno Estatal.

La pacificación fue relativa, en 1871 Benito Juárez volvió a triunfar en las elecciones presidenciales y Porfirio Díaz proclama el Plan de la Noria, con el que desconocía a Juárez. Los jimenistas se sumaron a la rebelión que se promulgó hasta abril de 1872.

La inesperada muerte del Benemérito de las Américas dio un vuelco a la situación; Sebastián Lerdo de Tejada, como Presidente provisional, concedió la amnistía a los jimenistas y éstos depusieron las armas, lo que le permitió al gobernador Arce reorganizar política y administrativamente a la entidad y establecer la Presidencia oficial de los poderes en Chilpancingo. En este mismo año se realizaron nuevas elecciones para Gobernador, cargo que ocupó por segunda ocasión Diego Álvarez, quien durante la gestión promulgó la segunda Constitución Política del Estado de Guerrero en 1874.

El general Porfirio Díaz volvió a ser derrotado en las elecciones de 1876, ahora frente a Sebastián Lerdo de Tejada, por lo que lanzó el Plan de Tuxtepec (población del estado de Oaxaca), convocando al pueblo a levantarse en armas contra el Gobierno Constitucional, bajo el lema de “No Reelección”.

En el estado de Guerrero el movimiento fue secundado por Vicente Cuenca en Iguala, José Sánchez en Soyatlán, Jesús Márquez en Chilapa y Enrique M. Sosa en Atlamajac. Nuevamente el general Diego Álvarez encabezó la defensa de la institucionalidad y logró ganar varias batallas en la zona centro; los porfiristas, reforzados por sus correlegionarios poblanos, vencieron definitivamente en Amojileca, en el municipio de Chilpancingo y en el Playón, a un costado de Xaltianquis en el municipio de Acapulco.

En Tlaxcala venció definitivamente Díaz a las fuerzas del gobierno y de esta manera asumió el poder que mantuvo durante casi 30 años, sobre la base de la llamada  “Paz Porfirista”, impuesta mediante la represión y la célebre consigna “Mantenerlos en Caliente”.

En este periodo porfirista, el estado de Guerrero tuvo nueve gobernadores, de los cuales sólo dos eran originarios de la entidad y como es de suponerse todos eran leales a la política del dictador, de mantener el orden a toda costa, para facilitar el desarrollo, con su lema “Mucha administración, poca política”.

El gobierno de Díaz privilegió a un reducido grupo de terratenientes, militares, dueños de minas y banqueros; fomentó la inversión, dio impulso a la industria, la minería, el comercio y la agricultura. Sin embargo el desarrollo económico que llegó a alcanzar en este periodo nunca beneficio al pueblo trabajador y sí aumentó la diferenciación y la injusticia social.

A partir del último cuarto del siglo XIX, empezaron a llegar a la entidad empresas mineras como la Quin Ann Appleton; de hilados y tejidos en el Ticui, municipio de Atoyac de Álvarez y Aguas Blancas en el municipio de Coyuca de Benítez; se fundaron escuelas como la del maestro Manuel Sáenz en Huitzuco; se comenzó la construcción del ferrocarril México-Acapulco en 1882 y se crearon los primeros bancos.

Entre 1880 y 1884, el Presidente porfirista Manuel González publicó una serie de leyes y decretos agrarios que favorecieron a los hacendados y terratenientes, pero especialmente el decreto sobre colonización y deslinde de terrenos baldíos, que facilitó el latifundismo y el caciquismo.

En la entidad, el deslinde estuvo a cargo de las compañías extranjeras Land and Timer Company (compañías de tierras y bosques de Guerrero), la Mexican Noallano (compañía mexicana Noallano) y la Yextla Land Company (compañía de tierras de Yestla).

El deslinde originó también muchos casos en que los dueños, que generalmente eran pequeños propietarios y comunidades indígenas, no pudieran demostrar con títulos sus derechos de propiedad y a consecuencia de esto fueron desalojados.

El gobierno porfirista remató los terrenos baldíos hasta en un peso la hectárea, lo que permitió el acaparamiento de los pocos que tenían dinero disponible, como la familia Apreza de Chilapa, la familia Miller en Costa Grande, los españoles Fernández y Noriega en Costa Chica y los norteamericanos Lenis Lamin en Xochistlahuaca.

Los despojos a las comunidades indígenas se hicieron evidentes y fueron motivo de numerosos litigios los cuales generalmente eran largos y resueltos casi siempre a favor de los terratenientes.

La producción agrícola comenzó a diversificarse sin ninguna planeación debido a la intensa explotación de la tierra y a los intereses de las casas comerciales españolas, de tal manera que los productos básicos disminuyeron, y se incrementaron los productos comercializables en el extranjero, principalmente la caña de azúcar y el algodón, así como el coco de agua, la naranja, el limón real y la toronja, que procedían de Guerrero.

Los campesinos debían trabajar como peones sus propias tierras, e incluso llegaban a rentar en ocasiones bajo el sistema de medianía, pagándole al dueño la mitad de su cosecha, pero la explotación al campesino era especialmente mayor en la entidad; en 1890 por ejemplo, mientras un peón ganaba un promedio de 36 centavos en cualquier parte del país, en Guerrero ganaban sólo 21 centavos, trabajaban hasta 18 horas diarias y sus faltas eran castigadas hasta con daños físicos o la muerte, además de estar sometidos a las tiendas de raya y a la transmisión hereditaria de sus deudas con las haciendas. La producción pecuaria era totalmente de tipo extensivo, en detrimento de los terrenos de baja.

Las arbitrariedades de los gobernadores porfiristas contribuyeron a la rebeldía social en la entidad, tal fue el caso de Francisco O Arce, quien entre otras medidas que atentaban contra los obreros y campesinos sureños, promovió el traslado de varios grupos de indios kikapos desde el norte de el país, para realizar trabajos forzados en la hacienda de San Marcos en la Costa Chica, alentó y protegió contratos ilegales y el pago de salarios miserables a los trabajadores.

Él sostuvo un impuesto personal que había establecido con anterioridad Rafael Cuéllar, que consistía en pagar 12.5 centavos mensuales, prácticamente por existir; implementó la leva y envió a ciudadanos guerrerenses a combatir a los indios yaquis de Sonora. En el colmo de la insolencia permitió el cambio de nombre del poblado de Arroyo por el de Arcelia, compuesto por su apellido Arce y el nombre de su esposa Celia. Otro gobernador, Antonio Mercenario se caracterizó por su extrema violencia para sofocar los conflictos sociales; Damián Flores obligó a presidiarios a terminar la carretera Iguala-Chilpancingo-Acapulco, etcétera.

En cuanto a la minería llegaron a funcionar en la entidad más de 560 minas registradas cuya explotación estuvo a cargo de compañías como la Quinby And-Appleton y la Arcos Mining Company; sobresaliendo los yacimientos de Taxco y Huitzuco, en la zona norte Teratitlán en la Tierra Caliente, en las cuales además de plata  y oro se extraía, cinabrio, cobre, antimonio y salitre, aquí también las condiciones de trabajo eran extremadamente difíciles; un trabajador ganaba entre 25 y 40 centavos la jornada que era a veces mayor de 12 horas.

El desarrollo industrial alcanzado por el país durante el porfiriato también llegó a Guerrero; en ese período comenzaron a utilizarse algunas máquinas en la elaboración de azúcar y aguardiente, así como en el cultivo y procesamiento del algodón, en la hacienda de la Providencia cerca de Acapulco y en el Ticuí, del municipio de Atoyac de Álvarez, sin embargo prevalecieron las técnicas artesanales.

La compañía del ferrocarril central de México-Cuernavaca-Pacífico inició la construcción del ferrocarril central de México; en 1892 llegó el primer tren a Iguala. El proyecto original contemplaba construir una vía interoceánica que uniera a Acapulco con el puerto de Veracruz, pero en 1899 se hizo incosteable, debido al alto costo de material de construcción y a la  crisis económica producida por el desplome del precio internacional de la plata, que afectó seriamente a la entidad, por lo que el tendido de rieles sólo llegó hasta el poblado de Balsas Sur, que recientemente fue cubierto por las aguas de la presa hidroeléctrica del Caracol.

Todos estos adelantos tecnológicos beneficiaban fundamentalmente a un pequeño grupo de terratenientes, comerciantes e industriales privilegiados. La desigualdad social inspiró un comentario a José Martí en 1878 (conocido revolucionario y escritor cubano) "aquí he encontrado: En Chilpancingo, donde la naturaleza tiene cetro, y la miseria palacio".

Los levantamientos en contra de la dictadura fueron constantes en el sur: en 1873 en la Montaña, se levantó en armas Pascual Claudio con el llamado Plan de Xochihuehuetlan, apoyado por la mayoría de indígenas tlapanecos y mixtecos de la región, exigiendo la socialización de la tierra; pero fue sofocado un año después. En 1876 los campesinos de la región Norte, Costa Chica y Centro, se rebelan en contra del excesivo cobro de impuestos, la usurpación de tierras y la opresión de los presos políticos. En 1887, se propagó otra rebelión en la región de Tlapa, dirigida por el indígena Silverio León.

Siglo XX

En la última década del siglo pasado, mucha gente se quedó sin empleo debido a la crisis de la producción minera, al detenerse la construcción del ferrocarril, de carreteras y escuelas.

En el campo, la producción algodonera decayó, debido al repunte de la producción de los estados norteños que eran más accesibles al mercado norteamericano.

En 1891 se desarrolló un movimiento de carácter mesiánico dirigido por José Cuevas que llegó a reunir una gran cantidad de comunidades de los valles centrales y que pretendía la caída de la dictadura. La dictadura perdía consenso y poder de control y nuevamente los vientos de libertad y democracia recorrieron la entidad y el país entero.

A principios de siglo, hubo un intento de participación electoral opositor al gobernador Antonio Mercenario, jóvenes intelectuales guerrerenses, encabezados por Rafael Castillo Calderón, en el cual participó Eusebio S. Almonte, bisnieto de Morelos, se rebelaron pero el movimiento fue desbaratado violentamente por el entonces coronel Victoriano Huerta. Los movimientos se sucedían en las diferentes regiones e incluso en 1893 el general Canuto A. Neri se levantó en armas en Mezcala contra la reelección del gobernador porfirista Francisco O. Arce.

En 1901, surgió un nuevo levantamiento en Mochitlán y Quechultenango, al mando de don Anselmo Bello y Gabino Gardeño, quienes proclamaron el Plan de El Zopilote.

Fue el primer levantamiento armado serio contra la dictadura en todo el país. En él se desconocía al presidente Díaz, se exigía el respeto a las elecciones democráticas y el reparto de tierras.

Al conocer la situación Díaz mandó al coronel Victoriano Huerta a sofocar la rebelión, lo cual logró de manera sanguinaria. En Mochitlán aprehendió indiscriminadamente a rebeldes civiles, luego derrotó a las fuerzas de Castillo Calderón y fusiló a Eusebio S. Almonte, después de aprehenderlo en Mezcala.

Las rebeliones continuaron y en 1910, don Porfirio Díaz, se lanzó como candidato para una nueva reelección, compitiendo principalmente con don Francisco I. Madero. Para participar en las elecciones Madero formó el partido antirreeleccionista con filiales en la mayoría de los estados de la república. En Huitzuco, con la orientación de Octavio Bertrana, se formó el círculo antirreeleccionista Juan N. Álvarez, encabezado por los hermanos Ambrosio, Rómulo y Francisco Figueroa, quienes al saber del fraude electoral se incorporaron a la lucha armada, librando en febrero de 1911 uno de los primeros combates en Atenango del Río.

El club estaba formado por personas de nivel económico desahogado. Algunos eran propietarios de tierras, otros profesores de escuela, hacendados, dueños de minas, etcétera. Se aglutinaban en favor de la demanda de elecciones democráticas, por el cese a la corrupción de funcionarios y por la no Reelección es decir, eran partidos de reformas políticas en el gobierno, pero sin trastocar el régimen  de propiedad y las relaciones sociales.

Por su parte, el grupo de revolucionarios guerrerenses que se adhirió al Zapatismo, estaba integrado por campesinos sin tierras, despojados y explotados por los hacendados, quienes querían un cambio social más profundo. Ambos grupos apoyaron a Madero y al Plan de San Luis; pero cada cual con sus aspiraciones e intereses.

En julio de 1911, después de la renuncia del dictador, las últimas tropas porfiristas en territorios guerrerenses se rindieron en Acapulco; inmediatamente los jefes maderistas se reunieron en Iguala para nombrar un gobernador provisional, eligiendo a Francisco Figueroa, quien entre otras medidas restableció el régimen del municipio libre.

Como candidato a la presidencia por segunda ocasión Madero visitó Iguala, donde fue recibido jubilosamente. Sin embargo Madero no sostuvo dentro de su programa de gobierno la cláusula del Plan de San Luis. que ofrecía devolver legalmente las tierras a los pueblos que la reclamaban, por lo que los zapatistas se negaron a no disponer de las armas y el gobierno maderista decidió perseguirlos, volviendo a estallar la guerra civil en Guerrero, Michoacán, Puebla, Tlaxcala y Morelos.

Los zapatistas se fortalecieron principalmente en los valles centrales y mantuvieron un importante control militar sobre algunas plazas de la tierra norte y la montaña, mientras que los maderistas se asentaron en el gobierno del estado hasta la traición de Victoriano Huerta, quien había ganado parte de sus grados militares con actos sanguinarios como oficial del ejército porfirista en Guerrero.

Este acontecimiento redujo al mínimo al maderismo, que se adhirió al Plan de Guadalupe, proclamado por Venustiano Carranza, así los zapatistas que sólo cambiaron de enemigo, continuaron su actividad guerrillera.

Zapatistas y constitucionalistas se vieron obligados a coordinarse para combatir al usurpador. Los primeros sostuvieron sus posiciones en los Valles Centrales, la Sierra Norte y la Montaña y los segundos en Huitzuco y Tepecoacuilco; para 1914 tenían tomada la mayor parte del territorio estatal y el 24 de marzo tomaron la capital, después de lo cual una junta de los jefes zapatistas reunidos en su cuartel de Tixtla nombró gobernador provisional al destacado general Jesús H. Salgado, quien por modestia protestó como director provisional del estado.

Durante su gestión se nombraron presidentes municipales democráticamente, se expropiaron minas y haciendas para dar trabajo a los campesinos que regresaban de los campos de batalla, se repartieron las tierras, se fundó el Banco Revolucionario del Sur y se suprimieron para siempre las tiendas de raya.

Al renunciar Huerta a la presidencia, el ejército constitucional y Carranza se consolidaron en el poder. Por las características e intereses de su proyecto político no aceptaron las condiciones zapatistas respecto a la restitución de tierras, expropiación de haciendas y reconocimiento del Plan de Ayala, por lo que nuevamente surgieron diferencias entre el nuevo régimen y los zapatistas.

La solución política al enfrentamiento del carrancismo con los revolucionarios pareció estar en la realización de la convención de Aguascalientes, pero debido al choque de intereses sociales y económicos  de cada fracción y a las diferencias en cuanto al problema del latifundio, no se pudo llegar a ningún acuerdo y se dividieron definitivamente las fuerzas.

La presidencia de la República ofrece la gubernatura del Estado a Julián Blanco, a cambio de combatir al zapatismo del sur; éste acepta y ocupa el poder ejecutivo estatal hasta 1915, en que muere en una emboscada tendida por las fuerzas de Silvestre Mariscal, quien a partir de ese momento se erige como jefe supremo de Guerrero. Inmediatamente se reiniciaron los combates en la entidad y después de algunos triunfos zapatistas y de la toma de la Ciudad de México por los ejércitos villistas y zapatistas, el cual de la Guerra Civil fue cambiado lentamente en su contra el ejército constitucionalista apoyado y financiado por los Estados Unidos se consolidó y en la entidad vencieron en Chilpancingo, Tixtla y Chilapa a las fuerzas zapatistas, las cuales habían sufrido un gran debilitamiento por la falta de financiamiento para sostener un ejército regular, por las pugnas internas y el desgaste material de sus fuerzas, de tal manera que la muerte del general Zapata en 1919 vino a desmoronar fatalmente su movimiento.

Cuando el Sector Social que apoyó a Carranza se consolidó en el poder, convocó al Congreso Constituyente de 1917 en el cual Guerrero estuvo representado por los diputados Fidel Jiménez de Tixtla, Fidel R. Guillén de Ometepec y Francisco Figueroa. Poco después Carranza fue electo presidente constitucional, pero al término de su período se da una nueva división en el grupo constitucionalista, al designar Carranza al licenciado Ignacio Bonilla como candidato presidencial, con la intención de evitar el acceso de los militares a la presidencia.

Don Adolfo de la Huerta lanza desde Sonora el Plan de Agua Prieta, el cual fue secundado por los políticos y militares de otros estados; Carranza se sintió sin apoyo y decidió huir, pero encontró la muerte en su intento el 21 de mayo de 1920 en Tlaxcaltongo, Puebla y Adolfo de la Huerta ocupó provisionalmente la presidencia y convocó a elecciones, las cuales fueron ganadas por el general Álvaro Obregón.

Nuevamente el estado vivió una etapa de agitación social por la inconformidad campesina ante el caciquismo, los monopolios comerciales y el latifundismo, aún imperantes; las fuerzas al mando del general Rómulo Figueroa se sumaron al obregonismo y los viejos hacendados apoyaron a de la Huerta.

El 6 de octubre del mismo año fue promulgada la nueva Constitución del Estado Libre y Soberano de Guerrero. Sin embargo la lucha de los zapatistas continuó durante los últimos meses de 1917 y todo el año de 1918, pues consideraron que los objetivos de su lucha, especialmente el reparto de tierras, no se había cumplido.

El 10 de abril de 1919 Emiliano Zapata fue asesinado en la hacienda, de Chinameca, Morelos, con lo que se debilitó fatalmente su movimiento y finalmente se dividió.

Gildardo Magaña fue designado como jefe de la fracción más conservadora y optó por persuadir a los guerrilleros para que negociaran la amnistía y pactando con el gobierno constitucionalista la aceptación de algunos puntos del Plan de Ayala. De esta manera la guerrilla Zapatista se extinguió en la entidad.

Al concluir el período presidencial de Venustiano Carranza en 1920, se produjo una nueva división en el grupo constitucionalista al designar Carranza al licenciado Ignacio Bonilla como candidato presidencial con lo cual no estuvieron de acuerdo algunos militares. La intención de Carranza por evitar el acceso de los militares a la presidencia se topó con la aspiración del general Álvaro Obregón y decidió pasar a la represión abierta del movimiento opositor; Obregón disfrazado de fogonero escapó de ser aprehendido y llegó a Cocula donde fue recibido por las autoridades locales y de ahí se dirigió a Chilpancingo donde fue recibido y apoyado por el gobernador Francisco Figueroa. Ahí lanzó un manifiesto de adhesión a la rebelión anticarrancista en Sonora que posteriormente tomaría forma con el Plan de Agua Prieta.

El 20 de abril de 1920 los poderes del estado de Guerrero desconocieron al presidente Carranza, como lo habían hecho ya otros estados de la República y éste pretendió trasladar los poderes a Veracruz, lo cual no pudo lograr porque Carranza fue asesinado en Tlaxcaltongo, estado de Puebla en mayo de 1920; igual suerte corrió Silvestre C. Mariscal quien había sido nombrado por Carranza gobernador del estado en sustitución de Francisco Figueroa. Mariscal, no pudo desembarcar en el puerto de Acapulco pues estaba bajo el control obregoncista y se trasladó a Mezcalhuacan donde fue aprehendido y asesinado.

Adolfo de la Huerta ocupó provisionalmente la presidencia y convocó a elecciones, las cuales fueron ganadas obviamente por el general Obregón, iniciándose así una nueva etapa política en el país.

Los zapatistas fueron reconocidos por el nuevo gobierno y habilitados en puestos públicos y jerarquías militares; Gildardo Magaña fue nombrado general de división, Genovevo de la O quedó al mando de la división del sur.

Rodolfo Neri fue designado gobernador de Guerrero. En su período, que duró cuatro años a partir de abril de 1921 se inició la Reforma Agraria, se organizaron sindicatos de trabajadores y se impulsó la educación.

En cuanto a la acción agraria, se dotó de tierra a muchas comunidades, pero no se afectaron las tierras de las grandes compañías extranjeras debido principalmente a las presiones de parte de los caciques y propietarios.

En el terreno laboral se creó en Acapulco la Liga de Trabajadores a bordo de los barcos y tierra, en cuya organización se destacó Juan Ranulfo, escudero  que pugnaba por la jornada de 8 horas, el aumento de salario, el descanso dominical, el pago a la semana en moneda nacional y protección contra accidentes. Esta asociación junto con otros sectores fue la base del Partido Obregón de Acapulco, (que desarrolló un programa democrático) la Constitución de 1917 y apoyó la candidatura de Álvaro Obregón.

En el aspecto educativo, en 1922 el gobierno estatal acordó con la federación asumir el control de las escuelas rurales y municipales. Además el Gobierno Federal se comprometió a establecer escuelas de estudios superiores en Chilpancingo, Huitzuco y Tixtla, una normal en Tlapa y otra en Coyuca de Catalán, así como varias escuelas nocturnas. Ese mismo año fue creada la escuela normal rural del estado y se fundó la primera misión cultural.

Pero las pugnas entre los caudillos constitucionalistas continuaron, en 1923 nuevamente Rómulo Figueroa se adhirió a un levantamiento armado antigobiernista, ahora encabezado por Adolfo de la Huerta, quien se pronunció en contra de la candidatura a la presidencia de Plutarco Elías Calles que era apoyado por Obregón; De la Huerta desconoció al gobierno de Obregón y se auto postuló como candidato a la presidencia. Los enfrentamientos armados se reiniciaron en la entidad entre los delahuertistas (Figueroa y Urbano Lavin) y los obregoncistas (Genovevo de la O, Adrián Castrejón, el gobernador  Rodolfo Neri, los hermanos Vidales, Silvestre Castro "el ciruelo" y Juan R. Escudero).

Después de algunas batallas con las que llegaron a tomar Chilpancingo y Acapulco, el avance delahuertista fue contenido y su movimiento fue derrotado en 1924 no sólo en la entidad sino en todo el país. Ese mismo año fue electo Presidente Plutarco Elías Calles; en cuyo período se fundó la liga de campesinos de Atoyac y la cooperativa Unión de Ambas Costas, dirigido por Amadeo Vidales.

En 1926 dio inicio el movimiento armado conocido como la Guerra Cristera, como resultado de la aplicación de las leyes constitucionales en materia religiosa; los intereses de la iglesia se vieron afectados y un sector de creyentes consideró agredida su libertad de creencias.

En la entidad este movimiento cobró fuerza porque algunos campesinos sin tierra apoyaron la rebelión en Chilapa de Álvarez, Tetipac, Ixcapuzalco, Coyuca de Catalán, Ajuchitlán y Pachivia, municipio de Ixcateopan, y lograron integrar un ejército de alrededor de 3,500 “cristeros” quienes después de apoderarse de plazas como Acapulco, Huitzuco, Técpan, Coyuca de Catalán y Chilapa, tomaron temporalmente la capital del estado.

Para fin de 1927 el Gobierno Federal lanzó una fuerte ofensiva para recuperar la mayor parte de las plazas tomadas por los rebeldes, pero a raíz de la ejecución del párroco de Tecalpulco, la insurrección se fortaleció y los combates continuaron hasta 1929, año en que se negocio la paz entre las autoridades eclesiásticas y el Gobierno Federal.  Para ese mismo año se inició el reparto de tierras en Acapulco y se constituyeron los primeros ejidos: Tres Palos, Amatepec, Piedra Blanca y Ejido Nuevo. También en 1926, durante el período gubernamental de Héctor F. López, el congreso del estado modificó la Ley del Municipio Libre para establecer la representación proporcional en las elecciones de los ayuntamientos, lo que significó un importante avance en la democratización de los municipios.

En la década de los años 30 el estado inició un proceso de desarrollo importante. En el terreno educativo se fundó la escuela normal de Ayotzinapa en el municipio de Tixtla, el internado, indígena San Gabrielito en el municipio de Tepecoacuilco y el Colegio del Estado, antecedente de la Universidad Autónoma de Guerrero.

En 1931 se inició el desarrollo turístico de Acapulco creándose una infraestructura que pronto lo convirtió en un fuerte polo de atracción tanto para capitales como para visitantes nacionales y extranjeros, gracias a la carretera que se construyó entre 1925 y 1927 ya que ante la inexistencia de un desarrollo industrial importante en la entidad, se canalizaron la mayoría de las inversiones hacia este puerto y a la creación de servicios públicos necesarios.

En 1924 asumió la presidencia el general Lázaro Cárdenas del Río. Su período se caracterizó por la sucesión de acontecimientos de gran relevancia como la Reforma Agraria, la Expropiación Petrolera y la creación de la Red Bancaria Nacional. En la entidad se reanima la lucha agraria y se desplegó un amplio movimiento que logró incluso a través de la lucha armada, el fraccionamiento de grandes latifundios tanto de terratenientes nacionales como extranjeros, que dio lugar a la formación de varios ejidos.

Las ideas cardenistas motivaron a líderes como Feliciano Radilla, en Costa Grande quien organizó la Liga de Resistencia Obrera Campesina que integró comités de campesinos solicitantes de tierras e incluso organizó en 1937 guardias para repeler los ataques de los hacendados, coordinó la creación de 36 ejidos en el municipio de Atoyac y asesoró a los obreros de la fábrica textil de Ticuí, quienes formaron una cooperativa de producción.

Otra destacada impulsora de la política cardenista fue María de la O, quien fundó también en 1937 la Unión Fraternal  de Mujeres Trabajadoras de Acapulco. Destacó en estos años la formación del Partido Socialista del estado de Guerrero que llegó a coordinar estas luchas y cuyos comités de solicitantes de tierras fueron  la base de las Ligas Agrarias Municipales.

Entre los latifundios más  importantes que fueron afectados se encontraban los terrenos de la “Guerrero Land and Timber Co.” que  incluía parte de los municipios de la Unión, Petatlán, Técpan, Atoyac, Ajuchítlán, Coyuca de Catalán y Chilpancingo, entre otros. También fueron afectados los latifundios de los Fernández, Martínez, Soberanis y Gómez dueños de gran parte de la Costa Grande, así como de los Miller y Noriega en la Costa Chica.  En la montaña se afectó la albacea de Romano y Cía. Que controlaba la mayoría de la tierra de riego de la cañada del río Tlapaneco y las tierras que acaparaba Lewis Lamm en Tlapa y Xochistlahuaca, las cuales se repartieron como ejidos.

La misma suerte corrió el latifundio de la Compañía Maderera del Pacífico y los terrenos de G. M. Hurt en el municipio de Chichihualco.

En cuanto a la producción agropecuaria, con apoyo gubernamental se mejoraron las técnicas de producción, se facilitó la obtención de insumos, se diversificó la producción promoviéndose la plantación de la palma de coco en las costas, el cultivo del café en la parte alta de la Costa Grande y el ajonjolí especialmente en la Tierra Caliente. Asimismo se inició la exportación de algunos productos agrícolas como materia prima para la industria aceitera, jabonera, farmacéutica y papelera y se impulsó el intercambio comercial en ciudades como Iguala y Chilpancingo con la ampliación de caminos pavimentados, facilitando la salida de productos y el abasto de manufacturas de otras entidades.

La industria ya desde entonces mostraba una actividad muy limitada, orientada principalmente a la transformación de productos agrícolas, mineros y escasamente a generar energía eléctrica. En el primer caso, destacaba la manufactura artesanal, principalmente en la zona centro y montaña. En Taxco la minería volvió a resurgir con empresas como la de William Spratling, el artesano norteamericano que elaboró piezas de plata siguiendo modelos prehispánicos.

En Colotipla, municipio de Quechultenango, entró en operación una planta generadora de energía eléctrica; en Acapulco, zona Norte y Tierra Caliente se instalaron fábricas de aceites y jabones; en Taxco se creó una embotelladora de agua gaseosa y en Cocula un ingenio azucarero. Así comenzó la historia reciente del estado de Guerrero.

PERSONAJES ILUSTRES

Cuauhtémoc (1502-1525)
Nació probablemente en 1502, en Ixcateopan, actual cabecera de uno de los
Municipios de la región norte de Guerrero y murió asesinado por Hernán Cortés en 1525.

Fue el último Emperador Azteca. Sucedió en el mando al emperador Cuitláhuac que murió víctima de la viruela traída por los conquistadores. Cuauhtémoc, defendió heroicamente a su patria y especialmente a la gran Tenochtitlán, capital del imperio.

A fin de evitar más sufrimientos a su pueblo, sitiado por los bergantines españoles que impedían la llegada de alimentos a Tenochtitlán, se rindió al conquistador quien, ávido de riqueza, le aplicó el cruel tormento de quemarle los pies, a tal grado que no volvió a caminar normalmente. Cortés exigía que Cuauhtémoc le revelara el escondite del tesoro imperial.

Durante su fracasada expedición a las Hibueras, se llevó prisionero a Cuauhtémoc y teniendo una rebelión de los aztecas que acompañaban al emperador, ordenó que los mataran en un lugar llamado Izancana, el 28 de febrero de 1525, junto con Coanacoch, Rey de Texcoco y Tetlepanquetzal, Rey de Tlacopa.

Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza (1580-1639)
Nació en Taxco; estudió en la ciudad de México la Carrera de Derecho. Se graduó en Salamanca y también en México. Hacia 1514 fijó su residencia en Madrid, donde murió en 1639.

Algunos españoles de su tiempo lo hicieron objeto de burlas y sarcasmos, por no haber nacido en España y porque tenía dos jorobas. Pero en el fondo lo que no aceptaban era su éxito como dramaturgo en Madrid; siendo un “indino” (término despectivo con que los españoles se referían a los nacidos en las colonias que España tenía en América).

El público madrileño aplaudió sus obras como: “La Verdad Sospechosa”, “Las Paredes Oyen”, Ganar Amigos”, “El Tejedor de Segovia”, “Examen de Maridos”, “La Cueva de Salamanca”, “la Prueba de las Promesas” y muchas más.

En su memoria el gobierno de Guerrero instituyó las “Jornadas Alarconianas”, una serie de actos que se realizan cada año en “Taxco de Alarcón”, denominado así en su honor.

Valerio Trujano (1760-1812)
Nació en Tepecoacuilco en 1760, a los 51 años se unió a la causa de la Independencia, empezando a combatir por su cuenta a los Realistas con algunos guerrilleros.

En diciembre de 1811 se reincorporó al Ejército de Morelos quién lo puso a las ordenes de Miguel Bravo, con quién atacó a los Realistas en Tecamaxtla y Yanhuitlán.

Trujano se dirigió a Cuitcatlán, donde derrotó a Guendulain y siguió a Huajuapan. Los realistas le pusieron sitio durante 90 días, hasta que llegó en su apoyo el propio Morelos. Los insurgentes obtuvieron un gran triunfo.

En 1812 tuvo que enfrentarse a una fuerza muy superior, encabezada por Samaniego, en el Rancho de la Virgen donde perdió la vida cuando trataba de rescatar a su hijo que había quedado en campo enemigo.

Hermenegildo Galeana (1762-1814)
Nació en Tecpan Costa Grande, el 13 de abril de 1762. En 1810 combatió de lado español contra Morelos pero se unió a principios de 1811, en la Sabana. Pronto se distinguió por su valor y talento en el combate, así como por su carisma.

Fue nombrado por Morelos su lugarteniente y lo comisionó para buscar aliados y pertrechos. Fue así como llegó a Chichihualco y logró más de lo que buscaba pues se unieron a la insurgencia de los bravos: Leonardo, Miguel, Víctor, Máximo y Nicolás.

Tatagildo, así llaman a Hermenegildo.

Participó en las tomas de Tixtla, Chilapa y Tlapa, Tepecoacuilco, Taxco y Tenancingo resistió al lado de Morelos el sitio de Cuautla. Participó en los ataques de Tehuacán Orizaba y Oaxaca. Dirigió la toma del fuerte de San Diego, en Acapulco. Después comenzaron las derrotas de los insurgentes. Murió el 27 de junio de 1814 a manos de Joaquín de León. Otros dicen que se golpeó cuando iba a galope, contra la rama de un árbol. Su cabeza estuvo expuesta en la Plaza de Coyuca y luego en la puerta de la iglesia de San Miguel. Su muerte hizo exclamar a Morelos: “¡he perdido mis brazos!”. Refiriéndose a Galeana y a Matamoros, fusilado el 3 de febrero del mismo año.

Leonardo Bravo (1764-1812)
Fue padre de Nicolás Bravo y hermano de los Insurgentes Miguel, Víctor y Máximo.

Perseguido por sus ideas libertarias, se unió a Morelos en 1811; se distinguió en los combates de Izucar, en diciembre de 1812 fue hecho prisionero por  las fuerzas realistas y conducido a la ciudad de México, fue ejecutado con algunos de sus compañeros.

Pedro Ascencio de Alquisiras (1778-1821)
Nació en Acuitlapa o Tlatlaya, hacia 1778 además del español hablaba el náhuatl, el otomí y el mazahua. Era minero, pero a fines de 1810 se unió por su cuenta a la lucha por la Independencia. En junio de 1812 atacó el cuartel del Monte de las Cruces.

Rayón lo nombró Capitán; sus hazañas se convirtieron en leyendas que el pueblo repetía. Fortificó el Cerro de la Goleta para atacar las guarniciones de Taxco, Iguala y Teloloapan.

Murió en un combate en Milpillas, el 3 de junio de 1821, cuando Iturbide  también combatía a los Realistas, después de su alianza con Guerrero y el Abrazo de Acatempan, que tuvo lugar el 15 de febrero del mismo año en Teloloapan.

Pablo Galena (1780-1845)
Nació en Tecpan, en 1780. era sobrino de Hermenegildo el lugarteniente de Morelos, se incorporó a las fuerzas insurgentes y combatió contra los realistas en Oaxaca, Tehuacán y en la toma del fuerte de Acapulco. Durante esta acción hubo una fuerte guarnición en la isla Roqueta, donde los realistas tenían a demás, la Goleta “Guadalupe” para apoyar a los sitios desde el mar.

Pablo se apoderó de la isla y de la Goleta e hizo un gran número de prisioneros. Siguió combatiendo en la región de Tecpan hasta que Guerrero e Iturbide hicieron la paz. Disolvió su tropa y se dedicó a la agricultura, en la hacienda del Zanjón. Murió a los 65 años

Vicente Guerrero (1782-1831)
Nació en Tixtla, el 9 de agosto de 1782, hijo de Pedro Guerrero y Guadalupe Saldaña. Sus padres y sus tíos se dedicaban a la arriería, oficio destinado a transportar mercancías de una población a otra. Desde su adolescencia se incorporó a este trabajo que le permitió tener un conocimiento de los caminos, veredas, manantiales, grutas, barrancas y cumbres en su extenso territorio del sur.

A los 27 años se incorporó al ejército Insurgente y participó en numerosos combates, en los que casi siempre, salió victorioso gracias a su valor, talento, audacia y fortaleza. Derrotó a varios jefes realistas que mandaban tropas mejor alimentadas y entrenadas. Entre ellos a Lamadrid, Samaniego, Zavala, Reguera, Armijo.

Después de la muerte de Morelos los insurgentes fueron abandonando la lucha o asentando el indulto. Sólo Guerrero permaneció en las armas, primero en la Montaña con el valioso apoyo de Juan del Carmen, su lugarteniente de Costa Chica. Más tarde reapareció en Tierra Caliente y extiende sus triunfos por las regiones norte y Centro, compartiéndolos con Pedro Ascencio de Alquisiras.

Guerrero dejó de luchar cuando Iturbide le ofreció la paz y aceptó combatir el ideal de la Independencia. Guerrero ascendió a la Presidencia de la República el 1° de abril de 1829 siendo Presidente salió a combatir la invasión de Barradas y fue depuesto por un golpe político. La tradición de Picaluga lo puso en manos de sus enemigos y fue fusilado en Cuilapan, Oax., el 14 de febrero de 1831.

Nicolás Bravo (1786-1854)
Nació en Chilpancingo en 1786 y murió en 1854, junto con su esposa probablemente envenenados. Distinguido Insurgente, luchó en compañía de su padre, sus tíos y primos, bajo el mando de Hermenegildo Galeana; participó en el sitio de Cuautla, al lado de Morelos.

Sus diferencias con Vicente Guerrero originaron un conflicto entre los dos insurgentes después de consumada la Independencia a tal extremo que sus ejércitos se enfrentaron en varias ocasiones. A la caída de Iturbide participó en el triunvirato que gobernó al país a la llegada de Guadalupe Victoria a la presidencia de la República.

Por diferencias ideológicas e intereses partidistas, también empuñó las armas contra Juan Álvarez. En 1839 Nicolás Bravo sustituye a Antonio López de Santa Anna como Presidente de la República del 10 al 19 de julio de 1839. Santa Anna lo nombró Presidente sustituto por decreto y toma posesión el 16 de octubre de 1842, para dejar el poder el 4 de mayo de 1843.

Nuevamente asciende a la Presidencia el 28 de julio de 1846 y es derrotado el 4 de agosto del mismo año. El 13 de septiembre de 1847 fue hecho prisionero por el ejército norteamericano y cuando recobró su libertad se retiró de la política para vivir en Chilpancingo. No aceptó participar en la Revolución de Ayutla de 1854.

Juan del Carmen (1790-1817)
Nació en Cuananchinicha, jurisdicción de Tlacoachistlahuaca Costa Chica, hacia 1790 tenía 21 años cuando se incorporó al Ejército Insurgente a las órdenes de Vicente Guerrero.

Juan del Carmen era un negro corpulento, de gran fuerza y agilidad, arrojado en el combate y diestro en el manejo de la espada, a pie y a caballo. Los Realistas tenían pavor ante su presencia, que calificaban de feroz.

Guerrero lo nombró lugarteniente y bajo su mando llegó al grado de Coronel, acompañó a Guerrero en su recorrido triunfal por Costa Chica y la Montaña. Se distinguió en los combates de Igualapa, Azoyú, Tlapa y Acatlán. Quedó al frente de la fortaleza constituida en la cima del Cerro de la Purísima, en Atlamajalcingo del Monte donde Guerrero había instalado una fundidora para hacer balas de cañón y de fúsil.

De ahí se concentró con su jefe en el cerro de Xonacatlán, donde había otro  fuerte. Pero los realistas le pusieron sitio formal para vencer a los Insurgentes por hambre y sed. Juan del Carmen murió durante el encuentro con los realistas, el 15 de marzo de 1817.

Juan Álvarez (1790-1867)
Nació en Santa María de la Concepción, hoy Arenal de Álvarez, cerca de Atoyac, el 27 de enero de 1790. En 1810 heredó una gran fortuna, sin embargo, ingresó al ejército de Morelos como soldado. Su valor en el combate de Zacatula le valió su ascenso a sargento.

Participó en los enfrentamientos con los realistas en Tres Palos, Tonaltepec y la Sabana; su comportamiento le permitió ascender a capitán; herido en el ataque a Acapulco, ascendió a comandante del regimiento de Guadalupe; bajo las órdenes de Hermenegildo Galeana, participó en la defensa de Tixtla, donde fue herido nuevamente.

Juan Álvarez contribuyó, además, con dinero y hombres de sus ranchos, hasta que el gobierno virreinal lo despojó de sus tierras y ganados. En 1821 acató el Plan de Iguala y combatió con los Realistas en Acapulco.

Quiso retirarse en 1822, pero fue nombrado comandante general y gobernador de Acapulco. Se puso a las órdenes de Vicente Guerrero para combatir a Iturbide, que se había hecho coronar emperador. Intentó salvar a Guerrero de la tradición de Picaluga. En 1847 luchó contra el ejército invasor norteamericano.

Promovió la creación del estado de Guerrero y logró su propósito el 27 de octubre de 1849. Álvarez fue nombrado por el Congreso, gobernador interino, mientras se realizaban las elecciones, que ganó en 1850, pasando a ser gobernador constitucional.

Proclamó el 1 de marzo de 1854 el Plan de Ayutla, contra la tiranía de Antonio López de Santa Anna y, después del triunfo fue nombrado presidente de la República el 4 de octubre de 1855. Renunció el 15 de Septiembre de 1856. Participó en la “Guerra de Tres Años” como jefe de la invasión del sur.

El 27 de septiembre de 1861, el Congreso de la Unión le otorgó el nombramiento de “Benemérito de la Patria”. Murió en su hacienda “la Providencia” el 21 de agosto de 1867 dos meses después del fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo.

Vicente Jiménez (1818-1894)
Nació en Tixtla, en 1818. sus padres fueron Vicente Jiménez y Guadalupe Bello. Ingresó al ejército en 1841 bajo las órdenes de Nicolás Bravo.

Participó en la defensa del Valle de México, contra el ejército norteamericano en 1847, a las órdenes de Juan Álvarez. En 1845 ya era comandante de batallón y apoyó el Plan de Ayutla.

Participó en la “Guerra de Tres Años” bajo las órdenes de Diego Álvarez y el logró el cargo de General. Promulgó en el estado de Guerrero las Leyes de Reforma en 1859. Combatió en 1862 contra  los invasores franceses y sus seguidores del partido conservador.

En 1865 puso a las órdenes de Porfirio Díaz una columna militar para iniciar la campaña de oriente contra el ejército imperialista de Maximiliano. En 1866 ocupó militarmente Iguala y Toluca y marchó hacia Querétaro para participar bajo las órdenes del general Mariano Escobedo, en el sitio a Maximiliano y su ejército conservador.

En 1871 apoyó el Plan de la Noria de don Porfirio Díaz y contra el presidente Sebastián Lerdo de Tejada. Ambos planes eran contra la reelección. Él apoyó al general Díaz obligando a Jiménez a combatir contra Diego Álvarez, defensor de las instituciones, y derrotó a este en dos ocasiones.

Pero Porfirio Díaz triunfó, y siendo presidente de la República, premió a Vicente Jiménez nombrándolo gobernador de Guerrero, puesto que ya había desempeñado con anterioridad; pero le impuso como condición hacer las pases con Diego Álvarez. En vez de acatar la voluntad de Díaz, Vicente Jiménez cayó sobre “La Providencia” y la destruyó. Díaz se molestó y ordenó la destitución de Jiménez, quien murió en Tixtla, en 1894.

Ignacio Manuel Altamirano (1834-¿?)
Altamirano nació en Tixtla, el 13 de noviembre de 1834, y murió en San Remo, Italia, el 13 de febrero de 1839, sus padres eran mestizos, pero heredó los rasgos indígenas de su abuelo materno.

Siendo alumno de primaria, en Tixtla, obtuvo una beca establecida por Ignacio Ramírez, en el Instituto Literario de Toluca. En éste fue bibliotecario, puesto que le permitió leer muchos libros y estar al día en valiosos conocimientos. Estudió la carrera de derecho en el Colegio de San Juan de Letrán, de la Ciudad de México.

Destacó como poeta, novelista, crítico de literatura y teatro, ensayista, orador, político, militar, periodista, jurista y diplomático. Tomó parte en la Revolución de Ayutla, a las órdenes de Juan Álvarez, y se distinguió entre los liberales de la guerra de Reforma, y contra la invasión francesa.

Fundó los periódicos “El Correo de México” y “El Renacimiento”. Fue miembro distinguido de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística. Impartió cátedra en la Escuela Nacional Preparatoria y  en la de Jurisprudencia

Diego Álvarez Benítez (1812-1899)
General originario de Coyuca de Benítez, truncó sus estudios de leyes por seguir a su padre don Juan Álvarez en la lucha por la Independencia de México al lado de Morelos, Galeana y Guerrero.

Participó en diferentes batallas como las que se sostuvieron durante la intervención norteamericana, al lado del movimiento liberal y en defensa de las leyes de reforma de Juárez. Figuró como Diputado del Congreso Constituyente de 1856 a 1857 y en éste mismo año el Consejo Supremo de Gobierno lo nombró Gobernador Constitucional, facultad que en esa ocasión no ejerce.

Diego Álvarez, gobernó al estado de Guerrero durante tres períodos constitucionales, además de uno anterior como Gobernador Sustituto, que de acuerdo al decreto número 8 del 22 de febrero de 1850. Sustituye temporalmente al general Juan Álvarez. Este nombramiento lo ubicó como el segundo personaje que  ejerce las funciones de gobernador en la historia de Guerrero. Su primer período constitucional, comprende del 6 de mayo de 1862 al 24 de enero de 1869. Durante su segundo período de gobierno, que inició el 1° de marzo de 1873 y terminó el 19 de diciembre de 1876, promulgó la nueva Constitución Política del Estado, impulsó y modernizó la agricultura introduciendo  maquinaría agrícola traída de los Estados Unidos, además expidió el 29 de mayo de 1883 la Ley de Instrucción Pública.

En su última gestión (1881-1885); regularizó el pago de impuestos, niveló la hacienda pública, atendió la educación para la juventud, construyó el Palacio de Gobierno e introdujo el agua  potable en Chilpancingo. Destaca en este período el reparto de tierras a los indígenas de Atoyac y Cacahuatepec, contrastando   con la represión de un movimiento agrarista en la región de Tlapa, encabezado por Pascual Claudio. Muere en su Hacienda de la Providencia, el 28 de enero de 1899.

Francisco Figueroa Mata (1870-1936)
Este distinguido guerrerense fue hijo de Magdaleno Figueroa y Cristina Mata. Nació en Quetzalapa, municipio de Huitzuco, el 10 de octubre de 1870. Estudió en Chilpancingo la carrera de profesor de primaria en el Instituto Literario del Estado. Fundó una escuela particular y fue director de la primaria oficial, en Huitzuco.

En 1906, siendo Justo Sierra, Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes, Francisco obtuvo el primer lugar en un concurso para escribir la biografía de Benito Juárez.

Ese mismo año, el Congreso Científico Panamericano, reunido en Santiago de Chile, publicó un opúsculo de Francia acerca de la metodología de la lecto-escritura. En mayo de 1911 es nombrado gobernador provisional de Guerrero.

En 1913 se levantó en arma contra Victoriano Huerta, el asesino de Madero. Fue secretario General de Gobierno de su hermano Rómulo Figueroa, gobernador de Zacatecas.

En 1916 fue diputado federal y de 1818 a 1920, gobernador de Guerrero. En octubre de ese año, el presidente Obregón lo nombró Subsecretario de Educación Pública.

Volvió a la vida civil como profesor de primaria en el Distrito Federal. Ascendió a director y finalmente a inspector de la zona 30, en el mismo D. F. Murió el 22 de agosto de 1936.

José Inocente Lugo (1871-1963)
Nació en Santa Ana del Águila. Estudió en Morelia la carrera de leyes y se estableció en Coyuca de Catalán.

En 1910 coordinó las actividades revolucionarias en el estado, fue llevado preso a México en 1911, volvió a Guerrero y fue gobernador de 1911 a 1913.

Cuando Victoriano Huerta ordenó su destitución y nuevamente cayó preso en la capital, al obtener su libertad combatió a Huerta al lado del general Gertrudis Sánchez, diputado constituyente por Guerrero en Querétaro en 1916; Subsecretario de Gobernación con el presidente Adolfo de la Huerta en 1920. Más tarde, gobernador del Territorio de Baja California y Senador de la República. Ascendió a General de brigida en 1930. Murió en México, D. F., en 1963.

Margarito Damián Vargas (1873-1910)
Su padre, Plácido Castro era oaxaqueño, pero su madre, Mariana Vargas, de Tixtla. Después de enviudar casó con el músico Eduardo Damián, y a Margarito le pusieron el apellido de Eduardo.

Nació en Tixtla, en 1873. Fue alumno de Vicente Altamirano, hermano del maestro Ignacio Manuel y como muchos tixtlecos, aprendió a tocar la guitarra.

Su padre adoptivo lo incorporó a la orquesta que dirigía en Tixtla. Otro músico, Delfino Astudillo, le enseñó solfeo y a tocar la flauta.

Con el tiempo llegó a ser solista, compositor y director de orquesta y de algunas bandas militares de Chilpancingo.

Fue invitado como director a la ciudad de México en 1916, pero su diabetes se agudizó y volvió a Chilpancingo en 1910 “pobre, enfermo y ciego”. Murió ese mismo año.

Su obra musical es semejante a la de los músicos mexicanos famosos a finales del siglo XIX y principios del XX.

Dejó escritas más de 200 piezas de música, entre ellas: “Ondas del Pacífico”, “Mi Delirio”, Adiós a Acapulco”, “Dolores” y un bello “Himno a  Guerrero”.

Sus obras han sido interpretadas por famosas orquestas y bandas, y por renombrados cantantes.

Berta Von Glumer Leyva (1877-1963)
Hija de Von Glumer y Petra Leyva. Nació en Acapulco, el 16 de julio de 1877.

En 1907 Justo Sierra le otorgó una beca para que se especializara en Educación Preescolar en la Universidad de Columbia de Nueva York. Se graduó a los 32 años. Volvió a México e impartió clases a las maestras de jardines de niños de la ciudad de México, de 1910 a 1912.

En 1913 volvió a la Universidad de Columbia. Retornó a su patria en 1918 para impartir clases a las educadoras de Veracruz.

Fue inspectora de jardines de niños en el Estado de Veracruz y Subdirectora de la Normal de Jalapa. El presidente Ortiz Rubio la invitó a volver a la ciudad de México, donde prestó sus servicios en la UNAM y en la escuela Normal de Maestros, de 1930 a 1935.

De 1935 a 1952 dirigió la Academia Particular de Párvulos que había fundado en 1910 e impartió clases en el Colegio “Anglo-Español”.

Tradujo la “Pedagogía del Kindergarden” de Froebel y escribió la biografía de éste pedagogo. Escribió Cuentos de Navidad, Para ti niñita, El niño ante la naturaleza y Apuntes de literatura infantil. Falleció el 15 de diciembre de 1963.

Juan B. Salazar (¿?-1952)
Nació en Alcozauca. Fue profesor normalista, Director de Educación Federal en Guanajuato y en Chihuahua, Director General de Segunda Enseñanza (SEP); “Animales mexicanos mamíferos” (1936) y otros. Murió en México, en 1952.

Eduardo Neri Reynoso (1887-1973)
Nació en Zumpango del Río, hoy Zumpango de Neri, en 1887. Inició en Chilpancingo sus estudios de abogado y los terminó en Jalapa.

Perteneció a las XXVI Legislaturas como diputado federal por Guerrero y condenó a Victoriano Huerta por el asesinato del senador Belisario Domínguez y dos diputados.

Por su discurso contra el dictador fue condenado a cinco meses a prisión.

Tomó las armas contra Huerta bajo las órdenes del general Julián Blanco y alcanzó el grado de coronel.

Fue Procurador general de la República en tiempos del presidente Obregón, en dos ocasiones senador por Guerrero.

La Cámara de Diputados instituyó la medalla “Eduardo Neri, honor al mérito cívico” que la Cámara entrega cada año. Murió en México, el 22 de agosto de 1973.

Adolfo Cienfuegos y Camus (1889-1943)
Dice Beatriz Hernández en su libro “Vida y obra de Adolfo Cienfuegos y Camus”, que Adolfo fue hijo de Francisco Cienfuegos Peñalosa y de Petra Camus González, y que nació en Tixtla, el 27 de septiembre de 1889.

Estudió la primaria en Tixtla y se desempeñó como profesor de instrucción elemental en Atliaca, después en Tixtla y, finalmente, en Chilpancingo.

En 1910 salió hacia la ciudad de México para hacer sus estudios de profesor en la Escuela Normal para Maestros.

En 1913 organizó un círculo de oposición contra Victoriano Huerta y viéndose perseguido, abandonó los estudios y se incorporó al ejército revolucionario en Mazatlán, donde estuvo a las órdenes de Álvaro Obregón. Su desempeño en el combate lo hace ascender, hasta obtener el grado de coronel.

Con el grado de mayor vuelve a la Normal para Maestros y obtiene su certificado de estudios en octubre de 1914. Presentó examen profesional en 1916.

En mayo de ese año fue nombrado Jefe de Estado Mayor del Secretario de Guerra y Marina, general Álvaro Obregón.

En 1923 ocupó la cátedra de sociología en la Normal Nocturna y en 1926 la misma cátedra en la Normal Superior y en la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad Nacional de México.

Diputado federal en las legislaturas XXVII-1917 y XXIX-1922.

En 1924 es candidato a gobernador por el Partido de Acapulco, que dirigía Juan R. Escudero. Su candidatura fue apoyada por el partido Regenerador guerrerense que presidía Juan B. Salazar, y por el Comité Pro Cienfuegos y Camus, que dirigía el Diputado Ezequiel Padilla.

En 1929 Adolfo Cienfuegos y Camus, fue elegido gran maestro de la Logia masónica del valle de México

De 1927 a 1934 fue embajador de México en Cuba. De 1934 a 1936 embajador de Chile, 1936 a 1938 embajador extraordinario y plenipotenciario en Guatemala.

Terminada su carrera diplomática vuelve a su cátedra de historia de la pedagogía, en Escuela Normal.

En 1939 se afilió al PRUN (Partido Revolucionario de Unificación Nacional) que postulaba la candidatura del general Guerrerense Juan Andreu Almazán para presidente de la República. Su derrota significó el fin político de Cienfuegos.

Murió en la ciudad de México el 13 de febrero 1943. el mismo da que falleció Altamirano.

José Maria Izazaga (1890-¿?)
Nació en la Hacienda del Rosario, Municipio de Coahuayutla, en 1890. hizo la carrera de abogado en el colegio de San Nicolás de Valladolid (hoy Morelia).

Al mismo tiempo que Hidalgo organizaba las juntas de Querétaro para iniciar la lucha por la Independencia, Izazaga hacía lo mismo en Zitácuaro, en 1809. Iturbide, perseguidor encarnizado de los insurgentes, lo aprehendió en Angangueo, sospechoso de conspiración.

Puesto en libertad organizó el regimiento de la “Purísima Concepción” y se lanzó a la lucha en territorio de Michoacán.

Fue diputado constituyente en 1823 gran parte de su hacienda del Rosario fue utilizada para apoyar la independencia de México.

Antonio I. Delgado (1891-1963)
Nació el 12 marzo de 1891, sus padres fueron Heligio S. Delgado Carranza e Isaura Casarrubias Araujo. Antonia Delgado y Soledad Carranza, Jesús Casarrubias y Gabino Araujo, sus abuelos.

Desde niño aprendió solfeo a tocar el violín, el piano, el flautín y el clarinete, en su ciudad natal; fue seminarista en Chilapa y al mismo tiempo en la Catedral.

Dirigió la banda militar en Acapulco y ejerció la docencia de la música en jardines de niños, escuelas primarias y normales rurales.

Trabajó a lado del profesor Raúl Isidro Burgos en la Escuela Regional Campesina de Ayutzinapa, hoy normal Rural, “Raúl Isidro Burgos”.

Estudió la especialidad de geografía en el Escuela Normal superior de México y enseñó esa materia en las Secundarias del Distrito Federal, donde llegó a ser Subdirector.

La Secretaria de Educación Pública editó su libro “Mi canto para México “ en 1954, que contiene coros para jardines de niños, y primero y segundo de primarias. Por su cuenta, el maestro Delgado publicó, “Suplemento de mi canto para México”, en 1963.

También compuso numerosas canciones entre ellas el vals “Río azul”, las chilenas “Guerrero es una cajita, y “Refresquerita de Iguala”, con letra de Raúl Isidro Burgo; “Indita Linda”, “Madrigal”, “Cinco danzas para mis Hijas”,  la marcha “dignos mexicanos” (para sus dos hijos) “Evocación”, “Chilpancingueña”, “Hilos de perlas”, “Costeñita”, “Costa Chica”, vals “La primavera”, varias obras de música sacras, en fin, más de doscientas obras, según informe directos de su hija Irma.

Antonio I. Delgado no utilizaba su segundo nombre; Isidoro ni su segundo apellido, Casarrubias, murió en Chilpancingo el 23 de febrero 1963.

José Agustín Ramírez (1903-1957)
Originario de Acapulco nació el 11 de julio 1903, sus padres fueron José Ramírez Pérez y Apolinar Altamirano.

Realizó la carrera de profesor de primaria en la Escuela Nacional de Maestros, de la que era maestro de música, al mismo tiempo que trabajaba como pianista y organista en la ciudad de México.

Fue director de primaria en San Luis Potosí y volvió a Guerrero como Director de la Escuela Normal del Estado. Estudió y difundió la música guerrerense, compuso más de ochenta canciones entre 1930 y 1940, cuando coincidía con famosos músicos mexicanos, como Lorenzo Barcelata y Ernesto Cortazar, en la ciudad de México.

Entre sus canciones, que siguen gustando, mencionamos: “Acapulqueña”, “San Marqueña”, “Ometepec”, “Mañanitas Costeñas”, “Caletas”, “por los caminos del sur”, “La vida se nos va”, “El toro Rabón”, etc. Murió el 12 de septiembre de 1957 en la Ciudad de México D. F.

Juan Andreu Almazán (1891-1965)
Hijo de Juan Adreu ( o Andrew) y de María Almazán nació en Olinalá, en 1891.

Realizó sus primeros estudios en Olinalá y de allí pasó a Puebla a estudiar medicina, pero abandonó la carrera para incorporarse a la lucha revolucionaria en 1910, a lado de Emiliano Zapata.

En 1920 se unió a Obregón y proclamó el Plan de Agua Prieta. Ascendió a General de división y fue uno de los principales apoyos de Plutarco Elías Calles.

El presidente Ortiz Rubio lo nombró secretario de Comunicaciones de Obras Públicas, de 1930 a 1932.

En 1940 fue lanzado por el PRUN como candidato de la presidencia. Murió en la ciudad de México en 1965.

Ezequiel Padilla Peñalosa (1892-1971)
Nació en Coyuca de Catalán en 1892; hizo sus primeros estudios en Coyuca, de donde pasó a Chilpancingo, para dirigirse a la Ciudad de México, alumno fundador de la Escuela Libre de Derecho. Después estudió en la Sorbona de París. Dominaba el español, el francés e ingles.

Fue Diputado federal en tres ocasiones: en 1922-1924, 1924-1926, 1932-1934 y, Senador de Guerrero 1934 a 1940 y de 1964 a 1970. Ocupó otros altos cargos: Procurador de General de Justicia, secretario de Educación Pública, de 1924 a 1930, secretario de Relaciones Exteriores, en 1940 a 1945.

Presidente de la “Conferencia Interamericana sobre la guerra y la paz”, en 1945 en el castillo de Chapultepec, dando origen a la “Acta de Chapultepec”, donde se declaró que: “Todos los Estados Soberanos son jurídicamente Iguales entre sí”.

Presentó a México en la conferencia internacional de San Francisco, el mismo año, de la que surgió la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En 1946 luchó como candidato a la Presidencia de la República por el PDM y el PAN.

Fue nombrado “Doctor Onoris Causa”, de la Universidad de Columbia, Nueva York, y presidente de la Academia Mexicana de Derecho. Murió en la Ciudad de México el 16 de septiembre 1971.

José Azueta Abad (1895-1914)
Se han señalado como lugares de su nacimiento Tacubaya, D.F., el puerto de Veracruz y el de Acapulco. Parece que este último es donde nació el 2 de mayo de 1895, sus padres fueron Manuel Azueta Perillos y Josefa Abad.

El 5º en la Escuela naval Militar, cuando solicitó alta en el ejército. Fue aceptado como Teniente de Artillería en el puerto de Veracruz.

Le tocó ser frente en la segunda invasión norteamericana, el 21 de abril de 1914. Resultó herido por el fuego enemigo en las piernas y un brazo. A consecuencia de las heridas murió el 9 o el 10 de mayo de 1914 en Veracruz.

Leónides Andreu Almazán (1896-1963)
Hermano de Juan, nació en Olinalá, en 1896, fue médico y político, luchó al lado de Emiliano Zapata, impartió clases en la Escuela Médico Militar.

Fue gobernador del Estado de Puebla, de 1929 a 1933, secretario de Salubridad, embajador de México en Alemania e Inglaterra, Jefe del servicio de Urología en el Hospital Militar. Murió en México, en 1963.

María Luisa Ocampo (1905-1974)
Nació en Chilpancingo en el año 1905; sus primeros estudios los realizó en el Oro, Estado de México, y en la capital de la República estudió el bachillerato y la carrera de Comercio.

Fue jefa del Departamento de Bibliotecas y subdirectora de la Escuela de Bibliotecarios de la SEP.

En 1923 estrenó, en el teatro “Virginia Fábregas”, su comedia “Cosas de la Vida”.

Obtuvo el premio “Ignacio Manuel Altamirano” con la novela “Bajo el Fuego”, aunque su novela más conocida es “La maestrita”.

Es autora de las siguientes obras teatrales: “La Hoguera” (1924); “La Jauría”, (1925); “El Corrido de Juan Saavedra”, que se representó en 1929 con escenografía de Diego Rivera; “La Virgen Fuerte” (1942); “Ha muerto el Dr. Benavides” (1954); “Al otro Día” (1955); “Sombras en la Arena” (1957); “Una Tarde de Agosto” (1966), entre otras.

Falleció en agosto 1974; el gobierno de Guerrero construyó en su memoria, el teatro que lleva su nombre, en Chilpancingo.

Alfonso Ramírez Altamirano (1906-1983)
Hermano de José Ramírez Altamirano. Nació en Acapulco, el 14 de agosto de 1906. Estudió la carrera de profesor en la Escuela Nacional Maestros. Prestó sus servicios docentes en escuelas de la Ciudad de México, donde fue Director y Supervisor.

Fundó en el puerto el “Instituto de Acapulco”, fue rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, delegado de la SEP en Guanajuato y Michoacán, presidente árbitro de la Comisión Nacional Mixta de Escalafón, Coordinador de Educación a Distancia de la UPN y  Director de la Unidad 122, de la misma, en Acapulco, que lleva en su honor el nombre del maestro. Murió en México, el 19 de julio 1983.

Placido García Reynoso (1906-1993)
Nació el 5 de octubre de 1906 en Tixtla; fue profesor normalista, egresado  Escuela Nacional de Maestros y Licenciado en Derecho de la UNAM.

Fue subjefe del Departamento de Primarias del D.F., Secretario particular del secretario de Hacienda y Crédito Público y Subdirector general del Banco de México, S.A., subsecretario de Industria y Comercio, consejero de Petróleos Mexicanos y de la Nacional Financiera, S.A., presidente del Centro Mexicano de Escritorios, Consultor del Secretario General de la ONU, embajador de México de la ONU. Embajador de México en Japón, Corea y Vietnam. Murió el 19 de abril de 1993.

Antonio Sánchez Molina (1909-1983)
Originario del Santo Niño, municipio de Tlapehuala, antes Arcelia. Nació el 5 de julio de 1909, hijo de Antonio Sánchez y Carmen Molina, terminó la carrera de profesor de educación primaria en la Escuela Nacional de Maestros, en 1931.

Fue Director de la primaria “Herlinda García”, de Iguala, en 1933 en esta Ciudad fundó el seminario “Antorcha”.

También dirigió la primaria “Macrina Vázquez”, de Teloloapan. En la Escuela Normal Superior de México terminó, en 1941 la especialidad de Geografía y fue Catedrático de la misma Institución y de la Escuela Nacional de México.

Fue miembro distinguido de la Escuela Mexicana de Geografía  y Estadística, en su representación, asistió al Congreso de la Unión Geográfica Internacional (UGI), celebrado en Londres (1964). Organizó el IV congreso Nacional de Geografía (1965).

Presidente del Comité mexicano de la UGI y miembro del Comité Organizador de la conferencia Latinoamericana de la misma; además, supervisor de la enseñanza normal, Jefe del Departamento de Normales particulares y del Departamento técnico de enseñanza normal.

Antonio Sánchez Molina se considera de Arcelia y tendió su mano generosa a muchos estudiantes guerrerense que demandaban su ayuda.

Durante su juventud se hizo autor de las siguientes obras:  Geografía activa de la República Mexicana”, para 4º de primaria (1949), “Geografía Humana”, para 2º de Secundaria (1950); “Geografía de México”, para alumnos y maestros normalistas; “Síntesis Geográficas de México”, para el público en General.

Murió en la ciudad de México, D.F., el 16 de abril de 1983 y fue sepultado en el panteón Municipal de Arcelia, Gro.

Luis Guevara Ramírez (1918-1978)
Nació en Chilapa, el 22 de noviembre de 1918. terminó sus estudios de profesor de Educación Primaria en la Escuela Nacional de maestros, en 1937.

Se inició en la docencia en la escuela Regional Campesina de Huxtepec, Morelos, de donde paso a la Regional Campesina de Ozuluama, Veracruz, también fue profesor de la Secundaria “Ignacio Manuel Altamirano” de  1942 a 1947, hizo la especialidad de historia y civismo en la Normal Superior de México e ingreso a la Secundaria 9, Tecomitl, en el Distrito Federal, fue Subdirector y Director de Secundarias por escalafón y, por la misma vía, Jefe de enseñanza de Historia  e Inspector general de Segunda enseñanza.

De 1966 a 1970 fue Jefe del Departamento Técnico de Segunda Enseñanza y miembro de la Comisión Revisora de Libros de Textos y de consulta, del Consejo Nacional de la Educación; en 1968,  Jefe de la Comisión de Planes y Programas de Estudios y de 1970 a 1976, de la Comisión de Métodos de enseñanza, del mismo Consejo Nacional.

En 1973 a 1976 presidió la Subcomisión de Educación media, de la Comisión Coordinadora de la Reforma Educativa. En 1972 obtuvo el grado de Doctor en Pedagogía en la Escuela Normal Superior de México.

Es autor de varias obras: “Síntesis de Historia del Estado de Guerrero”, en tres volúmenes (1957); “Geografía Elemental del Estado de Guerrero”, (1958); “Nomenclatura y Geografía del Estado” (1958); “Un viaje al Pasado de México”, para 3º de primaria, otros  con el mismo título, para 4º . “Un Viaje al Pasado de América, para el 5º. “Nuestro Deber”, Libro de Civismo para 5º. “Viaje a través de la Historia”, para el 6º “ El hombre, la familia y la Patria”, para el 6º “Síntesis de Historia Universal”, “El Siglo XX”, “Diccionario de Historia Contemporánea” y “Geografía General Dinámica”, para secundaria; “Historia Moderna y Contemporánea”,  para bachilleratos.

Murió en la Ciudad de México el 30 de julio 1978.

Ignacio Chávez Sánchez (1897-1981)
Nació en Zirándaro en 1897, estudió el bachillerato y parte de la carrera en México, se tituló como Médico Cirujano en la Universidad Nacional de México, en 1920 y volvió a la Universidad Nicolaíta como Rector Investigador (1920-1921). Sus anhelos de superación los llevaron a especializarse en cardiología, en la Universidad de París, Francia.

En México dirigió el Hospital General (1939). Fundó en 1944 el Instituto de Cardiología y fue Subdirector hasta 1961.

Adquirió fama internacional por sus Investigaciones cardiológicas y sus habilidades como clínico y cirujano a tal grado que se le nombró presidente vitalicio de la Sociedad Internacional de Cardiología, miembro de numerosas Sociedades Científicas y Doctor Honoris causa en más de 100 instituciones médicas y universidades de América, Asía y Europa, además recibió el premio Nacional de Ciencias en 1961. Fue fundador del Colegio Nacional y Rector de la UNAM. Murió en México, D.F., el 13 julio 1981.

Beatriz Hernández García (1898-1984)
La maestra “Ticha”, como cariñosamente se le conocía, nació en la ciudad de Tixtla, Guerrero, el 25 de marzo de 1898.

Hizo sus estudios en la Escuela Normal de México, ahora Escuela Nacional de Maestros. Sus primeros años de maestra los desempeñó en el Distrito Federal, en donde posteriormente fue designada Directora de varias escuelas primarias.

En su afán de superación, al mismo tiempo que trabajaba, tuvo oportunidad de estudiar en la Facultad de Filosofía y Letras. Asimismo, fue catedrática del Instituto Federal de Capacitación del Magisterio en la Materia de Lengua  y Literatura Españolas.

En 1921 participó en la fundación de la escuela Normal Rural de Tixtla y que después se estableciera en la exhacienda de Ayotzinapa.

Por sus propios méritos de promotora de la educación y de luchadora social, fue Diputada a la XLVII Legislatura del Estado de Guerrero, en donde se distinguió por sus acertadas intervenciones en los debates legislativos y su puntualidad en las giras de trabajo por el estado, lo que permitió escribir un diario ameno y bien documentado sobre las crónicas de dichas giras, en compañía del Gobernador de la entidad y de todos los diputados.

Fue autora de otras importantes obras, tales como Geografía de Guerrero, Vida y obra de Adolfo Cienfuegos y Camus y La Maestra.

Falleció en la Ciudad de México, D.F. el 22 de julio de 1984, y sus cenizas reposan en una urna monumental, construida en su tierra natal.

Teófilo Olea Leyva (1895-
Nació en la hacienda de San Salvador Miacatlán, Morelos, el 8 de enero de 1895. Hijo de padres guerrerenses que regresaron al estado poco después de su nacimiento.

Realizó sus estudios primarios y de secundaria en la ciudad de Chilpancingo, la escuela preparatoria la cursó en el Distrito Federal y se recibió de abogado en la Escuela Nacional de Jurisprudencia, perteneció a la celebré generación de 1915 de la que formó parte del llamado grupo “Los Siete Sabios de México”, junto con don Adolfo Caso, Vicente Lombardo Toledano, Manuel Gómez Morín, Jesús Moreno Baca, Alberto Vázquez del Mercado y Antonio Castro Leal.

Concluidos sus estudios profesionales, obtuvo el Doctorado en Filosofía, en la Escuela de Altos Estudios de la Universidad Nacional.

Fue subsecretario de Gobierno del Estado de Guerrero, en 1919, puesto al que renunció por haber sido electo diputado federal por el Distrito de Bravo con Cabecera en Chilpancingo. Posteriormente, ocupó varios cargos en la Administración Pública Federal e instaló su despacho profesional en la Ciudad de México, dedicándose simultáneamente a la cátedra, en la Escuela de Altos Estudios, en la facultad de Jurisprudencia, en la Universidad Popular y en la Escuela Libre de Derecho. En 1925 fue designado Magistrado del Supremo Tribunal Militar, con carácter de General de Brigada. En el año de 1930 se dedicó exclusivamente al estudio del Derecho, al ejercicio de su profesión y mantuvo constante y fecunda correspondencia con juristas nacionales y extranjeros.

En 1941 fue designado Ministro de la Suprema Corte de la Nación, cargo que ejerció hasta la muerte, acaecido en septiembre de 1956.

En 1943 fue electo Académico de Número de la Academia Mexicana de Ciencias Penales y recibió múltiples reconocimientos y diplomas de varias instituciones docentes, por la relevante impartición de sus cátedras.

En 1955 la Academia Nacional de Jurisprudencia lo nombró socio honorario constituyente y publicó numerosos estudios y ensayos jurídicos, entre los que destacan “Socialización del Derecho”, “El resarcimiento del daño a las víctimas del delito” y “Delitos y crímenes de guerra”.

Colaboró en revistas especializadas, nacionales y extranjeras y por mucho tiempo fue colaborador asiduo el periódico el Universal. Fue miembro de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística; socio patrón de la Sociedad de Estudios e Investigaciones, fundada por Antonio Caso; socio fundador de la Barra de Abogados y del Colegio de Estudios Penales de México.

CRONOLOGÍA DE HECHOS HISTÓRICOS
 

Año Acontecimiento
1814 Durante el movimiento de la Independencia, José María Morelos y Pavón decretó la creación de la provincia de Técpan plasmada en el decreto constitucional para la libertad de la América Mexicana del 22 de octubre de 1814 y sancionada en Apatzingán.
1826 De acuerdo con el primer informe en que el gobierno del estado Libre de México da cuenta a su Congreso de 1826 de que en virtud del Decreto 36 del 9 de febrero de 1825, una fracción del actual estado de Guerrero formó parte de la prefectura de Acapulco y Tasco.
1849 El 27 de Octubre, se erigío el Estado de Guerrero como entidad independiente constituido por cuatro distritos y la municipalidad de Coyuca.
1850 Por decreto No. 16 del y 12 de marzo, se estableció que al distrito de Acapulco se le diera en lo sucesivo el nombre de Tabarez,  al de Chilapa Álvarez el de Taxco, Hidalgo, al de Ometepec, Allende, al de Teloloapan, Aldama al de Ahuchitlán, Mina al de Tecpan, Galeana al de Tlapa, Morelos, al de Huamuxtitlán, Herrera, si se llegare a erigir.
1850 El 15 de marzo se promulgó en la ciudad de Tixtla de Guerrero la Ley Orgánica Provisional para el arreglo interior del Estado de Guerrero, en ella se indicó que el territorio del estado se dividía en los partidos de Acapulco, Chilapa, Ometepec, Tixtla, Taxco, Teloloapam, Tecpan, Tlapa y Ajuchitlán. Los ocho primeros con las municipalidades que tenían al decretar el Congreso General la erección del estado de Guerrero; y el noveno con el de Ajuchitlán, Cutzumala, Tlacotepec y Coyuca, quedó pendiente en erigirse el partido de Huamuxtitlán, asimismo se indicó que los partidos en lo sucesivo se denominarían distritos.
1851 El catorce de junio fue emitida la primera constitución política del Estado de Guerrero, la cual señaló que la división para su mejor administración interior, se hará por medio de una ley que con el carácter de constitucional, consulte tanto interés del Estado como el de las partes en que se divida.
1851 Se creó la municipalidad de Tlalchapa.
1852 Se creó la municipalidad de Cuajinicuilapa.
1852 Se creó la municipalidad de Mochitlán.
1853 Guerrero se erigió en departamento, sin indicar su demarcación territorial. Posteriormente el plan de Ayutlá restituyó el régimen Federal, es decir, se retomó la categoría de Estado. Ésta denominación se interrumpió al entrar en vigor la Ley sobre la división territorial del imperio emitida en 1865 por Maximiliano. En ella se fragmentó al territorio nacional en 50 departamentos, así quedo conformado por los de Acapulco y Guerrero (fracción XX y XXI), esta misma composición correspondió a las militares emitidas durante el imperio de Maximiliano.
1861 Erección de la municipalidad de Arcelia (Totoltepec) en marzo.
1869 Se subdividió la municipalidad de Copala, en Copala y Cuautepecen en octubre.
1870 La municipalidad de Zapotitlán se subdividió en Zapotitlán y Atlixtac en marzo.
1870 Erección de la municipalidad de Petatlán en abril.
1870 La municipalidad de Milinaltepec se subdividió en Milinaltepec y Atlamaljancingo del Monte en mayo.
1871 Erección del Distrito de Bravos y de la Municipalidad de Mineral de Tepantitlán de las platas en junio.
1872 Erección de la municipalidad de Tlacuachistlahuaca en mayo.
1872 Erección del distrito de Taxco de Alarcón y de la municipalidad de Tetipac en julio.
1873 Se modificó el nombre del distrito de Ometepc por distrito de Abasolo en junio.
1874 Erección de la municipalidad de Cuetzala del Progreso en mayo.
1874 Supresión del municipio de Petatlán en junio.
1874 Erección de la municipalidad de Tecoanapa el 3 de julio.
1874 El 26 de julio, se reformó la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Guerrero, sin consignarse en ésta división territorial alguna.
1875 Erección de la municipalidad de Copalillo en diciembre.
1876 Erección de la municipalidad de Coyuca de Benítez en mayo.
1880 Se promulgó la Constitutución Política del Estado Libre y Soberano de Guerrero, en donde se estableció la división territorial.
1880 La Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Guerrero señala que la división territorial del estado corresponde a 13 distritos y 62 municipalidades, estos distritos son: Abasolo, Alarcón, Aldama, Allende, Alvarez, Bravos, Galeana,Hidalgo, Mina, Morelos, Tabares, y la Unión
1885 Huamuxtitlán se erigió con el nombre de Zaragoza.
1885 Erección del distrito de Zaragoza en octubre.
1885 Erección de la municipalidad de Florencio Villareal en noviembre.
1890 Erección de la municipalidad de Pedro Ascencio Alquisiras en noviembre.
1890 Se ratificó la denominación del distrito de Abasolo en marzo.
1894 Se cambió la modificación del distrito de la Unión, por el de Montes de Oca en marzo.
1907 De conformidad con el estado de Michoacán sobre el arreglo de limites entre ambos, se decretó el arreglo definitivo, entre ambas entidades, por la cual la municipalidad de Zirándaro y demás pueblos y parte de Pungarabato pertenecientes a Michoacán, pasan al estado de Guerrero,
1908 Con la expedición de la Ley No. 55 Orgánica de División Territorial del Estado, en mayo de 1908, se respetó la división que existente en todas las localidades existentes al momento.
1914 Al emitirse la Ley del Municipio Libre, promulgada por Venustiano Carranza en 1914, se reformó el art. 109 de la Constitución de 1857. Esta disposición fué plasmada en la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Guerrero de 1917, la cual estipuló en su artículo (art.) 16, se divide en las siguientes municipalidades: Ometepec, Igualapa, Xochistlahuaca; art. 17, el Estado adopta como base de su organización política y administrativa, el municipio libre; en conformidad con el art. 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917.
1919 Se emitió la Ley del Municipio número 30, en ella se estableció que la base de su organización política y administrativa es el municipio.
1924 Erección de la municipalidad de Apaxtla.
1931 Erección de la municipalidad de Pilcaya.
1933 Se cambia la denominación de municipalidad de Tetipac por Noxtepec en marzo.
1934 Erección de la municipalidad Benito Juárez.
1935 Reerección del municipio de Petatlán en enero.
1944 Supresión de los municipios de Copalillo, San Vicente Zoyatlán, Metlátanoc, Tenango, Tepexi, Cuéllar y Tlalixtaquilla.
1944 El 20 de diciembre, entró en vigor la Ley número 59 Orgánica de División Territorial del Estado, en ella se indicaron los distritos, municipalidades y las localidades, que integraban a cada municipio, teniendo un total de 15 distritos, 69 municipalidades y 6,008 localidades.
1947 Rehabilitación del municipio de Copalillo y erección del municipio Cochoapan mediante el decreto No. 111 del 2 de enero.
1947 Restitución del municipio de Metlatónoc y se suprime el municipio de Cocholapa.
1947 Erección del municipio de Tlapehuala en noviembre.
1947 Se cambió el nombre al municipio de Tlacotepec para denominarse General Heliodoro Castillo en diciembre.
1950 Se agregó el nombre de Cuahutémoc al municipio de Ixcateopan, para denominarse Ixcateopan de Cuauhtémoc.
1951 Erección del municipio de Juan R. Escudero.
1953 Creación del municipio del Gral. Canuto Neri, en diciembre.
1953 Erección del municipio de José Azueta en diciembre.
1953 Erección del distrito de Cuauhtémoc en diciembre.
1956 El 26 de dicimbre de 1956 se emite la Ley Orgánica del Municipo Libre No. 111 que deroga a la de 1919, en ella se estableció que el territorio del estado se divide en 75 municipios. Durante su vigencia no se registró cambio alguno.
1974 El 8 de agosto, se expidió la Ley Orgánica del Municipio Libre No. 108, que derogó la Ley Orgánica del Municipio Libre No. 111, de 1956 en ella se consigna la misma división territorial.
1977 Se crearon los distritos de Azueta y la Montaña con cabecera en Zihuatanejo y Milinaltepec respectivamente, y que de acuerdo a lo establecido en la Ley Orgánica No. 59, de división territorial adquieren la categoría de ciudad por ser cabacera de distrito.
1984 El 7 de febrero se emitió la Ley Orgánica del Municipio Libre No. 675, que derogó la Ley Orgánica del Municipio Libre No. 108 de 1974, ella indica la misma división territorial que en la anterior ley.
1987 Se cambió la denominación del municipio de Zumpango del Río por el de Eduardo Neri.
1988 Se modificó la denominación del municipio de Cuahuayutla de Guerrero por el de Cuahuayutla de José María Izazaga.
1990 El 5 de enero, se publicó la Ley Orgánica del Municipio Libre del Estado, que derogó la Ley Orgánica del Municipio territorial del Estado la comprendían 75 municipios.
1993 Se cambió la denominación del Municipio de la Unión Guerrero por el de la Unión de Isidoro Montes de Oca.
1993 El 20 de julio, se reformó y adicionó el artículo No, 5. de la Constitución Política del Estado, en que se señalan a los 76 municipios que constituyen al Estado de Guerrero.
1995 La división territorial del Estado se sustenta en la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Guerrero fechada en marzo de 1995.

 


Enciclopedia de los Municipios de México
Guerrero_svg.png

Jalisco

Los restos humanos de mayor antigüedad en el estado presentan una edad aproximada a los 15 mil años y consisten en fragmentos de cráneos y otros restos que se encontraron en la ribera de los lagos de Zacoalco y Chapala. Además se han localizado puntas de flecha, raspadores, anzuelos, agujas y otros artefactos hechos de hueso.

Otros vestigios recuperados consisten en fauna pleistocénica encontrados en Ameca, Zacoalco, San Marcos, Sayula y la ribera del lago de Chapala. Se suman a estos hallazgos, puntas de flecha, de aproximadamente 10 mil años, encontradas al sur de Zacoalco y San Marcos.

Prueba fehaciente de la presencia humana son los petroglifos y pinturas rupestres encontradas en Cabo Corrientes, San Gabriel, Jesús María, La Huerta, Puerto Vallarta, Mixtlán, Villa Purificación, Casimiro Castillo, Zapotlán el Grande y Pihuamo.

Se cuenta con elementos suficientes para suponer que la aparición formal de los primeros asentamientos humanos en el occidente de México se remonta hace 7 mil años.

Para su estudio, la evolución cultural en esta región ha sido dividida en dos etapas a partir del inicio de la agricultura y el asentamiento  en aldeas, hacia el año 1500 antes de nuestra era.

La primera etapa abarca un poco más de 2000 años y se caracteriza por la adopción de la vida en las aldeas, así como la práctica de la agricultura que se sumó a la caza y a la recolección. La vida sedentaria les permitió dedicarse a otras actividades como la fabricación de cerámica, la práctica de ceremonias religiosas y funerarias, y del trueque.

De esta época datan las tumbas de tiro, esta manifestación cultural se presentó únicamente en el occidente de México y en Sudamérica; y consisten en cámaras o recintos funerarios subterráneos. En Jalisco, destacan las tumbas encontradas en Acatlán de Juárez, El Arenal y en Casimiro Castillo.

La segunda etapa de las culturas de occidente se ha denominado “Tolteca” y se caracteriza por el dominio militar en unos pueblos sobre otros más débiles. En esta época se perfeccionaron los trabajos de cerámica, apareció la técnica metalúrgica del oro, la plata y el cobre; y además se vigorizó la actividad comercial tanto local como foránea.

Recientes investigaciones de campo, han permitido obtener valiosa información arqueológica que demuestra, de manera concluyente, que en la zona occidental de México surgieron ricas culturas que manifestaron su grado de desarrollo en arquitectura monumental, grandes asentamientos y sistemas de irrigación, así como un posible sistema de escritura ideográfica. Estos descubrimientos vienen a poner fin a la idea equívoca de que en los sectores occidentales de México, las culturas prehispánicas eran simples y de pequeña escala.

La rica diversidad de vestigios arqueológicos con que se cuenta en la entidad es una valiosa herencia cultural de nuestros antepasados indígenas; su distribución en el estado abarca prácticamente todas las regiones de la entidad. Como ejemplo se pueden mencionar las zonas arqueológicas de “El Ixtépete”, “El Grillo” localizados en el municipio de Zapopan; “La Providencia”, “Laguna Colorada”, “Las Cuevas” “El Arenal” y “Palacio de Oconahua” en el municipio de Etzatlán; “Huitzilapa” y “Cerro de la Navaja” en la municipalidad de Magdalena; “Guachimontones” en Teuchitlán; “Coyula” en Tonalá; “Atitlán”, “El Mirador”, “El Reliz” y “Las Cuevas” en San Juanito de Escobedo; “Portezuelo” en Ameca; “Las Pilas”, “Huaxtla” y “Santa Quitería” en el municipio de El Arenal; “Cerrito del Istle” (Hiztle) en el municipio de Huejuquilla el Alto; “Las Calles” (cerro de Portezuelo) en La Barca; “Centro ceremonial Ixtapa” en Puerto Vallarta; “Santa Inés” y “La Tepalcatera” en el municipio de Sayula; “Mesa de San Francisco” en Tamazula; entre muchos otros localizados a lo largo y ancho de nuestro estado.

 

El territorio del actual estado de Jalisco estuvo habitado por diversas etnias: bapames, caxcanes, cocas, cuachichiles, huicholes, cuyutecos, otomíes, nahuas, tecuejes, tepehuanes, tecos, purépechas, pinomes, tzaultecas y xilotlantzingas. Otros autores mencionan también a pinos, otontlatolis, amultecas, coras, xiximes, tecuares, tecoxines y tecualmes.

En el siglo XVI, a la llegada de los españoles, los habitantes de la región noroccidental de México, en general, fueron sometidos pacíficamente a la autoridad de la corona hispana.

Para lograr la conquista de esta región se realizaron varias expediciones durante el primer tercio del siglo XVI, incursionando en estas tierras Cristóbal de Olid (1521), Alonso de Avalos (1521), Juan Alvarez Chico (1521), Gonzalo de Sandoval (1522), Francisco Cortés de Sanbuenaventura (1524), y Nuño Beltrán de Guzmán (1530) acompañado de Pedro Almíndez Chirinos y Cristóbal de Oñate.

Con la empresa de Nuño de Guzmán, da principio la colonización neogallega y casi termina su conquista cuando toma posesión de las tierras situadas a la margen derecha del Río Lerma, el 5 de junio de 1530, dándole el nombre de Conquista del Espíritu Santo de la Mayor España, a los territorios sometidos por él y sus capitanes.

A fines del año de 1531, Guzmán fundó la Villa del Espíritu Santo de la Mayor España como capital de las tierras por él conquistadas.

Sin embargo, por cédula real del 5 de enero de 1531 se dispuso que el término impuesto a la conquista fuera sustituido por el de Provincia o Reino de Nueva Galicia y su capital debería llamarse Santiago Galicia de Compostela; tales acuerdos llegaron a conocimiento de Guzmán hasta enero de 1532, quien a pesar de sus súplicas y argumentos enviados a la corona española, pidiendo se conservaran los nombres por él elegidos, finalmente cumplió con la voluntad real.

 

La provincia neogallega comprendió desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII los actuales estados de Nayarit, Zacatecas, Aguascalientes, así como gran parte de los de Jalisco y Sinaloa, y una pequeña fracción de los de San Luis Potosí  y Durango. El territorio de la Nueva Galicia comprendía, en total, 22 alcaldías y 13 corregimientos.

El 4 de diciembre de 1786, Carlos III expidió la ley titulada “Real Ordenanza para el establecimiento e instrucción de intendentes de ejércitos y provincia en el reino de Nueva España”, mediante la cual se estableció en el virreinato el sistema político-administrativo de intendencia, que se mantuvo hasta las primeras décadas del siglo XIX. Con este sistema, Nueva España se vio dividida en 12 intendencias y tres provincias.

Así, el reino de Nueva Galicia cambió su nombre por el de Intendencia de Guadalajara, y se modificaron también sus límites, quedando integrada  por el territorio de las hoy entidades de Jalisco, Aguascalientes, Nayarit y Colima, y comprendiendo 26 jurisdicciones o partidos.

Al finalizar el siglo XVIII, la Nueva Galicia alcanzaba una extensión territorial de más de 9,600 leguas cuadradas, pobladas por más de medio millón de habitantes, y divididos en 27 jurisdicciones.

Para principios del siglo XIX, hacia 1804, habitaban el territorio de la Intendencia de Guadalajara, más de 520 mil habitantes, distribuidos en las 29 jurisdicciones. La población neogallega estaba dividida fundamentalmente en cuatro grupos, estos eran: españoles, criollos, mestizos e indios. Además de las llamadas castas, que se formaban con las personas de sangre mezclada.

La Nueva Galicia, supo mantener durante el período colonial una situación de autonomía, tanto en el renglón político como en lo económico, con respecto de la Nueva España.

Este estado de cosas se debía a una serie de instituciones de carácter político judicial, comercial, cultural y religioso, de las cuales dotó la corona española al territorio neogallego. Estas instituciones fueron: la Real Audiencia (1548), el Real Consulado (1795), el obispado de Guadalajara (1548), la Universidad de Guadalajara (1791) y la Diputación Provincial (1812).

Todos estos factores se sumaron al libre comercio entre las colonias aprobado por la metrópoli en 1774. Con tal disposición  la Nueva Galicia alcanzó un auge económico hacia finales del siglo XVIII, dando como resultado una provincia autónoma en el contexto colonial.

En los primeros años del siglo XIX, se comienzan a manifestar los primeros brotes de emancipación en las colonias españolas, entre los factores que determinaron esta nueva etapa en territorio americano destacan las siguientes: la vieja oposición entre criollos y peninsulares, las ideas de la Ilustración, y la invasión napoleónica a España.

Efectivamente, los criollos americanos vieron en estos hechos la interrupción del pacto colonial.

Desde 1810, la Nueva Galicia se convirtió en escenario de cruentas y decisivas batallas en pro del movimiento que dio la independencia a Nueva España. Durante el período colonial se dieron muestras de repudio a la presencia de los conquistadores por parte de las masas indígenas, cuya condición de clase sometida y explotada los llevó a adoptar una actitud rebelde que se manifestó desde el siglo XVI hasta el siglo XIX. Entre los levantamientos que se dieron en territorio neogallego se puedan nombrar: el levantamiento de San Miguel de Culiacán en 1533; en el año de 1538, la rebelión de Coaxicori; en 1541, la rebelión de los tecoxines y de los caxcanes; en este mismo año ocurrió la lucha y toma de El Mixtón. En 1584 sucedió la insurrección de Guaynamota; en el año de 1617 la rebelión liderada por Cogoxito; en 1704 tuvo lugar la insurrección de Nostic. Y a principios del siglo XIX, en 1801, la insurrección del indio Mariano.

La guerra de Independencia había comenzado el 16 de septiembre de 1810, unos días después las primeras noticias de la sublevación llegaron a Guadalajara y a fines del mes incursionaron, en territorio de la intendencia, dos grupos insurgentes: uno encabezado por Navarro, Portugal y Huidobro por los rumbos de Jalostotitlán, Atotonilco y La Barca; y el otro al mando de José Antonio Torres, el “Amo Torres”, iniciando su empresa por Sahuayo, Tizapán el Alto, Atoyac y Zacoalco.

El 4 de octubre de 1810, Torres se había presentado ante Miguel Hidalgo,  quien lo comisionó para incursionar por Nueva Galicia y apoderarse de Guadalajara. Tal cometido supo cumplirlo cuando, el 11 de noviembre, el insurgente entró triunfante a Guadalajara.

Las medidas tomadas en la intendencia de Guadalajara para frenar el movimiento de independencia resultaron inútiles: la integración de la “Junta Superior Auxiliar de Gobierno y Defensa”; la formación del regimiento llamado “La Cruzada” integrado por miembros del clero secular y regular, sacristanes, monaguillos y devotos; así como la excomunión lanzada por el obispo Cabañas contra todo aquel que aprobara, ayudara o favoreciera el movimiento insurgente y a sus caudillos Hidalgo, Allende, Aldama y Abasolo. Ninguna surtió efecto para disuadir a los sublevados y sus seguidores.

El día 13 de noviembre se unió a la lucha por la independencia el cura de Ahualulco, don José María Mercado quien defendió la causa con total entrega y valor hasta su muerte, ocurrida el 31 de enero de 1811 al ser víctima de la traición por defender la causa patriótica.

El día 26 de noviembre de 1810, Hidalgo hizo su entrada triunfal a Guadalajara, después de haber pasado por Zamora, La Barca, Atequiza y Tlaquepaque.

Su estancia en la capital neogallega se prolongó hasta el 14 de enero de 1811, y durante ella ocurrieron una serie de hechos de gran alcance político y social.

El 29 de noviembre de 1810, promulgó el decreto de abolición de la esclavitud. A fin de organizar al gobierno insurgente, Hidalgo creó los Ministerios de Gracia y Justicia, y la Secretaría de Estado y del Despacho, también nombró un representante plenipotenciario de México en territorio estadounidense. Por disposición de Hidalgo empezó a publicarse “El Despertador Americano”, primer periódico tapatío y primero también en propagar las ideas de la insurrección; con este hecho nace la prensa al servicio de la causa insurgente, destacando en este medio un notable ideólogo mexicano: Francisco Severo Maldonado.

Otras importantes medidas que tomó Hidalgo fueron: abolir el papel sellado, los tributos y los estancos; también redujo las alcabalas, y abolió la prohibición de fabricar pólvora.

El movimiento insurgente tuvo grandes triunfos como la toma de Guadalajara, pero también sufrió fuertes derrotas como ocurrió en la batalla del Puente de Calderón, el 17 de enero de 1811. Otra gran pérdida fue la muerte del valeroso caudillo José Antonio Torres, quien fue aprehendido en Palo Alto, el 4 de abril de 1812. El 11 de abril del mismo año, fue conducido a Guadalajara, siendo sentenciado a “ser arrastrado, ahorcado y descuartizado con confiscación de todos sus bienes”; pena  que se ejecutó el 23 de abril de 1812.

A pesar de estos dolorosos reveses la guerra de independencia no fue sofocada en la Nueva Galicia, por todo el territorio se escenificaron cruentas batallas.

En el lapso de 1813 a 1816, los insurgentes del islote de Mezcala realizaron una de las hazañas más gloriosas del movimiento de independencia al resistir, durante todos estos años, los ataques realistas hasta la firma de la capitulación, el 25 de noviembre de 1816;  lo que dio término a una de las más cruentas luchas de la insurgencia. Los patriotas del sitio de Mezcala estuvieron dirigidos por el presbítero Marcos Castellanos, el insurgente Encarnación Rosas y por José Santana.

Durante estos años el territorio jalisciense fue testigo del gran  heroísmo de las huestes al mando del insurgente Pedro Moreno, quien desde 1812 estaba en contacto con los caudillos de Apatzingán. Desde el año de 1813 y hasta 1816 su actividad combatiente no disminuyó en las cercanías de Lagos y León.

El 27 de octubre de 1817, el movimiento de independencia perdió a uno de sus más fieles defensores al morir Pedro Moreno; después de que con sus huestes fue sorprendido por sus enemigos al mando de Mariano Reinoso, en el rancho “El Venadito”.

Hacia 1821, Agustín de Iturbide, puesto de acuerdo con Vicente Guerrero propuso el Plan de Iguala. En el Nuevo Reino de Galicia, el ejército y el clero apoyaban dicho plan, logrando incluso la aprobación y ayuda política y económica del obispo Cabañas.

Así, el 13 de junio de 1821, se firmó el Plan de Iguala, en San Pedro Tlaquepaque en la casa marcada con el número 208 de la calle Independencia.

El día 14 de junio se reunieron la Diputación Provincial, la Audiencia, el Ayuntamiento y las demás corporaciones civiles y eclesiásticas, todas las cuales juraron no tener otra religión que la católica y prestar obediencia a Iturbide, reconociendo a Pedro Celestino Negrete como Jefe Superior Político.

La proclamación pública de la independencia se hizo el día 23 de junio, y ese mismo día se empezó a publicar el periódico oficial con el nombre de Gaceta del Gobierno de Guadalajara.

Una vez que Iturbide tomó el mando del naciente país independiente, se decidió disolver el Congreso y nombrar en su lugar una junta instituyente.

Con el Plan de Casa Mata, firmado por los generales Antonio López de Santa Anna y José Antonio Echavarri se reprobaba la conducta de Iturbide y se exigía que se convocara al Congreso.

Cuando Iturbide abdicó, se formó el Supremo Poder Ejecutivo, con Pedro Celestino Negrete, Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria, pero como no se convocó de inmediato a un nuevo Congreso, para que la nación se constituyera como República Federal, las autoridades de Guadalajara reclamaron enérgicamente el cumplimiento del Plan de Casa Mata.

Estos acontecimientos aunados a la tradición de autonomía de la Nueva Galicia, alimentada por la interrupción del pacto colonial y la tradición monárquica, explican por qué el 16 de junio de 1823, la Diputación Provincial de Guadalajara se proclame a favor de la adopción del sistema de República Federal, como forma de gobierno, adelantándose a la respuesta del Congreso General de 1824.

El 16 de junio de 1823, es la fecha en que se conmemora el nacimiento del Estado Libre y Soberano de Jalisco. Su capital es la ciudad de Guadalajara, la cual ha conservado este rango desde el siglo XVI hasta nuestros días.

 

Esta iniciativa se materializa en el Plan de Gobierno Provisional del Nuevo Estado de Xalisco, donde en su tercer artículo dispone que: “El Estado de Xalisco es libre, independiente y soberano de sí mismo, y no reconocerá otras relaciones con los demás Estados o Provincias, que las de la fraternidad y confederación.”

La difícil tarea de consolidar al Estado de Jalisco, en la recién establecida República Federal da principio con los siguientes hechos: la integración del Congreso Constituyente  que dotó a Jalisco de una Constitución Política Estatal (constaba de 272 artículos); y la elección de Prisciliano Sánchez como primer Gobernador Constitucional del Estado.

 

Con el recién adoptado sistema federal, el territorio jalisciense quedó dividido en ocho cantones: Guadalajara, Lagos, La Barca, Sayula, Etzatlán, Autlán, Tepic y Colotlán.

 

Pero no todos los grupos sociales estuvieron de acuerdo con todos estos acontecimientos. Quienes derivaban su poder de la antigua relación de dominio colonial se organizaron rápidamente para impedir cualquier cambio.

Así, las vicisitudes derivadas de la oposición entre conservadores y liberales caracterizaron gran parte del siglo decimonónico, en la historia de México.

Desde 1823, cuando Jalisco adoptó el sistema federal, los distintos gobiernos del Estado defendieron y sostuvieron la causa por la que se había luchado, la de “Federación o Muerte”.

Durante el período que se conoce como la primera República Federal (1823-1835), los liberales jaliscienses no cesaron en hacer frente a las constantes hostilidades y pretensiones de los centralistas por implantar un sistema de gobierno que los favoreciera.

Luego de serios enfrentamientos en el campo político y militar, los liberales jaliscienses fueron sometidos, a fuerza de las armas, por parte de los conservadores en agosto de 1834; a partir de esa fecha Antonio López de Santa Anna tomas las riendas del país y se encarga de defender los intereses de los centralistas, quienes plasmaron sus ideales en las Siete Leyes Constitucionales, promulgadas en diciembre de 1836 y vigentes hasta 1841. En estas leyes se tomaron medidas que limitaban la libertad de organización política en todos los niveles. En Jalisco, desde 1835, el gobernador José Antonio Romero de convicción netamente conservadora suprimió los ayuntamientos, el Congreso del Estado y también nombró nuevos funcionarios.

A pesar de estas medidas tan drásticas, el ideal federalista de Jalisco no fue exterminado. Hacia 1846, ante la amenaza centralista de imponer una monarquía como forma de gobierno, los liberales mexicanos reaccionaron enérgicamente y se apresuraron a reorganizarse. En Jalisco un grupo de liberales se levantó en armas al grito de “Viva la República, muera el príncipe extranjero”, y en respuesta a esta protesta el gobierno centralista envió a sus tropas a Guadalajara, hostigando a la población y dejando en estado de sitio a la ciudad.

En agosto de 1846, triunfa nuevamente la causa federalista y México inicia su reorganización  según las bases de la Constitución de 1824.

Sin embargo la tarea de fortalecimiento del sistema federal sufre otro grave tropiezo, cuando los desacuerdos entre los grupos liberales y los ataques conservadores provocaron la nueva adopción del sistema centralista, así como su forma de organización política y territorial, en 1852, con la proclamación del Plan del Hospicio y el regreso de Santa Anna al poder.

Este hecho alertó a los liberales mexicanos, quienes actuando frente a condiciones adversas dieron cuenta de su presencia en la escena política, en marzo de 1854, al proclamarse el Plan de Ayutla.

Jalisco pronto declaró su adhesión a dicho plan y, en febrero de 1855, la guarnición de Guadalajara hizo lo mismo.

Los liberales vieron triunfar nuevamente su causa en agosto de 1855, cuando Santa Anna huyó del país. Jalisco inicia su reorganización cuando Ignacio Commonfort promulga el estatuto orgánico de Jalisco, mediante el cual se restauran en la entidad los principios de la Constitución de 1824 y con ella los derechos civiles.

El gobierno estatal pronto reafirmó su posición liberal, al jurar la Constitución Federal de 1857 y promulgar la Constitución Política del Estado ese mismo año; inspirándose en los lineamientos de la Carta Magna. La adopción del nuevo código desató en el país una violenta respuesta por parte de los grupos conservadores, dando lugar a la llamada Guerra de Reforma que, a lo largo de los tres años que persistió, dejó muerte y destrucción en todo el país.

El Congreso de Jalisco protestó contra los desórdenes provocados por el Plan de Tacubaya, cuya promulgación dio principio a la Guerra de Reforma; igual reacción tuvo el ayuntamiento de Guadalajara. Y aunadas a las protestas oficiales, se dieron las de carácter popular; pero todas se unificaban en el propósito de defender la Constitución y las instituciones que esta respaldaba.

Una vez terminada la Guerra de los Tres Años, a fines de 1860, se inició el camino de reorganizar a la nación en todos los aspectos, a fin de reanudar el proyecto liberal.

Aún se vivían las grandes pérdidas de la guerra civil, cuando México se ve amenazado por la intervención militar extranjera de tres países: Inglaterra, Francia y España; utilizando éstos como pretexto la suspensión de pagos de la deuda externa que dispuso Juárez el 17 de junio de 1861.

Ante tal amenaza, Jalisco reaccionó con patriotismo, ya que su gobernador Ignacio L. Vallarta publicó un llamado a sus coterráneos, el 23 de diciembre de 1861, para que defendieran con armas la soberanía e integridad del país.

Tanto España como Inglaterra cesaron en sus propósitos, no así Francia, que procedió a invadir militarmente a México.

En Jalisco, respondiendo a tal atropello, el Tribunal de Justicia del Estado publicó una protesta contra la intervención gala. A pesar de la resistencia militar mexicana, las fuerzas francesas ocuparon su territorio; y el 6 de enero de 1864, las tropas de Francia arriban a Guadalajara.

Los jaliscienses manifestaron siempre su repudio al emperador Maximiliano y a los conservadores que apoyaron su imposición. Hacia 1866, en Jalisco se volvieron más frecuentes y violentos los levantamientos contra el imperio; se clamaba por la instauración de la República. Los conflictos entre los liberales e imperialistas se recrudecieron, llevando al enfrentamiento de las armas entre ambas facciones.

El 18 de diciembre de 1866 se escenificó en la hacienda de La Coronilla, cerca de Santa Ana Acatlán, un fuerte combate entre tropas francesas y las fuerzas comandadas por el general Eulogio Parra, quien conquistó la victoria cubriendo de gloria las armas mexicanas. Otro de los hombres que logró grandes triunfos para México en esta guerra, fue el General Ramón Corona. El 21 de diciembre de 1866, el general Parra entró triunfante a la ciudad de Guadalajara y unos días después, el 14 de enero de 1867, arriba a la capital tapatía, el general Ramón Corona, con este hecho se da por restaurado el orden constitucional en el estado, aplicando los preceptos de la Carta Magna de 1857 y las Leyes de Reforma.

A partir de 1867, con la restauración de la República, se inicia para México un difícil y problemático recorrido que buscaba restablecer las instituciones republicanas y fomentar las libertades políticas.

El 14 de agosto de 1867, al convocarse a elecciones, se inició la definición de posición de quienes participaban en grupos políticos. En Jalisco, la contienda se dio entre los grupos de liberales moderados y liberales “puros”, es decir, radicales en sus ideas. Apareció en la escena política, como un elemento de peso en este renglón, la Unión Liberal bajo el auspicio de Ignacio L. Vallarta. Integraban  este grupo, miembros de la intelectualidad jalisciense puros. Otro grupo liberal radical que cobró fuerza fue el Club Republicano Progresista.

El prestigio y la experiencia de Juárez en el plano político, lograron mantener la línea federalista en el gobierno, así como resistir el ataque de varias sublevaciones como la inspirada en el Plan de la Noria, emitido por Porfirio Díaz en 1871, el cual rechazaba la reelección de Juárez.

Tras la muerte de Benito Juárez, ocurrida el 18 de julio de 1872, se recrudecieron las rebeliones. En la Sierra de Alica, Manuel Lozada proclamó el “Plan Libertador”; fue el general Ramón Corona el encargado de hacer frente a esta sublevación, logrando la victoria en La Mojonera el día 28 de enero de 1873.

El día 7 de febrero de 1876, el general Donato Guerra se pronunció en Lagos, a favor del Plan de Tuxtepec, proclamado éste por Porfirio Díaz; en él se declaraba por la no reelección y criticaba la política de Lerdo de Tejada, acusándolo de manipular las elecciones para mantenerse en el poder y de dilapidar los fondos de la nación.

El día 8 de enero de 1877, el Congreso del Estado de Jalisco reconoció el Plan de Tuxtepec, y al día siguiente Díaz entró victorioso a Guadalajara seguido, dos días más tarde, por 12 mil hombres de su división.

El 5 de mayo de 1877, Díaz tomó la presidencia y no se separó de ella hasta 1911, valiéndose de continuas reelecciones.

Jalisco esperaba que la administración de Díaz, le reincorporara a su territorio el de Nayarit antes Cantón de Tepic. Esta espera, sin embargo, resultó inútil pues el Séptimo Cantón de Tepic, mediante la reforma del artículo 43 Constitucional, se convirtió en territorio de la federación, lo cual ocurrió en 1884.

La consolidación del poder de Díaz en el estado de Jalisco, se dio cuando al morir el general Ramón Corona, el 11 de noviembre de 1889, dejó libre el terreno para que se impusieran sus partidarios.

 

La permanencia de Díaz en el poder hasta 1911 resultó un obstáculo para quienes deseaban ver convertido a México en una verdadera República Federal; el inicio del siglo XX, representaba para ellos una nueva época que reclamaba una renovación en todos los aspectos; político, social y económico.

Así, a principios del presente siglo, empezaron a surgir los primeros brotes de inconformidad hacia la dictadura. En Jalisco, desde 1903, se registraron manifestaciones en pequeños grupos que repudiaban la continuidad del dictador.

En 1908, luego de la entrevista Díaz-Creelman, en todo el país los grupos políticos comenzaron a organizarse; en Jalisco muchos profesionistas e intelectuales empezaron a formar nuevos grupos políticos, y a reorganizar los círculos y clubes que ya existían.

En 1909 surge el partido antirreeleccionista encabezado por Francisco I. Madero, quien pugnaba por la no reelección, la vuelta pacífica a la democracia y una transformación política que diera vitalidad al país.

Inspiradas en estas ideas, las agrupaciones políticas hicieron un replanteamiento de sus bases, tal como lo hiciera el club democrático jalisciense, y los partidos independiente y liberal jalisciense.

Al proclamar Madero, en octubre de 1910, el Plan de San Luis, que desconocía el gobierno de Díaz y en el que se llamaba a los ciudadanos a tomar las armas a fin de arrojar al dictador del poder, en Jalisco algunos grupos del sur y del centro del Estado se unieron a su llamado, sin embargo, estos levantamientos fueron aislados y fácilmente controlados.

El rechazo a la permanencia de Díaz en el poder, sin duda, estaba en el sentir de los jaliscienses, pero no lo manifestaron en movimientos masivos.

Luego de la traición de Victoriano Huerta y el asesinato de Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, en febrero de 1913, Huerta se adueñó de la presidencia.

En respuesta a esta arbitrariedad es redactado el Plan de Guadalupe, en marzo del mismo año; en este documento se desconocía a Huerta como primer mandatario y se anunciaba la conformación del ejército constitucionalista.

En Jalisco, la población campesina se manifestó de inmediato a favor de Venustiano Carranza, jefe de las fuerzas constitucionalistas. Se dieron levantamientos en Los Altos, Mascota, Talpa, Cuquío, Tlajomulco, Tala, Acatlán, Etzatlán, Hostotipaquillo, Mazamitla, Autlán, Magdalena, San Andrés, Contla, Ameca y otros lugares. Sin embargo, estos pronunciamientos no lograron conjuntar esfuerzos y convertirse en una efectiva respuesta que cuestionara el gobierno establecido, el cual consideraba a Jalisco como una región que se mantenía tranquila.

Jalisco fue escenario de enfrentamientos entre los ejércitos constitucionalistas y villistas, pero estos no afectaron de manera sensible las estructuras internas de la entidad.

El 12 de junio de 1914, el general Manuel M. Diéguez fue nombrado gobernador de Jalisco por el primer jefe Venustiano Carranza.

En septiembre de 1916, Carranza hizo una convocatoria para la realización de un Congreso Constituyente para diciembre de ese año en Querétaro.

Diéguez al frente del Ejecutivo del Estado, respondiendo a la iniciativa de Carranza, se encargó de organizar las elecciones de diputados que participarían en el Constituyente.

Entre los legisladores jaliscienses que se hicieron presentes destacó Luis Manuel Rojas, quien presidió el Congreso hasta el 5 de febrero de 1917, fecha de la promulgación de la Carta Magna.

Al triunfo de los constitucionalistas, en 1915, éstos se plantearon llevar a cabo una reestructuración a fondo y a nivel nacional. En Jalisco, se inició rápidamente la reorganización de su vida económica, social y política.

Desde 1823, Jalisco se mostró siempre resuelto a resistir los embates en contra del Federalismo, su completa adhesión a esta forma de gobierno quedó de manifiesto en la constante y enérgica defensa que siempre hizo de él, teniendo como cimiento de su posición los principios de soberanía y libertad mismos que inspiran desde 1915, la reorganización de su vida política, social y económica, dando prioridad a la autonomía municipal, concebida ésta como el principio fundamental de la libertad política de un país.

El 5 de febrero de 1917, fueron recogidos estos principios en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, cerrando para Jalisco, la etapa de su consolidación como Estado.

Desde el momento que Jalisco juró el cumplimiento de la Carta Magna, dio principio a la ardua tarea de fortalecer su estructura económica, social y política.  Esta labor, sin embargo, no ha resultado fácil pues se ha tenido que hacer frente a graves problemas de diversa índole; en el renglón político social la rebelión cristera (1926-1929), y la crisis ideológica y política de la educación (1933-1935), representaron conflictos que lograron superarse, a pesar de la gravedad que cobraron.

En el renglón económico-social, desde la década de 1950, se presentan con mayor énfasis disparidades regionales en el desarrollo de Jalisco, lo que repercutió en un marcado desequilibrio entre asentamientos humanos y recursos naturales; así como desigualdades entre los ámbitos urbano y rural.

La toma de decisiones desde el centro, la concentración de recursos en unos cuantos núcleos de población, la falta de una adecuada política de planeación y la  discontinuidad de los programas sexenales de gobierno dieron como resultado una geografía de considerables índices de marginación en algunas zonas de la entidad; así como desarraigo poblacional y un deficiente aprovechamiento de los recursos naturales.

A partir de la década de los setenta se pusieron en marcha medidas que pretendieron revertir ese desarrollo desigual; los esfuerzos no prosperaron como se esperaba ya que esas acciones y programas de gobierno, seguían un modelo cuyos mecanismos no dejaban de tener un carácter centralizado en la toma de decisiones.

Es en esta época cuando se crea la primera Ley Orgánica Municipal en el estado (1971), en un esfuerzo por lograr que la norma jurídica propiciara y diera cauce al desarrollo político y social de los municipios. Sin embargo, esto no fue posible debido al concepto que se tenía del municipio como prestador de servicios y no como otro nivel de gobierno. Era urgente iniciar un proceso que permitiera definir atribuciones y ámbitos de competencia entre los tres niveles de gobierno.

La reforma de 1983, al artículo 115 Constitucional otorgó nuevas facultades y obligaciones al municipio en materia social, política, administrativa y hacendaria, en un afán por dotar a éste de las condiciones para que se convirtiera en promotor de su propio desarrollo y así reorganizar al país en base al municipio libre. Sin embargo, la injerencia de los ámbitos federal y estatal en algunos rubros de la vida municipal truncaron el proyecto.

En Jalisco se hicieron valiosas aportaciones al proceso de reforma municipal con el otorgamiento de facultades a los Ayuntamientos, como son: la elaboración de sus propias leyes de ingresos y  la posibilidad de establecer convenios con el Gobierno del Estado para la prestación de servicios públicos.

Sin embargo, continuó la tendencia de concentración de recursos y servicios en la Zona Metropolitana de Guadalajara y algunos núcleos poblacionales denominados ciudades medias; lo que se tradujo en un desarrollo regional desigual.

Los jaliscienses estaban cada vez más deseosos de que sus reclamos, por mejores condiciones de vida y mayores oportunidades de desarrollo, fueran atendidos.  La población exigía más espacios y foros de expresión para exponer sus necesidades e inquietudes. Lejos de asumir una actitud pasiva o elegir el camino de la violencia, la sociedad dio una lección de extrema madurez al optar por  la vía democrática para  hacerse escuchar y tener mayor participación en las políticas y decisiones del gobierno.

El alto grado de expresión cívica alcanzado en las elecciones locales de Jalisco(en diciembre de 1988) empezó a perfilar cierta dosis de pluralismo político al arrojar resultados hasta entonces insólitos: 118 ayuntamientos serían gobernados por el PRI; en 3 correspondió el triunfo al PAN; el PARM y la Coalición Cardenista Jalisciense fueron electos en un municipio cada uno; y en un municipio se instaló Concejo Municipal.

A partir de este proceso electoral se advierte una definición de un nuevo mapa político a nivel municipal, y el partido en el poder se vio obligado a enfrentase con un sistema político más competitivo que antes.

En este momento se empiezan a sentar las bases para un  régimen y un sistema político más democrático y plural cuyo mayor mérito corresponde a la sociedad civil.

La expresión de la ciudadanía alcanzó su auge en las elecciones locales de 1995 cuando,  con su voto, puso fin a la abrumadora presencia de un partido sobre los puestos de elección popular, lo que llevó a severas modificaciones en el mapa político del Estado.

En Jalisco se ha iniciado la realización de un viejo anhelo de todos sus habitantes: avanzar en la democracia desde el ámbito local y hacer de la alternancia en el poder una realidad para las futuras generaciones.

La actual conformación del Congreso Local y el mosaico político de los Ayuntamientos son un reflejo de que los jaliscienses estamos en la búsqueda de organizaciones cada vez más democráticas que concuerden con una sociedad más plural y moderna.
 

PERSONAJES ILUSTRES

Jalisco ha sido cuna de valiosos hombres y mujeres que con trabajo, dedicación, disciplina y convicción han realizado obras cuyos frutos han trascendido las fronteras del tiempo para brindarse con generosidad a las nuevas generaciones de jaliscienses y de mexicanos, en general.

Mencionar a todos y cada uno de quienes han contribuido al progreso de la región sería infructuoso, pues se caería en el riesgo de las omisiones; de ahí que el listado que ahora presentamos, deberá considerarse sólo como una muestra de la “cantera” humana que ha sido Jalisco en la historia del país. Indudablemente que este listado se complementará con los nombres y méritos que se registran en cada una de las monografías municipales.

Los personajes se agruparon con base en la etapa histórica en que les tocó vivir; y se consideraron tanto a jaliscienses de nacimiento como a personalidades que con su obra enriquecieron a la comunidad que adoptaron como suya.

Época Colonial
 

Antonio Alcalde y Barriga (1701-1792). Fraile español de nacimiento, sacerdote benefactor. En 1996, mediante decreto número 6,449, se le declaró benemérito de Jalisco.
Juan Cruz Ruiz de Cabañas y Crespo (1752-1824). Filántropo y sacerdote. 
Alonso de la Mota y Escobar (1546 - ¿? ).Teólogo, Obispo de la diócesis de Guadalajara, escritor, autor de la obra titulada "Descripción geográfica de los reinos de Nueva Galicia, Nueva Viscaya y Nuevo León.
Fray Antonio Tello Evangelizador, religioso franciscano, autor de "Crónica Miscelánea, en que se trata de la Conquista Espiritual y Temporal de la Santa Provincia de Xalisco".
Bernardo de Balbuena (1568-1627). Doctor, religioso, poeta y escritor. 
Martín Casillas Arquitecto. 
Juan Guerra Fraile, religioso, escritor y filólogo. 
Matías López de la Mota Padilla (1688- ?). Abogado, sacerdote, historiador, autor de "Conquista del Reino de Nueva Galicia en la América Septentrional".
José Arlegui Fraile franciscano, historiador. 
José de Ortega (1709-1768). Jesuita, historiador y lingüista 
José Rafael Larrañaga (Siglo XVIII). Poeta. 
Francisco Javier Gamboa (1717- ¿?). Abogado, matemático y escritor. 

Gobernantes distinguidos de la Nueva Galicia
 

Tomás Terán de los Ríos Gobernante progresista; durante su gestión de 1716 a 1724, se realizaron diversas obras de gran trascendencia como el Puente Grande en el río Santiago.
Francisco de Ayza Socorrió a los pobres y estableció rondas para combatir ladrones, se hicieron obras para mejorar la orilla del río San Juan de Dios. Gobernó de 1738 a 1743.
Jacobo Ugarte y Loyola Durante su gestión de 1791 a 1798, brindó importante ayuda a los pobres e inauguró la Universidad el 3 de noviembre de 1792.
Fernando Abascal y Sousa Durante su período de gobierno en los albores del siglo XIX (1800-1804), entre sus obras más importantes se cuentan el exterminio del bandolerismo y el juego; empedró más de 100,000 varas cuadradas; construyó y repuso puentes y caminos; mejoró las cercanías del río San Juan de Dios; y fomentó la fundación de escuelas de primeras letras en algunos pueblos.
Roque Abarca Militar, gobernó de 1805 a 1811; ó de 1805 a 1811; realizó importantes mejoras en el empedrado, destacando la obra de mejoramiento del "paseo" desde San Juan de Dios hasta la Alameda. (Esta zona es lo que actualmente conocemos como "la Calzada").

De la Independencia a la Intervención de Estados Unidos
 

Pedro Moreno González (1775-1817). Insurgente, benemérito de la Patria en grado heroico, mártir de la Independencia. Su nombre está inscrito en letras de oro en el recinto del Poder Legislativo del Estado, de conformidad con el decreto del 5 de mayo de 1874. 
José María Mercado Insurgente y sacerdote. Su nombre está inscrito en letras de oro en la sede del Poder Legislativo de Jalisco, según lo establecido en el decreto número 394 del 7 de mayo de 1874.
José Antonio Torres ( ¿? – 1812). Insurgente. En letras de oro está inscrito su nombre en el recinto del Poder Legislativo desde 1874. 
Marcos Castellanos Presbítero, insurgente, defensor de la Isla de Mezcala. Su memoria se honró con la inscripción en letras de oro de la leyenda "Héroes Defensores de la Isla de Mezcala". Este homenaje se dispuso en el decreto número 10,474 del 28 de marzo de 1981.
Luis Macías Brigadier, defensor de la Isla de Mezcala. Su memoria se honró con la inscripción en letras de oro de la leyenda "Héroes Defensores de la Isla de Mezcala". Este homenaje se dispuso en el decreto número 10,474 del 28 de marzo de 1981.
Encarnación Rosas Insurgente, defensor de la Isla de Mezcala. Su memoria se honró con la inscripción en letras de oro de la leyenda "Héroes Defensores de la Isla de Mezcala". Este homenaje se dispuso en el decreto número 10,474 del 28 de marzo de 1981.
José Santana Insurgente, defensor de la Isla de Mezcala. Su memoria se honró con la inscripción en letras de oro de la leyenda "Héroes Defensores de la Isla de Mezcala". Este homenaje se dispuso en el decreto número 10,474 del 28 de marzo de 1981.
Nicolás Padilla Teniente, defensor de la Isla de Mezcala. Su memoria se honró con la inscripción en letras de oro de la leyenda "Héroes Defensores de la Isla de Mezcala". Este homenaje se dispuso en el decreto número 10,474 del 28 de marzo de 1981.
Julio Navarro Teniente, defensor de la Isla de Mezcala Su memoria se honró con la inscripción en letras de oro de la leyenda "Héroes Defensores de la Isla de Mezcala". Este homenaje se dispuso en el decreto número 10,474 del 28 de marzo de 1981.
Rita Pérez de Moreno (1780-1862?)Esposa del insurgente Pedro Moreno e incondicional compañera en su lucha por la Independencia. Su nombre está inscrito en letras de oro por decreto número 8,473 del 4 de enero de 1969.
Francisco Primo de Verdad y Ramos (1768-1808). Promártir de la Independencia de México, y abogado. Su nombre está inscrito en letras de oro en el recinto del Palacio Legislativo, por decreto número 7,521 del 24 de noviembre de 1960.
José Francisco Severo Maldonado (1775-1832). Sacerdote, político, profesor, militar y periodista.
Juan Nepomuceno Cumplido y Rodríguez (1793-1851). Abogado, político, gobernador del Estado; le correspondió promulgar la primera Constitución del Estado de Jalisco; diputado constituyente. 
José Justo Corro (1794-1864). Abogado y político 
Valentín Gómez Farías (1781-1858). Médico, educador, político, diputado del Congreso Constituyente de 1857; Presidente de la República; diputado del primer Congreso Constituyente de 1824. Su nombre está inscrito en letras de oro en el recinto del Palacio Legislativo de conformidad con el decreto número 7130 del 5 de febrero de 1957. 
Mariano Otero (1817-1850). Abogado, periodista, político; sentó las bases el juicio de amparo; diputado, senador, Secretario de Relaciones Exteriores.
Francisco Márquez Paniagua (1834-1847). Militar, uno de los Niños Héroes muertos en el Castillo de Chapultepec el 13 de septiembre de 1847.
Urbano Sanromán Político, diputado del Congreso Provincial de 1822, diputado del Congreso Constituyente de 1823, (último tercio del siglo XVIII-1876)
José Antonio Escobedo (1777-1849). Político, Gobernador del Estado. 
Epigmenio González (1778-1858). Insurgente, su tierra natal fue Querétaro.
Prisciliano Sánchez Padilla (1783-1826). Político, primer Gobernador Constitucional del Estado de Jalisco; ideólogo e impulsor del sistema de gobierno de república federal, autor del Pacto Federal del Anáhuac, documento histórico que recoge los más profundos anhelos de los mexicanos del siglo XIX. El nombre de Prisciliano Sánchez está grabado en letras de oro por decreto número 3941 de fecha 7 de mayo de 1874. 
Joaquín Angulo (1811-1861). Abogado, político, periodista, combatió la intervención norteamericana de 1847.

De la Reforma a la Intervención Francesa
 

Juan José Baz y Palafox (1820-1887). Abogado, militar, periodista y político, gobernador del D.F., diputado del Congreso Constituyente de 1857; combatió a los franceses. 
José María Montenegro (1836-1863). Militar, liberal, combatió a los franceses.
José Calderón (¿? – 1858). Coronel, liberal 
Jesús Camarena (1801-1884). Abogado, político, diputado al Congreso Constituyente de 1857, Presidente del Supremo Tribunal de Justicia. 
Ramón Corona (1837-1889). Militar, político y diplomático; se incorporó al bando liberal en la Guerra de Reforma; combatió al segundo Imperio. Su nombre se encuentra inscrito en letras de oro en el recinto del Palacio Legislativo conforme a lo dispuesto en el decreto número 375 del 3 de octubre de 1889. Se le declaró benemérito de Jalisco por decreto 379 del 11 de noviembre de 1889. 
José María Donato Guerra Orozco (1832-1876). Combatió la intervención francesa y al segundo Imperio. Se le declaró benemérito de Jalisco por decreto número 465 del 18 de enero de 1877. 
Ignacio Hererra y Cairo (1821-1858). Médico, político, liberal, se inclinó por el Federalismo y la libertad de cultos, catedrático. Se le declaró benemérito de Jalisco por decreto del 17 de junio de 1858.
Ignacio Luis Vallarta (1830-1893). Abogado, político, Secretario de Gobernación; Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; su obra "Votos de Vallarta", donde trata de puntos de Derecho Constitucional, constituye uno de los estudios clásicos de la materia. Mediante decreto del 1º de enero de 1894, se le declaró benemérito del Estado, y se dispuso que su nombre se grabara en letras de oro en el recinto del Poder Legislativo local. El 3 de agosto de 1943, por decreto 4895, se creó una condecoración que lleva su nombre. 
Pedro Ogazón Rubio (1821-1890). Abogado, militar, político, combatió la intervención francesa. Se le declaró benemérito de Jalisco, por decreto número 399 del 4 de marzo de 1890. En el recinto del Poder Legislativo del estado, su nombre se encuentra grabado en letras de oro, conforme a lo dispuesto en el decreto del 5 de febrero de 1957. 
Gregorio Dávila (1810-1868). Abogado, liberal, político, magistrado. Se le declaró benemérito de Jalisco, por decreto número 60 del 16 de enero de 1868. 
Bernardo Reyes (1850-1913). Militar, político, combatió la intervención francesa. 
Emeterio Robles Gil (1831-1906). Jurisconsulto, político, diputado al Congreso Constituyente de 1857; literato, orador y catedrático. Se le declaró benemérito de Jalisco, por decreto número 1175, de fecha 29 de mayo de 1906. 
José Guadalupe Montenegro (1800-1885). Militar, político, liberal, participó en la Guerra de Reforma. 
Pedro Ríoseco (1827-1865). Militar, combatió a los franceses durante la intervención. 
Santos Degollado (1811- 1861). Militar, liberal, defensor de la Reforma. Se le declaró benemérito de Jalisco por decreto número 26 del 2 de noviembre de 1861. Su nombre está inscrito en letras de oro en el recinto del Poder Legislativo del estado, según lo dispuesto en el decreto número 394 del 7 de mayo de 1874. 
Anacleto Herrera y Cairo (1825-1867). Militar, participó en la Guerra de Reforma y contra la Intervención Francesa. 
Fermín G. Riestra (¿1819?-¿1882?). Abogado y político.
Antonio Rosales (1822-1865). Militar, poeta, periodista, político, combatió en la Guerra de Reforma en el bando liberal; derrotó a Manuel Lozada (a)"El Tigre de Alica" en 1860. También combatió a los imperialistas durante la intervención francesa. Su nombre está grabado en letras de oro en el recinto del Poder Legislativo de la entidad, según lo dispuesto en el decreto número 394 del 5 de mayo de 1874. Su tierra natal fue Zacatecas. 
Miguel Ahumada Saucedo (1844-1916). Militar y político, participó en los grandes acontecimientos del México del siglo XIX: apoyó la Reforma; combatió al Segundo Imperio; y participó activamente en la Revolución de 1910. Su lugar de nacimiento fue el estado de Colima. 

En la Revolución Mexicana
 

Sebastián Allende Rojas (1893-1947). Abogado, militar, político, diputado al Congreso Constituyente de Querétaro, y del estado de Jalisco. 
Manuel Macario Diéguez Lara (1874-1924). Líder obrero, militar, político. Su nombre está grabado en letras de oro en el recinto de Poder Legislativo de Jalisco, conforme a lo dispuesto en el decreto número 7521 del 24 de noviembre de 1960. 
Luis del Carmen Curiel (1846-1930). Abogado, militar y político.
Everardo Topete Arcega (1890-1978). Político, restableció la Universidad de Guadalajara y expidió su Ley Orgánica.
Wistano Luis Orozco (1856-1927). Abogado, escritor y político.
Luis Manuel Rojas (1871-1949). Abogado, político, educador, escritor, diplomático y periodista; apoyó la revolución constitucionalista; le correspondió la honrosa responsabilidad de presidir el Congreso Constituyente de 1916. 
Casimiro Castillo Vigil (1883-1925). Líder agrarista y político.

Artes, Ciencia, Cultura y Benefactores
 

Agustín Yañez (1904-1980). Escritor, periodista, político, diplomático y catedrático. Su obra más conocida es la novela "Al Filo del Agua"
José Hilarión Romero Gil (1822-1899). Abogado, profesor, escritor y benefactor. 
Dionisio Rodríguez (1810-1877). Abogado, impulsor de la cultura y la imprenta, benefactor. Se le declaró benemérito del Estado, por decreto número 492 de fecha 2 de mayo de 1877. 
Joaquín Baeza Alzaga (1862-1950). Médico, pediatra, benefactor y político. 
Mariano de la Bárcena y Ramos (1842-1899). Ingeniero, geólogo, botánico, meteorologista, topógrafo, músico, pintor, escritor y político.
Arnulfo Villaseñor (1868-1953). Ingeniero, abogado, político y catedrático.
Carlos Villaseñor (1845-1920). Pintor.
José Parres Arias (1913-1973). Abogado, pintor, político, catedrático y rector de la Universidad de Guadalajara 
José Luis Razo Zaragoza y Cortés (1917- ). Abogado, catedrático, bibliotecónomo, paleógrafo, cronista, escritor e historiador 
Francisco Ruíz Sánchez (1914-1965). Médico, benefactor, uno de los fundadores del Seguro Social en Guadalajara.
Severo Díaz Galindo (1876-1956). Sacerdote, astrónomo y catedrático.
Esteban Alatorre (1832- 1876). Abogado.
Francisco Rojas González (1904-1951). Diplomático, investigador, y escritor de cuentos.
Alfonso Gutiérrez Hermosillo (1906-1935). Escritor, orador y poeta.
Adalberto Navarro Sánchez (1918-1987) Escritor, poeta y catedrático
Luis Páez Brotchie (1893-1968). Historiador, cronista y filólogo. 
Fray Luis del Refugio Palacio Basave y Valois (1868-1941). Historiador franciscano, cronista, dibujante y arquitecto.
José María Nájar Herrera (1866-1917). Profesor e historiador.
Andrés Terán (1825-1894). Abogado, catedrático, lingüista, impulsor de la educación.
Jacobo Gálvez Arquitecto y pintor (Su principal obra es el Teatro Degollado) (1821-1882)
Jesús Delgadillo Araujo (1874-1953). Médico, catedrático y rector de la Universidad de Guadalajara en 1953. 
Enrique González Martínez (1871-1952). Poeta, médico y diplomático.
José Ramírez Flores (1900-1983). Historiador y anticuario.
Aurelio Aceves Peña (1887-1946). Ingeniero y catedrático. Entre sus obras destacan el Palacio Legislativo y Los Arcos. 
Fernando Camarena Kunhardt (1908- ¿? ). Médico, pediatra 
Lorenzo Martínez Negrete (1902-1971). Abogado, catedrático, condecorado con la Presea "Ignacio L. Vallarta". 
Roberto Mendiola Orta (1899- ). Médico, catedrático, rector de la Universidad de Guadalajara.
Raúl López Almaraz (1934- ). Médico, psiquiatra, catedrático.
Juan Balcazar Bernal (1901-1963). Presbítero y benefactor, se dedicó al cuidado de los enfermos, particularmente los afectados por la lepra, fundó un lazareto.
José Barba Rubio (1914-1999). Médico, dermatólogo, catedrático y rector de la Universidad de Guadalajara.
Federico Carlos Kegel y Aranda (1870-1907). Dramaturgo, poeta, novelista, periodista y artista.
Victoriano Salado Alvarez (1867-1931). Abogado, político, diplomático, pedagogo, periodista, historiador y escritor.
Juan Ixca Farías y Alvarez del Castillo (1873-1947). Pintor, paisajista, escritor, fundó el Museo Regional de Guadalajara.
Ignacio Dávila Garibi (1888-1984). Abogado, historiador, catedrático y periodista.
Pablo Ascencio Rosales (1904- ). Abogado, editor de revistas y escritor.
Francisco Ramos Cuervo (1917-1986). Médico y catedrático.
Manuel Martínez Valadez (1893-1935). Catedrático, poeta y político.
José López Portillo y Rojas (1850-1923). Abogado, político, escritor, catedrático y periodista.
Jesús López Portillo y Serrano (1818-1901). Abogado, político, catedrático y magistrado.
José López Portillo y Weber (1889-1975). Ingeniero, catedrático e historiador 
Fernando Calderón (1809- 1845). Poeta y dramaturgo. En Zacatecas, el teatro lleva su nombre. 
Manuel López Cotilla (1800-1861). Político, educador y escritor. Fue nombrado benemérito del estado de Jalisco, por decreto número 1850 del 25 de octubre de 1917. 
Salvador Collado Jasso (1859-1909). Ingeniero, constructor de templos, teatros, casas, puentes, ferrocarriles urbanos y obras de irrigación. 
Emmanuel Palacios (1906- ¿? ). Poeta, ensayista, crítico literario y político. 
José Clemente Orozco (1883-1949). Pintor, muralista y caricaturista 
Ignacio Calderón Bonilla (1886-1951). Abogado, atleta, economista y catedrático, Secretario General de la Universidad de Guadalajara. 
Eufemio Mendoza (1840-1876). Historiógrafo, nahuatlato, abogado, catedrático u escritor.
Genaro Ramírez (1859-1900). Abogado y periodista.
José Rolón (1883-1945). Músico y compositor.
Luis Barragán (1902-1988). Arquitecto.
Rubén Villaseñor Bordes (1914-). Médico, escritor e historiador.
Manuel Gómez Ibarra (1810- 1896). Arquitecto, sus obras más relevantes: el Hospicio; torres de la Catedral de Guadalajara; palacio Arzobispal; el Santuario de la villa de San Pedro; el altar principal del Santuario de Guadalupe. 
Ricardo Lancaster Jones y Verea (1905-1983). Ingeniero, diplomático, catedrático.
José Guadalupe Zuno (1891-1980). Abogado, político, fundador de la Universidad de Guadalajara en 1925.
Gonzalo Curiel (1904-1954). Músico y compositor.
Juan Gutiérrez Mallén (1810-1887). Abogado, benefactor y político.
Salvador Garcíadiego (1842-1901). Médico y catedrático.
Lázaro Pérez (1817-1900). Químico, farmacéutico, meteorologista y pedagogo.
Antonio Pérez Verdía (1828-1875). Jurisconsulto, político, periodista, poeta, dramaturgo, escritor y catedrático.
Luis Pérez Verdía y Villaseñor (1857-1915). Abogado, historiador, catedrático, político y diplomático.
Jesús Reyes Ferreira (1882-1977). Pintor, artesano y anticuario. Sus pinturas en papel de china le dieron fama internacional.
Ignacio Camarena Ramírez (1887-1975). Música, director de orquesta y catedrático.
José Guízar Morfín (Pepe Guízar) (1912-1980). Músico y compositor. Se le atribuye el sobrenombre de "El pintor musical de México".
Lucio I. Gutiérrez (1850-1934). Ingeniero, rector de la Universidad de Guadalajara en 1930-1932, benefactor.
Federico Solórzano Barreto (1922-). Ingeniero, catedrático, investigador y paleontólogo.
Manuel Cambre (1840-1911). Historiador.
Ramón Córdova (¿? – 1978). Militar revolucionario, médico odontólogo, fundó la Facultad de Odontología de la Universidad de Guadalajara, político.
Vicente Munguía (1803-1877). Artesano tejedor de rebozos de seda, algodón y lana; tapetes, alfombra, mantilla y manteles. Dedicó su vida a perfeccionar sus conocimientos en la industria del tejido. Su arte alcanzó gran reconocimiento a nivel nacional e internacional. 
Antonio Pérez Verdía y Ocampo (1876-1958). Abogado, político y catedrático, miembro fundador de la Barra Mexicana de Abogados.
Guillermo Ramírez Valadez (1910-1984). Economista, catedrático, político y rector de la Universidad de Guadalajara.
Aurelia L. Guevara (1864-1956). Profesora.
Alberto Santoscoy Escritor, historiógrafo y periodista (1857-1906)
José Vizcarra (1874-1956). Pintor y catedrático.
J. Trinidad Laris (1882-1963). Presbítero e historiador.
Agustín Rivera y San Román (1824-1916). Presbítero, abogado, catedrático e historiador 
José Garibi Rivera (1889-1972). Arzobispo de Guadalajara.
Juan José Méndez Hernández (1936- ). Escultor y restaurador.
Tomás V. Gómez (n. a mediados del siglo XIX – ?). Estudioso y catedrático de gramática.
Enrique Estrada Faudón (1927- ). Médico, neurólogo, psiquiatra, catedrático, investigador, científico y maestro de ecología.
José Cornejo Franco (1900-1977). Profesor, historiador, literato, editor, fundador de la Universidad de Guadalajara en 1925, Director de la Biblioteca Pública del Estado.
Constancio Hernández Alvirde (1901-1988). Abogado, catedrático, político, rector de la Universidad de Guadalajara en 1937, Doctor Honoris Causa por la Universidad de Guadalajara.
Xavier García de Quevedo (1892-1973). Ingeniero, empresario, Presidente de la Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara en 1932, 1940 y 1948; fue uno de los fundadores del Consejo de Colaboración Municipal; banquero, condecorado por el Gobierno de Bélgica.
Francisco Espinoza (1905- ). Músico, pintor, escritor y político.
Cenobio I. Enciso (1849-1903). Abogado, escritor y catedrático.
Gerardo Murillo (1875-1964) "Dr. Atl", abogado, filósofo, pintor, periodista, político y escritor.
Leonardo Oliva (1814-1872). Médico, farmacólogo e investigador.
Alfredo Ramón Plascencia Jaúregui (1875-1930). Presbítero y poeta.
Agustín de la Rosa y Serrano "El Padre Rositas" (1824-1907). Sacerdote, abogado, doctor, escritor, nahuatlato y benefactor.
Mariano Azuela (1873-1952). Médico, político y escritor. Su obra incluye novela (Los de abajo, La malhora, La luciérnaga, Mala Yerba, Sendas perdidas, La maldición, Esa sangre), cuentos, ensayos críticos, biografías y teatro.
José María Vigil Político, pedagogo, periodista, abogado y escritor (poesía, drama, literatura, crítica literaria e historia) (1829-1909)
Renato Cuéllar García, (Padre Cuéllar) (1896-1970). Sacerdote y benefactor. Nació en Durango.
Pedro Loza y Pardavé (1815-1898). Arzobispo de Guadalajara y benefactor. Nació en México, D.F. 
José Rosas Moreno (1838-1883). Poeta, dramaturgo, periodista y político liberal.
José Palomar y Rueda (1807-1873). Político, empresario y benefactor.
Miguel Cruz Ahedo (1826-1859). Poeta, militar, periodista y político.
Pablo Valdés (1839- ¿? ). Pintor y escultor.
María Izquierdo (1907-1955). Pintora.
Guillermo Chávez Vega (1931-1990). Pintor y muralista.
Gabriel Flores (1930- ). Pintor y muralista.
Juan Soriano (1920- ). Pintor, escultor, catedrático y escenógrafo.
Angel Anguiano Limón (1840-1921). Ingeniero, arquitecto y astrónomo.
María del Refugio Barragán de Toscano (1846-1916). Pedagoga, periodista, escritora y dramaturga.
Basilio Vadillo (1885-1935). Maestro, periodista, político y diplomático.
Severo Díaz Galindo (1876-1957) Físico, astrónomo y vulcanólogo.
Clemente Aguirre (1828-1900) Músico y compositor.
Elías Nandino (1900-1997) Doctor, poeta y literato.
Jesús Amaya Topete (1889-1976) Historiador, escritor, sociólogo, políglota y músico.
Irene Robledo García (1890-1988) Profesora y trabajadora social.
Enrique Díaz de León (1893-1937) Intelectural, político, fundador y primer rector de la U. de G.
Juan Rulfo Escritor. Su obra literaria abarca novelas y cuentos; sus creaciones más importantes son "El Llano en Llamas" y "Pedro Páramo", entre otras. (1918-1986)
Lola Alvarez Bravo Fotógrafa.
Juan José Arreola (1918-) Escritor, su obra comprende relatos ("Confabulario", "Varia invención"); novela ("La Feria"); y teatro ("La hora de todos").
Consuelo Velázquez Compositora.
Silvestre Vargas Vázquez Músico y fundador del internacionalmente conocido "Mariachi Vargas de Tecalitlán"
José Luis Martínez (1918-). Editor, catedrático, historiador, escritor y diplomático.

 

CRONOLOGÍA DE HECHOS HISTÓRICOS*
 

100 En la costa de Jalisco, entre Puerto Vallarta y Cihuatlán, así como en el oeste de la entidad, se desarrolla una cultura semejante a las de Colima y Nayarit, cuyos asentamientos principales se establecen en Tuxcacuesco, Autlán, El Ixtépete y cerca de Barra de Navidad. Su cerámica evoca motivos mortuorios, militares y costumbristas.
618 La expansión cultural tolteca llega hasta la región de Xalisco.
1325 Se funda la localidad de Ameca que enfrenta las constantes invasiones de los tarascos, cuyo dominio se hace patente en toda la zona.
1510 Los indígenas de Zapotlán, Sayula y Zacoalco con la ayuda de los colimenses, dejan de ser tributarios de los michoacano-tarascos, al triunfar en la guerra del Salitre.
1522 Cristóbal de Olid incursionó por Mazamitla y Tamazula en busca de minerales preciosos.
1524 Francisco Cortés de Buenaventura explora el valle de Autlán, Alonso de Avalos recibe en encomienda la región sur de Jalisco hasta la ribera meridional de la laguna de Chapala, así como Cocula, Zacoalco y Sayula.
1529 El presidente de la Audiencia de México, Nuño Beltrán de Guzmán inicia la conquista de la región jalisciense, que integra junto con Nayarit, Colima y Michoacán la región llamada "Conquista del Espíritu Santo de la Mayor España".
1531 Juan de Oñate, por órdenes de Nuño Beltrán de Guzmán, funda la villa de Guadalajara en el actual Nochistlán, interesado en fomentar la comunicación con el Pánuco. Una real cédula dispone que la región se llame provincia o reino de Nueva Galicia y la capital se establezca en Santiago Galicia de Compostela.
1541 Ocurre una sublevación de indígenas en el norte de Nueva Galicia. Durante las escaramuzas es asesinado Pedro de Alvarado y derrotado Miguel de Ibarra; Guadalajara es asaltada por los indígenas; los cuales finalmente son vencidos en El Mixtón.
1542 El 14 de febrero, ante las incursiones indígenas y tras varios intentos de establecerla, la villa de Guadalajara fue trasladada a su lugar definitivo en el valle de Atemajac. Se nombraron los primeros regidores. 
1546 Se estableció el obispado de Guadalajara por orden del papa Paulo III.
1548 El 13 de febrero, por cédula real del rey Carlos I de España, se dispone la creación de la Audiencia de Nueva Galicia, establecida originalmente en Compostela.
1560 La Audiencia de Nueva Galicia se traslada a Guadalajara el 10 de diciembre.
1575 Se dispone que la Audiencia de Nueva Galicia se administre independientemente del virrey de la Nueva España, al que sólo se reserva el mando militar.
1607 Se establece la provincia franciscana de Xalisco o Santiago, separada de la provincia Michoacana.
1652 El franciscano Antonio Tello termina su "Crónica Miscelánea de la Santa Provincia de Xalisco", primera historia general de la región.
1704 Sublevación de indígenas en Mezquitic y Colotlán lo que causa la muerte del encomendero. 

Calderilla, aborigen fiel a los españoles, derrota a los alzados en Tlaltenango.

1767 35 jesuitas, entre ellos Francisco Javier Clavijero, residentes en Nueva Galicia son expulsados a Italia.
1786 El 4 de diciembre, por real ordenanza y a propuesta del ministro universal de las Indias, José de Gálvez, se crea la intendencia de Guadalajara que comprende los territorios de los actuales estados de Jalisco, Nayarit, Aguascalientes y Colima. Se extinguen las alcaldías mayores y los corregimientos; se envían subdelegados a los pueblos de indios.
1789 El virrey Manuel Antonio Flores, determina la segregación de Aguascalientes y Juchipila de la jurisdicción de Guadalajara, las cuales son adscritas a la intendencia de Zacatecas.
1790 El intendente Villaurrutia decreta el establecimiento de una Junta de Caridad y la división de la ciudad de Guadalajara en catorce cuarteles, primera organización urbana de la misma.
1792 Mariano Valdez Téllez Girón establece la primera imprenta de Guadalajara.
1795 Se crea el Real Consulado de Guadalajara con jurisdicción en el territorio que cubría anteriormente la Audiencia.
1797 Una cédula real concede permiso para la celebración de una feria anual en San Juan de los Lagos, beneficiada con la exención de alcabalas.
1800 Fernando Abascal y Souza, intendente de Guadalajara, enfrenta una rebelión indígena en Nayarit e inicia la urbanización de Guadalajara.
1802 El obispo Juan Ruiz de Cabañas encarga al arquitecto Manuel Tolsá el proyecto para la construcción de una casa de misericordia y hospicio de desvalidos y huérfanos. El edificio posteriormente será llamado Hospicio Cabañas.
1804 El intendente Fernando Abascal y Souza publica un informe del reino de Nueva Galicia, que manifiesta una población de 522,317 habitantes en 2 ciudades, 6 villas, 4 congregaciones, 322 pueblos de indios, 27 reales de minas y 29 partidos.
1808 Ante la invasión napoleónica de España, el obispo Juan Ruiz de Cabañas, el cabildo eclesiástico, la Universidad, la Real Audiencia, el Consulado y demás corporaciones locales comunican que sólo reconocerán la autoridad de la Junta de Sevilla. La Audiencia de Guadalajara protesta contra la medida del virrey Iturrigaray de convocar a las audiencias, por considerarla atentatoria contra la autoridad española.
1809 El obispo Cabañas es electo representante de la Nueva España para integrar la Suprema Junta Central Gubernativa. Aparece en Guadalajara el "Semanario Político", primer periódico del lugar.
1810 - Ante la sublevación de Hidalgo, la Audiencia instala la Junta Superior Auxiliar de Gobierno, Seguridad y Defensa de Guadalajara. El obispo Juan Ruiz de Cabañas organiza el Batallón de la Cruzada, con miembros del clero y emite un edicto de excomunión contra los insurgentes.

- José Antonio Torres toma Zapotlán y entra triunfante en Guadalajara. El cura José María Mercado, de Ahualulco, inicia un movimiento a favor de Hidalgo. Este último decreta el 6 de diciembre, en Guadalajara, la abolición de la esclavitud, abroga el pago de tributos por parte de las castas y expide un decreto de restitución de tierras a las comunidades indígenas.

- Francisco Severo Maldonado publica el periódico insurgente "El Despertador Americano" en Guadalajara.

1811 El 17 de enero, las fuerzas insurgentes son derrotadas en la Batalla de Puente de Calderón ante el ejército realista comandado por Félix María Calleja. Nueva Galicia es reorganizada administrativamente por el gobierno colonial.

Se funda la Casa de Moneda de Guadalajara.

1812 La isla de Mezcala, en el lago de Chapala, se convierte en fortificación insurgente durante 4 años. Los realistas, al mando de Pedro Celestino Negrete, son derrotados por los insurgentes de Mezcala, en un intento de aquellos por reconquistar la isla.

Se establece formalmente la Diputación Provincial de Guadalajara, que comprende la intendencia de Guadalajara.

1814 Por cédula real se restablecen en Nueva Galicia los sistemas administrativos, judiciales y gubernamentales anteriores a 1808. Se suprime la Diputación Provincial.
1816 Ante la falta de víveres, el sitio de la isla y una epidemia entre los insurgentes de Mezcala, éstos aceptan la amnistía del gobierno virreinal.
1817 Pedro Moreno muere en combate cerca del rancho El Venadito. Francisco Javier Mina es apresado en el lugar y fusilado días después.
1818 Se restablece la Diputación Provincial de Guadalajara, compuesta de siete diputados propietarios y tres suplentes.
1821 El 23 de junio, el realista Pedro Celestino Negrete se adhiere, en San Pedro Tlaquepaque, al Plan de Iguala.

La Diputación Provincial, la Audiencia y el Ayuntamiento aceptan la Intendencia y reconocen a Negrete como comandante del Ejército de Reservas y jefe político superior de la provincia. Negrete decreta la supresión del impuesto de guerra al maíz y la leña, la exención de cobros a los indios cuando se trate de derechos judiciales y abre el libre cultivo del tabaco.

Se publica "La Gaceta del Gobierno de Guadalajara" y se instala la Junta Patriótica de Nueva Galicia destinada a promover el adelanto intelectual de la provincia.

1823 En sesión extraordinaria, celebrada el día 16 de junio, la Diputación Provincial de Guadalajara expide un histórico manifiesto en el que cambia la Provincia en Estado Soberano Federado con el nombre de Estado Libre de Jalisco. Y el 21 de junio, a través del Plan de Gobierno Provisional del Nuevo Estado de Jalisco sienta las bases políticas contemporáneas que dan origen al aún vigente Sistema Tripartita de Poderes, con el Ejecutivo, Legislativo y Judicial, suprimiendo las instituciones españolas como la Audiencia y el Consulado. **

Se firman los Convenios de Lagos entre Nicolás Bravo y Pedro Celestino Negrete, miembros del triunvirato del poder ejecutivo y Luis Quintanar, gobernador de Xalisco. En ellos, Xalisco se compromete a obedecer las disposiciones del Supremo Poder y del Congreso Nacional.

El 14 de septiembre, se instala el primer Congreso del Estado de Jalisco. **

1824 El 18 de noviembre se promulga la primera Constitución del estado de Jalisco. La Universidad y el Cabildo Eclesiástico se niegan a jurarla, por considerar el artículo 7 atentatorio contra los derechos de la iglesia.
1826 El Congreso de Jalisco expidió el Plan General de Instrucción Pública.
1828 Se funda la Escuela Normal Lancasteriana de Guadalajara.
1829 La tropa, acaudillada por el coronel Celso Iruela en Guadalajara, se suma al Plan de Jalapa que desconoce a Vicente Guerrero como presidente de la república.
1834 El Congreso jalisciense invita a los de Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí y Michoacán, a formar una coalición que defienda "la independencia, la libertad y la federación" ante los intentos centralistas de Santa Anna.
1837 El gobernador Antonio Escobedo publica un decreto que reforma la organización territorial del estado. El departamento de Jalisco se divide en distritos de 8 cantones. Manuel López Cotilla presenta un "Plan para el Arreglo de la Enseñanza Primaria en Jalisco".
1841 El comandante militar de Jalisco, Mariano Paredes y Arrillaga proclama el Plan del Progreso, que desconoce al presidente Bustamante.
1846 Pronunciamiento liberal en Guadalajara, contra las aspiraciones pro-imperialistas del presidente Paredes y Arrillaga.
1848 Mariano Paredes y Celedonio Jarauta lanzan en Lagos, su Proclama y Programa Revolucionario, desconociendo el Tratado Guadalupe-Hidalgo entre México y Estados Unidos.
1849 Se crea el Senado de Jalisco con facultades legislativas.
1852 Los canónigos del Cabildo Eclesiástico de Guadalajara y un grupo de propietarios promulgan el Plan del Hospicio, que propone una dictadura militar en el país.
1855 Santos Degollado, José Salgado y Simón Gutiérrez en apoyo al Plan de Ayutla toman Zapotlán El Grande, Colima y Guadalajara. Ignacio Comonfort promulga en Guadalajara el "Estado Orgánico de Jalisco".
1858 El 13 de marzo, Guadalajara se convierte en sede del Poder Ejecutivo, al instalarse ahí, el presidente Juárez y su gabinete. El coronel Antonio Landa, a cargo de la guardia de honor presidencial, apresa al presidente y sus colaboradores. El general Anastasio Parrodi libera Guadalajara y al gabinete presidencial, que parte hacia Colima. El ejército conservador toma Guadalajara.
1860 El 13 de noviembre, el gobernador liberal Pedro Ogazón toma la ciudad de Guadalajara y establece ahí su gobierno, anteriormente ubicado en Ciudad Guzmán.
1863 Las tropas francesas toman Lagos de Moreno en su camino a Aguascalientes.
1864 El 6 de enero, el ejército francés entra a Guadalajara.
1866 El republicano Eulogio Parra vence a las tropas francesas en la Hacienda de la Coronilla, cerca de Santa Ana Acatlán.
1867 El general Ramón Corona toma la ciudad de Guadalajara. Pedro Galván derrota a los franceses en Acatlán, lo que consolida el triunfo republicano. El Congreso de Jalisco restablece el orden constitucional.
1873 El gobernador Ignacio Vallarta establece la obligatoriedad de la instrucción primaria en Jalisco.

El general Ramón Corona derrotó en La Mojonera, a las huestes sublevadas de Manuel Lozada "El Tigre de Alica" y Plácido Vega. **

1876 El general Donato Guerra se pronunció en Lagos de Moreno a favor del Plan de Tuxtepec proclamado por Porfirio Díaz.
1884 Se publica el reglamento de la Junta Directiva de Estudios con el cual se habilita a los liceos de varones y de niñas como escuelas de enseñanza normal.

Se modifica el artículo 43 de la Constitución Federal, con el fin de segregar de Jalisco al cantón de Tepic, convirtiéndolo en territorio federal.

1887 El gobernador Ramón Corona expide un "Reglamento de Instrucción Primaria", que determina la obligatoriedad que tiene el estado de Jalisco en el mantenimiento de las escuelas primarias.
1888 Se inaugura la vía ferroviaria México-Guadalajara.
1889 El 10 de noviembre, el gobernador Ramón Corona es asesinado al dirigirse al Teatro Degollado.
1890 Se instala en Guadalajara, la Sociedad Jalisciense de Geografía, Estadística e Historia presidida por el gobernador del estado, Mariano de la Bárcena.
1892 El pedagogo Enrique C. Rébsamen presenta un proyecto al gobernador Pedro A. Galván que crea la Escuela Normal de Profesores de Jalisco.
1904 Se inaugura la Escuela Normal Mixta.
1906 Se publica la Constitución Política de Jalisco.
1911 El 11 de junio, las tropas maderistas de Ramón Romero entran victoriosas a Guadalajara.
1914 Los constitucionalistas entran pacíficamente en Guadalajara después de derrotar a las tropas huertistas en Atzatlán, Ahualulco y Ameca. El general Manuel M. Diéguez asume la gubernatura de Jalisco; decreta el salario mínimo y la laicidad de la educación. El 17 de diciembre, el general villista Julián Medina toma Guadalajara. Manuel M. Diéguez instala su gobierno en ciudad Guzmán.
1915 Manuel M. Diéguez, toma dos veces Guadalajara; y los villistas hacen lo mismo, hasta que finalmente Diéguez se instala definitivamente en el gobierno del estado.
1924 Los rebeldes delahuertistas son derrotados en el lago de Chapala. El gobernador José Guadalupe Zuno regresa a Guadalajara.
1926 La Liga de la Defensa Religiosa dirige un boicot contra el gobierno y una huelga de impuestos. El movimiento cristero se expande por varias regiones de Jalisco.
1927 13 sindicatos católicos, organizados por el Sacerdote Amando de Alba, se levantan en armas durante la Cristiada.
1928 En Mezquitic, los jefes cristeros formulan una ordenanza general y toman medidas para formar un gobierno en las áreas ocupadas.
1935 Se funda la Universidad Autónoma de Guadalajara.
1974 Un grupo guerrillero secuestra al exgobernador José Guadalupe Zuno, para liberarlo días después.
1985 Ciudad Guzmán recibió ayuda nacional e internacional para la reconstrucción de la población, a causa de los terremotos del 19 y 20 de septiembre, que también afectan gravemente a otras ciudades del país.
1995 Un fuerte sismo afecta a la población de Cihuatlán, Jalisco.**
*Nota: Esta cronología de hechos históricos fue tomada de Perspectiva Estadística de Jalisco, publicado por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, en 1997.
Sólo se complementó con las fechas que aparecen marcadas con dos asteriscos**.

 


Enciclopedia de los Municipios de México
Jalisco_svg.png

Estado de México

El hallazgo de un raspador de cuarzo y una navaja de obsidiana en el área de Tlapacoya, antigua isla del lago de Chalco, en estratos geológicos del pleistoceno, hace suponer que la aparición del hombre en el territorio del Estado de México tiene una antigüedad de veinte mil años. A esta etapa, llamada de recolectores indiferenciados, pertenecen el hueso sacro del camélido, fósil encontrado en Tequixquiac, labrado a mano con apariencia de un cánido; el artefacto de hueso fósil de Totolzingo y los objetos de piedra y hueso de la barranca de Acatlán.

 

A la etapa de los cazadores paleoindios, corresponden los hallazgos de la mandíbula infantil de Xico; los artefactos líticos asociados a los mamuts de Santa Isabel Ixtapan; las osamentas de mastodontes vinculadas con dos lajas, una de basalto y la otra de obsidiana encontrados en Los Reyes Acozac, Tizayuca y los hallazgos en Tepexpan, San Francisco Mazapa, El Risco y Tequixquiac.

La etapa de recolectores organizados y agricultores está representada por los artefactos y las lascas de basalto recogidos en varios sitios de la cuenca de México, específicamente en El Risco, San Francisco Mazapa, Santa Clara Coatitla, El Arbolillo, Tenayuca, Venta de Carpio, Tezoyuca, Cuenalan, Atlapulco, Teotihuacán, Tlatilco, Tlapacoya y Chiconautla, entre otros, a cuyo conjunto se le ha llamado Industria de Chalco.

 

Entre 20 000 y 5 000 años a. C., el hombre prehistórico vivió de los animales domesticados y de la recolección de plantas; era nómada, se agrupaba en pequeños grupos, producía artefactos de hueso y piedra. En el período más tardío conoció el maíz silvestre e inventó implementos para la molienda. De 5 000 a 2500 a. C. los grupos desarrollaron el cultivo del maíz, frijol, chile calabaza, asentándose en aldeas precarias. Hacia 2500 a. C. descubrieron la cerámica, coincidiendo con la aparición de poblaciones como Tlapacoya, Atoto, Malinalco, Acatzingo y Tlatilco.

Entre los años 100 a. C. y 100 d. C., se construyeron las pirámides del Sol y de la Luna, el templo de Quetzalcóatl, la ciudadela y el mercado en Teotihuacán.

 

Hacia los años 800 ó 900 se establecieron en Teotenango los matlazincas que convirtieron la región en una ciudad amurallada, con plazas, terrazas, basamentos para templos, altares, habitaciones y un juego de pelota.

Durante el reinado de Axayácatl (1469-1481) los mexicas y tarascos conquistaron gran parte de los poblados matlazincas, imponiéndoles nombres como: Metepec, Capulhuac, Quauhpanoayan, Xochiaca, Tzinacantepec, Zoquitzinco, Toluca, Xiquipilco, Tenantzinco, Teotenango y Calixtlahuaca.

Otros sitios arqueológicos en el Estado de México son Tenayuca construido por los chichimecas de Xólotl; la muralla de Huexotla; los baños de Texcotizingo; los conjuntos habitacionales de Los Melones, pertenecientes a la cultura acolhua; y los monumentos de Malinalco, edificados por los matlazincas y puesto avanzado de los aztecas.

Los mazahuas se asentaron en territorio de Atlacomulco, Temascalcingo, San Felipe del Progreso, Ixtlahuaca, Villa de Allende, Almoloya de Juárez, Valle de Bravo y El Oro de Hidalgo, su centro más importante fue Mazahuacán, junto al cerro de Jocotitlán.

 

Los otomíes, a su vez, tuvieron su cabecera en Jilotepec, colindando con los chichimecas.

Los acolhuas, otomíes, mazahuas y matlazincas fueron vencidos y sometidos por los españoles en 1521.

Una vez destruida la gran Tenochtitlán, Hernán Cortés y su primo Juan Altamirano se adueñaron del valle de Toluca. Conquistadores como Antonio Caicedo, Juan de Jaramillo, Cristóbal Hernández y Juan de Sámano recibieron en Encomienda las tierras de Texcaltitlán, Jilotepec, Malinalco y Zinacantepec respectivamente. En 1535, el virrey Antonio de Mendoza, dividió el territorio del ayuntamiento de México en alcaldías mayores: Chalco y Ameca, Tlayacapan y Coatepec, Otumba, Ecatepec, Sultepec, Zacualpan, Temascaltepec, Malinalco, Metepec e Ixtlahuaca y los corregimientos de Toluca y Texcoco.

A dos años de consumada la conquista de la Gran Tenochtitlán, llegaron a Texcoco los misioneros franciscanos Juan de Tecto, Juan de Ahora y Pedro de Gante estableciendo la escuela de San Antonio de Padua.

En 1524 llegaron a esa misma población los 12 frailes encabezados por Martín de Valencia. Entre las casas religiosas construidas por los franciscanos se encuentran las de Texcoco, Otumba, Tlalmanalco, Cuautitlán, Tepotzotlán, Tlalnepantla, Toluca, Zinacantepec, Metepec y Calimaya.

Otras órdenes fueron los dominicos, que llegaron al estado en 1526, con fray Tomás Ortiz al frente, estableciéndose en Tepetlaoxtoc y Amecameca. En 1533, los agustinos llegan a Malinalco y desde ahí administran al santuario de Chalma y el monasterio de Ocuilan.

Los jesuitas se instalaron un corto periodo en Huixquilucan, para después trasladarse a Tepotzotlán. Pertenecieron a esta orden, las haciendas de Arroyo Zarco, Jalmolonga, Las Prietas y La Gavia.

Durante la época colonial, la situación económica del Estado de México estuvo sujeta a la producción agrícola y al cultivo de caña de azúcar; a la explotación de minas de plata y oro en Temascaltepec, Sultepec, Valle de Bravo, Tlatlaya, Amatepec y Zacualpan; a las haciendas pulqueras de Otumba y Texcoco; a los obrajes instalados en San Felipe del Obraje; Texcoco y Sultepec (lana), Toluca (jabón); Valle de Bravo (arreos para bestias); Almoloya de Juárez (sillas de montar); Sultepec Temascaltepec, Tejupilco, Valle de Bravo, Calimaya y Tenancingo (empuntado de rebozos); Capulhuac, Mexicaltzingo y Acambay (transportación de mercancías).

Los tres siglos de dominación colonial se caracterizaron por la extrema pobreza, pero sobre todo por la injusticia en el Estado de México.

El 27 de octubre de 1810, bajando de la sierra que divide a México de Michoacán apareció entre El Oro y Temascalcingo una muchedumbre con Miguel Hidalgo al frente. Pasaron por San Felipe del Progreso e Ixtlahuaca, hasta llegar a Toluca, siguiendo el rumbo de la ciudad de México en el punto denominado Monte de las Cruces, donde se dio la célebre batalla el día 30 del mismo mes. Triunfantes llegaron a Cuajimalpa en donde Hidalgo determinó dar marcha atrás. Tomando el camino a Querétaro, en las inmediaciones de Aculco se enfrentó al ejército del general realista José María Calleja,  y tras su derrota se dirigió a Celaya.

En la parte sur y centro del estado Manuel de la Concha, Castillo Bustamante y otros jefes realistas fusilaban a unos por insurgentes y a otros para intimidarlos y que no se sumaran a la rebelión.

Poblaciones como Sultepec, Amanalco, Temascaltepec, Lerma, Tenango, Tenancingo y Tecualoya entre otras, fueron marco de batallas entre insurgentes y realistas. Se distinguieron como guerrilleros en la lucha por la Independencia José María Oviedo, Rosales, Montes de Oca, el padre Izquierdo y Pedro Ascencio de Alquisiras.

El Estado de México fue creado por mandato de la Acta Constitutiva de la Federación del 31 de enero de 1824. Posteriormente, el 2 de marzo de 1824 se instaló el primer Congreso del Estado de México en la capital de la República, cuya asamblea previno que se redactase la constitución local y que continuara como jefe político Melchor Múzquiz como gobernador provisional. Dos días después fue nombrado gobernador el brigadier Manuel Gómez Pedraza, quien no aceptó el cargo, y fue nombrado gobernador constitucional Melchor Múzquiz.

La Ley Orgánica Provisional para el Arreglo del Gobierno Interior, dada el 6 de agosto de 1824, dividió el territorio del estado en ocho distritos: Acapulco, Cuernavaca, Huejutla, México, Taxco, Toluca, Tula y Tulancingo.

Al decretarse la creación del Distrito Federal, el 18 de noviembre de 1824, el artículo 8 del decreto respectivo previno que los poderes del estado podían permanecer en la ciudad de México mientras se determinaba su lugar de residencia. El 16 de enero de 1827 el congreso local acordó el cambio a Texcoco, en donde se promulgaron la Constitución Política del estado y la Ley de Elecciones y donde Lorenzo de Zavala prestó juramento como gobernador constitucional, quien el 8 de marzo de 1827 propuso a la población de San Agustín de las Cuevas (Tlalpan) como capital del estado de México. El 24 de julio de 1830 se cambiaron a Toluca como capital definitiva en donde M. Múzquiz se encontraba como gobernador  interino y Lorenzo de Zavala le sustituyó del cargo en 1833 al triunfo de los yorquinos; como éste dejó el poder, se nombró a Manuel Diez de Bonilla, el cual influenciado por Carlos María de Bustamante, disolvió las militancias cívicas y en mayo de 1835 auspició el Plan de Toluca en el que se pedía la instauración del régimen central y el cambio de la Constitución de 1824.

En enero de 1848 los norteamericanos ocuparon Toluca y el gobernador Francisco Modesto de Olaguíbel dispuso que se combatiera a los invasores, por lo que los poderes se trasladaron a Sultepec. Olaguíbel renunció y le sustituyó el licenciado Manuel Gracida.

 

Del periodo que va del término de la guerra con Estados Unidos a la caída de la dictadura de Antonio López de Santa Anna se sucedieron 11 gobernadores, que poco o nada pudieron hacer por la prosperidad del estado. A Mariano Riva Palacio le tocó recibir el decreto del presidente José Joaquín de Herrera creando el estado de Guerrero.

Disminuido el territorio de la entidad, el 15 de octubre de 1852 el Congreso Local previno que los distritos se dividieran en partidos y éstos en municipios, facultando al gobernador, Luis Madrid, para que reformase y ejecutase, en el término de un año, la nueva división territorial; pero a causa de la revuelta de Jalisco, acaudillada por Blancarte, el 7 de febrero de 1853 se interrumpió el orden constitucional.

En los meses siguientes se distinguió en la lucha contra Antonio López de Santa Anna, Plutarco González, a quien se le confió el gobierno del estado en agosto de 1855, al triunfo de la Revolución de Ayutla. Lo sucedió en el poder, el 13 de septiembre de 1857, Mariano Riva Palacio, quien definió el territorio y las circunscripciones de la entidad conforme al Estatuto Provisional de esa fecha; pero el 8 de diciembre de ese año, debido al golpe de Estado de Ignacio Comonfort, volvió a interrumpirse el orden constitucional, dando lugar a la Guerra de Tres Años o de Reforma.

En vísperas de la Guerra de Reforma, el Estado de México fue escenario de la lucha entre conservadores y liberales. El general José María Cobos, tomó Villa del Valle y saqueó el pueblo de Amanalco, batido más tarde en Tianguistenco por los insurgentes, en represalia fusiló a varios regidores del ayuntamiento de Capulhuac. En 1861, las partidas de Buitrón, Zuloaga y Márquez capturaron y fusilaron a Melchor Ocampo, Santos Degollado y Leandro Valle, los dos últimos en La Marquesa y el monte de Las Cruces respectivamente.

Al triunfo transitorio de los conservadores, el Estado de México se convirtió en prefectura política a cuyo frente estuvieron seis jefes reaccionarios. En el curso de la guerra lucharon contra los franceses e imperialistas: Ignacio Manuel Altamirano, J. Trinidad Macario Murguía, los jóvenes Maya y Tzitzilica, el licenciado Manuel Saavedra, Manuel Alas, José María Hernández, el cura Nicolás González, León y Simón Guzmán, Leocadio López, Felipe Sánchez Solís y Gumersindo Mendoza.

En 1869 el presidente Benito Juárez, decretó la erección de los estados de Hidalgo y Morelos. Un año más tarde, al promulgarse la nueva Constitución local, se define el territorio comprendiendo los distritos de Chalco, Cuautitlán, Ixtlahuaca, Jilotepec, Lerma, Otumba, Sultepec, Temascaltepec, Tenango del Valle, Tenancingo y Texcoco.

En 1889 se encontraba como gobernador José Vicente Villada, quien entre otras cosas, promovió el campo de la educación, extendió a toda la entidad la enseñanza primaria, creó planteles elementales en las cabeceras municipales y en las haciendas, fundó la Escuela Normal para Señoritas y reorganizó la de varones, estimuló al Instituto Científico y Literario, y estableció la Escuela de Arte y Oficios. Durante su gobierno se introdujo la maquinaria de hilados y tejidos; la explotación de las minas de Zacualpan, Sultepec, Temascaltepec y El Oro estaban en su apogeo.

En 1909, Andrés Molina Enríquez, nacido en Jilotepec escribió su libro “Los Grandes Problemas Nacionales” cuyo contenido era una crítica al latifundismo y al nacionalismo mestizo, convirtiéndose en un documento precursor del movimiento revolucionario, en el que luchaban por el cambio dos núcleos: el del norte luchaba por el aspecto político “Sufragio Efectivo, no Reelección” al frente de Francisco I. Madero; el del sur, buscaba la restitución de las tierras a los pueblos y su principal caudillo Emiliano Zapata.

En enero de 1912 aparecieron los primeros brotes rebeldes de tendencia agrarista en Ocuilan, Chalco, Tenancingo, Sultepec, Temascaltepec, Tenango y Lerma. En abril de 1912 penetraron al estado las fuerzas de Genovevo de la O y Francisco de Pacheco, quienes organizaron la rebelión en Tenango, mientras que en Malinalco era dirigida por Luciano Solís; en Jalmalonga, por Carmen Pizaña; en Temascaltepec, por Amado Zarza; en El Platanar , por Jesús García; el Tonatico, por Domitilo Ayala; en Tenancingo, los Zamora; y en Santa Cruz Atizapán, Tilapa, Atlapulco y Jalatlaco por Pulido y Rosa Bobadilla de Casas.

Usurpado el poder nacional por Victoriano Huerta en 1913, en el estado se incrementaron las fuerzas zapatistas. De tal forma que en agosto de 1914, se firmaron los convenios de Teoloyucan en donde se estipulaba la rendición total del ejército huertista y la entrega de la ciudad de México al ejército constitucionalista.

Durante 1915, Toluca fue sede de la Convención de Generales y Gobernadores Revolucionarios por dos ocasiones.

El 18 de noviembre de 1917, la XXVI Legislatura expidió la nueva constitución del estado. De acuerdo al artículo 9 de dicha constitución, la entidad se dividió en 16 distritos rentísticos y judiciales. El estado tenía entonces 118 municipios.

En 1933 se expidió la Ley Estatal de Exención de Impuestos a las industrias básicas que se establecieran en la entidad.

En 1940 se crea la zona industrial de Naucalpan, iniciándose el crecimiento desorbitado de los municipios colindantes con el Distrito Federal, como efecto del crecimiento demográfico, de la expansión industrial y comercial metropolitana y del aumento de servicios.

El gobernador Salvador Sánchez Colín expide, en 1956, la Ley Constitutiva de la Universidad Autónoma del Estado de México, antiguo Instituto Científico y Literario.

El 3 de abril de 1963, se constituye el municipio de Nezahualcóyotl.

El presidente de la República, licenciado Luis Echeverría Alvarez, fundó la ciudad de Cuautitlán Izcalli, el 13 de julio de 1971.

PERSONAJES ILUSTRES

Luz Acosta de Velad (1849-¿).
Autodidacta y educadora nacida en Tlalnepantla.

José Luis Alamo Jardón (1918-1963).
Poeta nacido en Toluca.

Próspero María Alarcón y Sánchez de la Barquera (1825-1908).
Arzobispo de México nacido en Lerma.

Fernando de Alba Ixtlixóchitl (1568-1648).
Historiador nacido en Teotihuacán.

José Antonio Alzate y Ramírez (1737-1799).
Científico nacido en Ozumba.

Faustino Arciniega Morales (1911-1970).
Profesor sindicalista nacido en Zacualpan.

Narciso Bassols (1897-1959).
Abogado y ministro nacido en Tenango del Valle.

Juan Bautista Pomar (1540 siglo XVII).
Historiador nacido en Cuautitlán.

Gustavo Baz Prada (1894-1986).
Médico, revolucionario zapatista y político nacido en Tlalnepantla.

Manuel Bernal Mejía (1901-1975).
Declamador nacido en Almoloya de Juárez.

José María Bustamante (1777-1861).
Militar, músico y político nacido en Toluca.

Agustín Caballero (1815-1886).
Músico, compositor y pedagogo nacido en Ixtapaluca.

Anselmo Camacho Solano (1854-1923).
Ingeniero, catedrático y director del Instituto Científico y Literario nacido en Lerma.

Enrique Carniado Peralta (1895-1957).
Poeta nacido en Toluca.

Francisco Xavier Cárdenas (siglo XVIII).
Poeta nacido en Tlalnepantla.

Gonzalo Carrasco Espinoza (1859-1936).
Pintor académico nacido en Otumba.

Mario Colín Sánchez (1922-1983).
Abogado, historiador, editor y biógrafo nacido en Atlacomulco.

Remedios Colón (1874-¿).
Maestra, directora de la Escuela Normal de Profesores nacida en Ocoyoacac.

Luis Coto y Maldonado (1830-1889).
Pintor nacido en Toluca.

Sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695).
Escritora nacida en Nepantla.

Daniel Delgadillo (1872-1933).
Geógrafo nacido en Atizapán de Zaragoza.

Prisciliano María Díaz González (1826-1894).
Jurista nacido en Calimaya.

Enrique A. Enríquez (1888-¿).
Abogado, profesor, diputado y diplomático nacido en Toluca.

Silviano Enríquez Correa (1853-1900).
Ingeniero, topógrafo y profesor nacido en Villa del Carbón.

Santiago Enríquez de Rivera.
Catedrático y prefecto del Instituto Científico y Literario nacido en Toluca.

Heriberto Enríquez Rodríguez (1884-1963).
Maestro, poeta y escritor nacido en Toluca.

Elisa Estrada Hernández (1903-1981).
Profesora, catedrática y directora de escuela nacida en Temascaltepec.

Isidro Fabela Alfaro (1882-1975).
Internacionalista nacido en Atlacomulco.

 

Alfonso Fabila Montes de Oca (1897-1960).
Etnógrafo nacido en Amanalco.

Francisco Figueroa (siglo XVIII).
Bibliógrafo nacido en Toluca.

Francisco de la Fuente (siglo XIX).
Director del Instituto Científico y Literario del Estado.

Rafael García Moreno (1869).
Ingeniero, profesor y servidor público nacido en Toluca.

Roberto García Moreno Rivero (1887-1973).
Licenciado, catedrático y director de escuela nacido en Toluca.

Angel María Garibay Kintana (1892-1967).
Humanista nacido en Toluca.

Juan B. Garza Murguía (1853-1916).
Profesor y escritor nacido en Toluca.

Manuel Gómez Marín (1761-1850).
Poeta nacido en San Felipe del Progreso.

Protasio I. Gómez Vega (1882-1945).
Catedrático, servidor público y político nacido en Capulhuac.

Plutarco González (1813-1857).
Caudillo liberal nacido en Toluca.

José María González Arratia (1783-1852).
Prócer toluqueño.

Agustín González Plata (1859-1926).
Pedagogo, profesor, licenciado, director de escuela y de Educación Pública nacido en Tlalnepantla.

Felipe Santiago Gutiérrez Cortés (1824-1904).
Pintor, muralista, acuarelistas y crítico de arte nacido en Texcoco.

Luis Gutiérrez López (1882-1960).
Profesor nacido en Toluca.

José María Guzmán (siglo XIX).
Legislador del estado.

León Guzmán (1821-1884).
Abogado, magistrado y jurista nacido en Tenango del Valle.

Manuel Hinojosa Giles (1919-¿).
Profesor y sindicalista nacido en Tlatlaya.

José Francisco Isla (siglo XVII).
Poeta nacido en Texcoco.

Adolfo López Mateos (1910-1969).
Presidente de la República nacido en Atizapán de Zaragoza.

Guillermo Menees Servín (1908-1964).
Pedagogo y poeta nacido en Zacualpan.

Laura Méndez de Cuenca (1853-1928).
Maestra, directora de escuela y escritora nacida en Amecameca.

Gumersindo Mendoza (1834-1883).
Médico nacido en Aculco.

José Mariano Muciño Suárez Losada (1757-1820).
Científico nacido en Temascaltepec.

Andrés Molina Enríquez (1868-1940).
Sociólogo nacido en Jilotepec.

Tomás Ramón Moral (¿-1847).
Estudioso y político.

Clara del Moral.
Maestra y sindicalista.

José Donaciano Morales y Mier (1850-1929).
Químico, farmacéutico y profesor nacido en Ixtlahuaca.

Filiberto Navas (1892-1990).
Maestro y deportista nacido en Joquicingo.

Nezahualcóyotl (1402-1472).
Gobernante y poeta nacido en Texcoco.

Nezahualpilli (1465-1516).
Gobernante y poeta nacido en Texcoco.

Gregorio José Omaña y Sotomayor (1739-1799).
Eclesiástico nacido en Tianguistenco.

Ezequiel Ordoñez (1867-1950).
Ingeniero, geólogo y escritor nacido en Lerma.

Joaquín Arcadio Pagaza (1839-1918).
Escritor y poeta nacido en Valle de Bravo.

Manuel de la Peña y Peña (1789-1850).
Presidente de la República y gobernador del estado.

Noé Pérez Pioquinta.
Maestro, director de escuela y sindicalista.

Gabriel Ramos Millán (1903-1949).
Abogado nacido en Ayapango.

Antonio del Rincón (1556-1601).
Nahuatlato nacido en Texcoco.

Genaro Robles Barrera (Josué Mirlo) (1901-1968).
Poeta nacido en Capulhuac.

Alfonso de Rosenzweig Díaz (1886-1963).
Abogado y embajador nacido en Toluca.

Juan Rosas Talavera (1895-1981).
Maestro, escritor, director de escuela y subdirector de Educación Pública nacido en Tenango del Valle.

Maximiliano Ruiz Castañeda (1896-1986).
Médico e investigador científico nacido en Acambay.

Abel C. Salazar (1878-1925).
Poeta nacido en Tenango del Valle.

Miguel Salinas Alanís (1858-1938).
Historiador nacido en Toluca.

Epitacio Sánchez (1790-1823).
Caudillo insurgente nacido en Jilotepec.

Alfonso Sánchez García (1927-1997).
Profesor, periodista y cronista nacido en Calimaya.

Rodolfo Sánchez García (1916-1966).
Profesor, catedrático y sindicalista nacido en Calimaya.

Felipe Sánchez Solís (1816-1882).
Educador nacido en Nextlalpan.

Juan Tovar (1543-1623).
Cronista de Indias nacido en Texcoco.

Octaviano Valdés Valdés (1901-1991).
Poeta, sacerdote y educador nacido en Toluca.

José María Velasco (1840-1912).
Pintor y paisajista nacido en Temascalcingo.

Pastor Velázquez (1895-1960).
Pintor nacido en Zinacantepec.

Joaquín Velázquez Cárdenas y León (1732-1786).
Científico nacido en Zacualpan.

Fidel Velázquez Sánchez (1900-1997).
Dirigente obrero nacido en Nicolás Romero.

Felipe de Jesús Villanueva Gutiérrez (1862-1893).
Músico y compositor nacido en Tecámac.

Felipe N. Villarello Valdés (1853-1921).
Abogado, jurisconsulto y profesor nacido en Toluca.

Horacio Zúñiga Anaya (1897-1956).
Poeta nacido en Toluca.

CRONOLOGÍA DE HECHOS HISTÓRICOS
 

AÑO ACONTECIMIENTO
De 21 000 a
10 000 a. C.
Tlapacoya. Huesos de animales y utensilios de piedra.
Tepexpan. Restos de animales del pleistoceno, de hombres y flechas de obsidiana.
5 000 a. C. Chalco. Restos humanos, utensilios domésticos, raspadores, manos de metate, también llamados tejolotes para triturar.
2 500 a 2 000 a. C. Zohapilco-Tlapacoya. Figuras de barro y cerámica utilitaria.
1 250-1 000 a. C. Ayotla. Integración de capitales regionales.
1 800 a. C. a
 200 d. C.
Tlapacoya, Xalostoc, Chalco, Xico, Tlatilco, Tecaxic-Calixtlahuaca. Aldeas sedimentarias, cerámica, utensilios agrícolas y de caza.
200-900 Teotenango, Calixtlahuaca-Tecaxic, Teotihuacán. Centros ceremoniales, cerámica.
900-1200 Chalco, Texcoco, Xaltocan, Cuauhtitlán. Señoríos gobernados por familias principales.
1015 Xolótl funda la ciudad de Xoloc, y acuerda tomar posesión de toda la tierra. Se inicia su reinado.
1056 Llegan al Valle de México los tres señores acolhuas: Aculhua, Tzontecomatl y Chiconcuauh.
1062 Xolótl hizo primer señor de Texcoco a Quinatzin.
1127 Muerte de Xolótl. Sucesión de Nopaltzin
1141 Huida de Tenancacaltzin.
1158 Muerte de Nopaltzin. Le sucedió Tlotzin Pochotl.
1242 Los antiguos chichimecas totolimpanecas amaquemes llegan a la ribera de Chalco.
1253 Muerte de Quinatzin. Le sucedió Techotlalatzin.
1269 Los tenancas se establecen en Aquemecan, se les señalaron tierras y límites a su señorío.
1271 Los mexicas fueron perseguidos por los tepanecas hasta los llanos de Ixtlahuaca. Sus enemigos eran los texcaltecas malinalcas y tollocas. Fue cuando mataron a Copil "el mago llovedizo" que vive con los malinalcas.
1276 Muerte de Payntzin, señor de Xaltocán. Le sucedió Tzompantzin, señor de Meztitlán.
1295 Los tecuanipas se establecen en Amaquemecan.
1297 El Ocelot Teuhctli fue hecho señor de Huixtoco Tecuanipan en Amaquemecan.
1353 Muerte de Techotlalatzin, sucesor legítimo, su hijo Ixtlilxóchitl.
1359 Guerra de Tezozomoc contra Ixtlilxóchitl.
1407 Por intrigas de los mexicas, inspectores de sementeras, los nobles de Chalco abandonan el lugar y se van a Totomihuacan. Los mexicas imponen gobernantes.
1414 Guerra entre chalcas y mexicas.
1418 Muerte de Ixtlilxóchitl el viejo. Tezozómoc de Azcapotzalco se hace reconocer señor en el Aculhuacan.
1420 Tezozómoc convocó a los señores para repartir el reino de los acolhuas.
1431 Coronación de Nezahualcóyotl.
1446 Dio principio la guerra entre mexicas y chalcas.
1465 Los mexicas dominan finalmente a Amaquemecan.
1472 Muerte de Nezahualcóyotl, le sucede Nezahualpiltzintli. Axayácatl vence a los mazahuas y a los jiquipilcas.
1474 Fueron vencidos los matlatzincas.
1475 Los matlatzincas fueron atacados por los mexicas.
1476 Axayácatl somete a los ocuiltecas y conquista Malinalco.
1478 Axayácatl destruye a los de Calimaya e irrumpe en el valle de Toluca.
1479 Fueron sometidos los de Xiquipilco por Axayácatl. Inicia el gobierno militar mexica en Toluca.
1480 Axayácatl divide las tierras de Chalco Amaquemecan.
1486 Fueron reinstalados los señores de Chalco Amaquemecan, de Tzacualtitlán Tenanco, Tecuanipan, Panohuayan y Atlauhtlan. Los tenochcas someten a Xiquipilco, Xocotitlán, Sila, Mazahuacán, Chiapa y Xilotepec. Ahuízotl conquista Xilotepec y Chiapa.
1500 Nacimiento de Ixtlilxóchitl, hijo de Nezahualpilli.
1517 Fueron vencidos los de Calimaya.
1519 Llegada de los españoles al Valle de México.
1520 Los principales chalcas Itzcahuatzin y Necuametzin, murieron de viruela.
1521 Fueron instalados como señores de Tlalmanalco, don Francisco de Sandoval Acacitzin y don Hernando de Guzmán Omacatzin. 
Hernán Cortés se hospeda en Tlalmanalco.
Gonzalo de Sandoval llega a Malinalco.
Hernán Cortés pasa por Chalco.
1523 Fundación de la primera escuela para indios de Fray Pedro de Gante en Texcoco.
1524 Los franciscanos celebran la primera misa en Texcoco.
1527 Arriban los españoles al Valle de Toluca.
1528 Se establecen en Chimalhuacán-Chalco los dominicos.
1529 Por Cédula Real se le otorga a Hernán Cortés el Marquesado del Valle de Oaxaca.
1530 Establecimiento de los corregimientos por orden real.
1531 Epidemias en el Valle de Toluca y México. Se organiza el corregimiento de Otumba.
Fray Martín de Valencia se establece en Amaquemecan.
1532 Malinalco es designada capital de provincia.
1533 Muere Fray Martín de Valencia. Los tlalmanalcas lo entierran en la iglesia de San Luis Obispo.
Se terminó de construir la iglesia de Tlalmanalco.
1534 Se establece el corregimiento de Metepec y Tepemachalco, Talasco, Teutenango y Jiquipilco. Coatepec es nombrado cabecera de corregimiento.
Se forma el corregimiento de San Mateo Atarasquillo.
1535 Cédula Real señalando límites de obispados. Se mencionan como pueblos del Estado de México: Malinalco, Zumpahuacán, Zacualpan, Amatepec, Tenancingo, Tenango, Texcaltitlán, Zinacantepec, Ixtlahuaca, Xocotitlán.
1536 Se crean los corregimientos de Texcaltitlán y Amatepec.
1540 Se funda la alcaldía mayor de Sultepec.
1541 Los chalcas participan en la expedición a Auchipila.
1543 Se designa como ciudad a Texcoco. Nace en Texcoco el padre Juan de Tovar.
1544 Se designan corregimientos a Zacualpan e Ixtapan, así como a Oztotipac y Tequecistán.
1545 Epidemias en el Valle de Toluca y México.
1546 Se establece el corregimiento de Tepotzotlán.
1547 El virrey don Luis de Velasco nombra juez repartidor de tierras a Pablo González, indio natural de Tula.
1548 Se nombran justicias para los chichimecas tomando como base la provincia de Jilotepec.
1550 Se designa a Toluca como capital de la alcaldía mayor de Matalcingo.
1552 Predican en Toluca Fray Antonio de Castel y Fray Alonso Ortíz.
1555 Establecimiento de los agustinos en San Agustín Acolman. Se nombra representante para amparar a los naturales a Pedro López Montealegre.
1557 Congregación de Capulhuac.
1560 Congregación de Ecatepec, Atlapulco y Zinacantepec. Se establece el corregimiento de Zumpango de la Laguna.
1561 Congregación de Metepec, Calimaya y Tepemajalco.
1563 Intentos por congregar a Cuapanoya y Huitzizilapa. Congregación de Tizayuca. Se fundó el corregimiento de Chalco.
1564 Epidemias en el Valle de Toluca.
1566 Se fundan alcaldías mayores en Zumpango, Tenayuca y Xaltocán.
1567 La metrópoli ordena seleccionar sitios para congregar nuevos pueblos.
1569 Inicio de la construcción de las iglesias de Metepec y Zinacantepec.
1570 Se nombra juez repartidor y representante de los naturales a Pablo González. Congregación de Amecameca y Tenango Tepopula.
1575 Congregación del Convento de Toluca. Se nombra padre guardián de él a Fray Pedro de la Santísima Trinidad y habitaba el convento Fray Andrés de Castro. Nace en Teotihuacán Fernando de Alva Ixtlilxóchitl.
1576 Epidemias de matlatzahuatl en el Valle de Toluca.
1577 Se funda la iglesia de Calimaya.
1578 Se amplía el corregimiento de Zacualpan con Coatepec y Cuitlapilco.
1579 Nace en Chalco Amaquemecan Domingo Francisco de San Antón Muñón Chimalpahin Cuauhtlehuanitzin.
1580 Congregación de Teotihuacán, Teguscitlán y Tepexpan. Hay en el Valle de Toluca un tráfico intenso de tierras por mercedes reales y mediante compras.
1588 Cristóbal de Bocanegra corregidor de Atlatlahuca es el encargado de medir la tierra de su zona.
1592 Reducción de Chapa de Mota. Reducción de pueblos en el Valle de México y Toluca.
1593 Epidemias de cocolixtle y matlatzahuatl.
1600 Establecimiento del corregimiento de Teotihuacán.
1601 El virrey Conde de Monterrey ordena otorgar tierras a cambio del pago de la cuarta parte de su valor.
1618 Se da a Jerónimo Cuevas una Real Cédula donde confirma la posesión de la hacienda de Santa María Pipioltepec. Felipe II fija el número de integrantes de los cabildos indígenas en la Nueva España.
1639 El alcalde mayor de Lerma don Valentín García del Toral.
1640 La provincia de Jilotepec sufre cambios al separarse de Huichapan. Se nombra alcaldía mayor a Acolman.
1647 Tenango es nombrado cabecera de corregimiento.
1650 Muere don Fernando de Alva Ixtlilxóchitl.
1651 Nace en San Miguel Nepantla Sor Juana Inés de la Cruz.
1652 Al alcalde mayor de Jilotepec se le encomienda medir las tierras de su zona.
1660 Muere en la iglesia de San Antonio Abad en la ciudad de México Domingo Francisco de San Antón Muñón Chimalpahin Cuauhtlehuanitzin.
1695 Muere Sor Juana Inés de la Cruz.
1708 Se funda la parroquia de San Gregorio Cuautzingo.
1711 Se funda la parroquia de San Felipe del Obraje o San Felipe del Progreso.
Sequía en el Valle de México.
1713 Sequía y escasez; cosecha reducida de maíz en Chalco; 24 reales por fanega.
1714 Fiebre, 14 mil muertes indígenas en la colonia.
1715 Se funden en una sola alcaldía mayor Temascaltepec y Sultepec.
1719 Empieza la construcción del templo parroquial en Coatlinchán.
1720 Se funda la parroquia de Temoaya. Enfermedades atribuidas a la sequía en junio, en el valle de México.
1721 Se funda la parroquia de Teoloyucan.
1734 Epidemia de viruelas, en agosto.
1736 Grave epidemia de matlazáhuatl, que empezó en Mixcoac o Tacuba y se extendió por la ciudad de México.
1737 Nace José Antonio de Alzate y Ramírez en Ozumba.
1741 Negociantes ingleses que residían en la Nueva España fueron detenidos y enviados a Toluca (conflicto entre Inglaterra y España).
1754 Se funda la parroquia de San José Malacatepec.
1755 Se funda la parroquia de Ixtapan de la Sal.
1756 Se inicia la secularización de los conventos en el valle de Toluca y en México.
1757 Nace en Temascaltepec Mariano Muciño Suárez.
Se funda una vicaría fija en Ayapango.
1760 Una gran epidemia asola el valle de Toluca.
Se funda la parroquia de Santiago Tlatlaya.
1761 Se funda la parroquia de Villa del Carbón.
Epidemia de viruelas y matlazáhuatl.
Nace Manuel José Francisco Gómez Marín (teólogo), en el pueblo de San Felipe, hoy Villa de San Felipe del Progreso.
1766 Lluvias abundantes.
1767 Los jesuitas son expulsados de Tepotzotlán.
1775 Erección de la parroquia en Capulhuac.
1783 Nace en Toluca, José María González Arratia.
1784 Epidemias.
1785 Se extiende el hambre en el altiplano. El virrey pide a los hacendados no encarecer la vida.
1786 Muere Velázquez de León, abogado que nació en la hacienda de Acadelocla.
1787 Se funda la vicaría de Tapaxco. Nuevo mineral descubierto en el noroeste: El Oro.
1810 Llegan las tropas comandadas por don Miguel Hidalgo y Costilla a Ixtlahuaca, Toluca y Metepec.
Hidalgo se enfrenta con el ejército regular de Félix María Calleja, quien lo derrota.
1813 Los realistas toman Sultepec, Temascaltepec, Ixtlahuaca, San Felipe y El Oro. Los insurgentes atacan Otumba y Texcoco.
Los insurgentes son desalojados del Campo de Gallo, fortalezas de Tlalpujahua y Ñadó.
1814 Ramón Rayón lucha por Sultepec y Tejupilco.
1815 Francisco Rayón es capturado en Tlalpujahua y fusilado en Ixtlahuaca.
José María Morelos es fusilado en San Cristóbal Ecatepec.
Otumba cae en manos de los insurgentes y Texcoco es escenario también de duras incursiones insurgentes.
1817 Ramón Rayón es indultado, su hermano Ignacio cae prisionero.
1820 Pedro Ascencio tiene un singular triunfo contra Agustín de Iturbide en la cañada de Tlatlaya.
1821 La capital del Estado se establece de manera provisional en la ciudad de México. El 3 de junio es asesinado por los realistas Pedro Ascencio de Alquisiras. 
1822 El Dr. José María Luis Mora figura en la Diputación Provincial que gobierna la Provincia de México.
1823 Creación del Estado de Querétaro separándose de la Provincia de México.
1824 El Estado de México es declarado entidad federativa. Deja de funcionar la Diputación Provisional y se instituye la Legislatura Local y la gubernatura.
Melchor Múzquiz es designado gobernador estatal, con carácter provisional.
El Distrito Federal se segrega del territorio estatal.
1826 Melchor Múzquiz es nombrado gobernador constitucional.
1827 La sede de los poderes del Estado de México pasaron a Texcoco, donde se promulgó la constitución política local. Posteriormente pasaron a Tlalpan.
Lorenzo de Zavala asume la gubernatura.
Empiezan los primeros intentos de reforma. Primeras gestiones para la fundación del Instituto Científico y Literario.
1828 Se decreta en Tlalpan el establecimiento del Instituto Científico y Literario.
1830 Traslado definitivo de la capital del Estado de México a Toluca.
1832 Asesinato del "Payo del Rosario" (Pablo Villavicencio) en una escaramuza en la calzada de los Arbolitos en Toluca. González Arratia inicia la construcción de los Portales.
1833 Félix Ma. Aburto sustituye a Zavala en la gubernatura estatal. José Ma. Heredia dirige el Instituto Científico y Literario.
1834 Manuel Diez de Bonilla gobernador constitucional del Estado. Se promulga la "Ley de Instrucción Pública".
1835 Se instaura el régimen central; Toluca pierde su carácter de sede de los poderes locales. El estado se convierte, entonces en un Departamento.
1841 Elecciones en el Departamento de México tratando de imponer personajes liberales y un nuevo Congreso Constituyente conforme a las bases del "Plan de Tacubaya".
1842 Antonio López de Santa Anna disuelve las Cámaras y la calidad de Departamento de la entidad queda ratificada.
1846 Francisco M. de Olaguíbel, gobernador, traslada el poder de la ciudad de México a Toluca. Deroga las leyes del centralismo. Se reabre el Instituto Científico y Literario dotándosele de un Reglamento Interior. Felipe Sánchez Solís rector del Instituto Científico y Literario; Ignacio Ramírez, Secretario de Guerra y Hacienda del gobierno local.
1847 Las tropas norteamericanas entran al Estado de México. Francisco Modesto de Olaguíbel traslada los poderes a Sultepec.
1848 Toluca es ocupada por los norteamericanos. Arizcorreta, se convierte en gobernador provisional.
1849 Creación del estado de Guerrero con territorio del Estado de México.
Mariano Riva Palacio, gobernador del Estado de México. Ignacio Manuel Altamirano egresa del Instituto Científico y Literario.
1852 Renuncia Mariano Riva Palacio al gobierno estatal.
1853 La entidad reducida de nuevo a Departamento por el regreso del centralismo. El joven Plutarco González se distingue en la lucha contra Santa Anna.
1854 Antonio Ayesteran a cargo de la entidad.
1855 Plutarco González es designado gobernador provisional.
1857 Mariano Riva Palacio retorna a la gubernatura Estatal. Plutarco González aplaca rebeliones en Sultepec y Temascaltepec.
Felipe B. Berriozábal, gobernador del Estado de México.
1859 El general Berriozábal toma la ciudad de Toluca la cual posteriormente es reconquistada por el general Miguel Miramón.
1862 El Estado de México pone a la disposición de la Secretaría de Guerra una división a las órdenes de Berriozábal.
Durante el gobierno de Ortiz de Zárate se divide la entidad en 3 distritos militares.
1863 Por decreto del imperio deja de existir la entidad federativa; se vuelve departamento y se nombra a don Manuel de la Sota Riva como prefecto político.
1864 Los liberales hacen guerra de guerrillas.
1867 Vicente Riva Palacio toma Toluca y es nombrado gobernador de la entidad.
1869 Erección de los estados de Hidalgo y Morelos con territorio del Estado de México. Mariano Riva Palacio ocupa la gubernatura. 
1872 Jesús Alberto García, gobernador.
1876 Gumersindo Enríquez, gobernador. Primera "Exposición de productos naturales, minería, agricultura, industria, ciencias y Bellas Artes con la que se integra el "Museo Hidalgo".
El general Juan N. Mirafuentes se levantó en armas aliado al Plan de Tuxtepec y se apodera del Valle de México y de la capital. Desamortización de los terrenos de indígenas.
1877 Juan N. Mirafuentes gobernador.
1880 José Zubieta, gobernador provisional.
1881 José Zubieta, gobernador constitucional. Se reorganiza la Junta Superior de Instrucción Pública Primaria del Estado.
1885 Jesús Lalanne, gobernador constitucional.
1886 José Zubieta es designado gobernador interino nuevamente.
1889 José Vicente Villada, gobernador. Se crea una Lotería Estatal para el sostenimiento del Instituto y la Beneficencia.
1893 Primera reelección de J. Vicente Villada.
1895 Eduardo Villada, gobernador interino.
1897 Vicente Villada es reelegido.
1901 Reelección de Vicente Villada.
1902 Se erige el distrito de El Oro de Hidalgo.
1904 Fallecimiento de J. Vicente Villada.
Fernando González, gobernador.
1910 Al llamado de Francisco I. Madero se levantan los hermanos Alfonso y Joaquín Miranda, a quienes se unieron centenares de indígenas de Ocuilan y Malinalco.
1910 a 1919 Aparecen los primeros brotes agraristas. Los zapatistas rechazaron reiteradamente las ofertas de paz del gobierno (1912). En el curso de 1915, Toluca fue dos veces sede del gobierno de la Convención de Generales y Gobernadores Revolucionarios. El 14 de octubre de 1915 las tropas constitucionalistas ocupan Toluca. El 18 de noviembre de 1917 se establece la nueva Constitución del Estado. Agustín Millán, gobernador (1917).
1920 a 1929 Muerto Millán (mayo 1920) lo sucede el doctor Dario López, y posteriormente Abundio Gómez con apoyo de Obregón, iniciándose el predominio de un grupo que manejó el estado hasta 1942. Se funda en la ciudad de Toluca el Partido Socialista del Trabajo en 1925. De 1925 a 1929 gobierna Carlos Riva Palacio.
1930 a 1940 Filiberto Gómez, gobernador (1929-1933). Se disuelve el Partido Socialista del Trabajo (1934). Aplicación del reparto agrario en la mayor parte de las haciendas del estado (1936-1937); Wenceslao Labra, gobernador (1937-1940); Zárate Albarrán, gobernador (1940).
1941 Alfredo Zárate Albarrán, gobernador constitucional. Se crea el escudo del Estado de México por Pastor Velázquez.
1942 Isidro Fabela, gobernador por la muerte de Alfredo Zárate Albarrán.
1943 Isidro Fabela publica su obra Hazaña y La Política de México hacia la República Española. El licenciado Gabriel Luis Ezeta, director provisional del Instituto Científico y Literario; le sucede el licenciado Juan Josafat Pichardo.
1944 Ley de protección de la nueva industria. El licenciado Alfonso Giles, director del Instituto Científico y Literario, le sucede el licenciado Gustavo Durán Vilchis, posteriormente el licenciado Carlos A. Vélez y finalmente el licenciado Adolfo López Mateos.
1945 Alfredo del Mazo Vélez, gobernador constitucional. Muere Rosendo Arnaíz, miembro fundador del Comité Olímpico Mexicano.
1946 Muere el general Joaquín Beltrán Castañares. Carlos A. Velez, es director del Instituto Científico y Literario y le sucede Félix Azuela Padilla.
1947 Isidro Fabela publica su obra Carta al Presidente Cárdenas. Se termina la construcción del sistema hidráulico Miguel Alemán.
1948 Se construye un acueducto de 50 kilómetros desde Almoloya del Río hasta las Lomas de Dolores, con este se aprovecha el agua del río Lerma para el Distrito Federal.
1949 Fernando Ordorica Inclán, director del Instituto Científico y Literario.
1950 El estado registra 1 392,629 habitantes. Muere Everardo Landa, médico nacido en Toluca. Muere el destacado ingeniero, escritor y geólogo Ezequiel Ordoñez.
1951 Salvador Sánchez Colín, gobernador constitucional.
1952 Mario Colín Sánchez, director del Instituto Científico y Literario, le sucede Marcelino Suárez y finalmente queda José Ramírez Ruiz.
1954 Se erige un obelisco para conmemorar el XL aniversario de la firma de los Tratados de Teoloyucan. El licenciado Juan Josafat Pichardo, se convierte en el director del Instituto Científico y Literario.
1955 Creación del Consejo de Agricultura del Estado.
1956 Muere Horacio Zúñiga, notable poeta originario de Toluca. Se expide la Ley Constitutiva de la Universidad Autónoma del Estado de México, antiguo Instituto Científico y Literario y se elige, como rector a Juan Josafat Pichardo.
1957 Gustavo Baz Prada, gobernador constitucional. Muere el abogado y escritor mexiquense Enrique Carniado. Antonio Manero escribe La revolución bancaria en México. Fuerte inundación en Santo Tomás.
1958 Muere el destacado sacerdote mexiquense Gerardo Anaya y Diez de Bonilla.
1959 Muere Narciso Bassols.
1960 El estado registra 1 897,851 habitantes. Muere el escritor indigenista Alfonso Fabila Montes de Oca. Se crea el obispado de Texcoco.
1962 Isidro Fabela publica Maestros y amigos. Es electo rector de la Universidad Mario C. Olivera.
1963 Juan Fernández Albarrán, gobernador constitucional. Muere Heriberto Enríquez, poeta, escritor y maestro. Erección del municipio de Nezahualcóyotl. Mario Colín Sánchez inicia la publicación de la Biblioteca Enciclopédica del Estado de México.
1964 Muere Isidro Fabela en Morelos. En Amatepec un temblor derrumba la presidencia municipal y el templo parroquial. Es electo rector de la Universidad Jorge Hernández García.
1966 Muere Adrián Carrera, destacado médico mexiquense. Muere Fernando Quiroz Gutiérrez, médico creador del texto oficial de Anatomía para la Escuela de Medicina de México y de algunas escuelas de países americanos.
1967 Muere Ángel Ma. Garibay Kintana, destacado sacerdote, humanista, filólogo e historiador especializado en cultura náhuatl. Se encuentra un raspador de cuarzo y una navaja de obsidiana en la zona de Tlapacoya que data de 20 mil años.
1968 Muere Josué Mirlo, destacado poeta y escritor.
1969 Carlos Hank González, gobernador constitucional. Los artistas pirotécnicos de Tultepec obtuvieron el tercer lugar en un concurso en Bélgica. Centenario de la erección del municipio de Mexicaltzingo.
1970 El Estado de México registra 7 379,861 habitantes. Es electo rector de la Universidad el doctor Guillermo Ortiz Garduño.
1971 Muere Donato Bravo Izquierdo, revolucionario del Estado de México.
1973 Surge Cuautitlán Izcalli. Se inaugura en Toluca el Paseo Tolocan, la casa de las artesanías, la terminal de autobuses y la avenida Independencia.
1974 Creación del Centro Agropecuario en el casco de la antigua hacienda de Solís. Es electo rector de la Universidad el químico Jesús Barrera Legorreta.
1975 Jorge Jiménez Cantú, gobernador constitucional. Se llevan a cabo las reformas administrativas y fiscales. Muere en Toluca Manuel Esquivel, autor de la música del Himno al Estado de México.
1977 Se complementan y amplían los estudios sobre la ley General de Asentamientos Humanos, la ley estatal Electoral y la Ley Orgánica Municipal. Se prolonga el Paseo Tolocan. Es electo rector de la Universidad el licenciado Antonio Huitrón hasta el mes de mayo.
1980 El estado registra 7 452,300 habitantes.
1981 Alfredo del Mazo González, gobernador constitucional. Creación del Comité de Planeación para el Desarrollo del Estado de México. Es electo rector de la Universidad el ingeniero Agustín Gasca Pliego.
1982 Se promulga la Ley Orgánica de la Administración Pública del Estado de México. Se inicia la primera etapa del aeropuerto internacional "José María Morelos" de Toluca.
1983 Se expiden las leyes para la Coordinación y Control de Organismos Auxiliares y de Fideicomisos del Estado de México.
1984 Trágica explosión de gas en San Juan Ixhuatepec. Creación de la Comisión Consultiva del Centro Estatal de Estudios Municipales. Se expiden las leyes de planeación del Estado de México y la que crea el Centro de Artesanías Mexiquenses. Se crea el Consejo Mexiquense de Recursos para la Atención de la Juventud, la Comisión para la Regularización del Suelo en el Estado de México. Es electo rector de la Universidad, Jorge Guadarrama López.
1985 Es electo rector de la Universidad, el licenciado Tomás Ruiz Pérez.
1986 Alfredo Baranda García, gobernador constitucional sustituto. Se funda el Colegio Mexiquense y el Instituto Mexiquense de Cultura.
1987 Mario Ramón Beteta, gobernador constitucional. Se inaugura en Tenango del Aire el sistema sureste de la Comisión de Aguas del Valle de México.
1988 Creación del Consejo del Area Metropolitana.
1989 Ignacio Pichardo Pagaza, gobernador constitucional sustituto. Creación del Comité Estatal de Informática.
1990 El Estado de México cuenta con 9 815,901 habitantes. Creación de la Comisión Coordinadora para la Recuperación Ecológica de la Cuenca del Alto Lerma.

 

 

Enciclopedia de los Municipios de México
EDOMexico_suv.png


Hidalgo

La región en donde se establece hoy el Estado de Hidalgo quedaba comprendida dentro del área mesoamericana. Por su localización geográfica, el territorio fue paso obligado de las numerosas migraciones que, procedentes del norte del país, llegaron para establecerse especialmente en el Valle de México. Los Toltecas llegaron a Xochicoatlán, en el actual municipio de Molango, a principios del siglo VII para dispersarse por diferentes lugares, un grupo hacia Huejutla y el más numeroso hacia Tollatzingo, actual Tulancingo, para de ahí volver al oeste y fundar la que durante varios siglos habría de ser su capital Tollan, hoy día conocida como Tula.

Los pueblos de cultura Tolteca, fueron con el tiempo invadidos por los Chichimecas, que tuvieron como señorío principal dentro de Hidalgo, a Metztitlán. Los aztecas llegaron a Tula y se establecieron en Mixquiahuala en el siglo XII, fundando años más tarde Tizayuca. En Hidalgo edificaron Tepehuacán y conquistaron Patlachihuacán, actual Pachuca; Ahuizotl llevó su conquista hasta Huejutla y en un corto periodo de tiempo, la región hidalguense pasó a formar parte del Imperio Azteca.

 
 

ANTECEDENTES COLONIALES.

Las expediciones militares que arribaban a la Nueva España fueron pagadas por quienes participaban en ellas, por tanto decidieron que en recompensa de su labor sería justo repartirse México como un botín, así Hernán Cortés había reservado para él la zona de Otumba – Tepeapulco y de Ecatepéc – Tizayuca y un vasto territorio al sur de la Ciudad de México.

En los tiempos de la conquista, la religión, que en las sociedades prehispánicas había sido un elemento esencial para dominar grandes grupos humanos, servía también a los españoles en la colonización de los pueblos indígenas, bajo la justificación de su conversión al cristianismo, ya que los frailes no solo buscaban adiestrar a los indios en nuevas artes, sino que tenían que ganarlos como nuevos fieles a la religión o como se decía antes, a evangelizarlos.

El arribo de los españoles abrió una etapa histórica decisiva en la evolución del Estado. Las relaciones sociales y económicas cambiaron. Un nuevo orden político y una nueva religión se impusieron. Nacía una nueva cultura. La imposición costó grandes y penosos sacrificios a los grupos indígenas conquistados. También significó riesgos, arrojo y tenacidad a los conquistadores. Un ejemplo del esfuerzo patente lo protagonizaron los frailes que predicaban el cristianismo. Este proceso de sometimiento y resistencia dio como resultado una cultura mestiza, muchos de cuyos rasgos caracterizan actualmente a la sociedad hidalguense.

Después del enfrentamiento inicial, los conquistadores se adueñaron de las riquezas o de las fuentes que podían producirlas, esto es, de la tierra y del trabajo indígena. En el siglo XVII, y ante el mayor descenso de población indígena de nuestra historia, ocurrieron cambios fundamentales en la economía. Nació entonces la hacienda.

 

El siglo XVIII trajo más cambios. Uno de los factores de esta mutación fue la retirada de la mayor parte de los frailes. Sus iglesias y conventos fueron ocupados por el clero diocesano. Sin embargo, también este siglo presenció el auge más alto de la comarca minera de Pachuca y Real del Monte.

Los vientos de la Ilustración, promotores del descontento, soplaron discreta pero eficazmente en las tierras hoy hidalguenses. Prueba de ello fue la respuesta que se dió al llamado del cura Hidalgo.

En 1523 llegaron a tierras mexicanas los tres primeros frailes franciscanos y al año siguiente otros 12. Viviendo en Texcoco visitaron varias veces Tepeapulco, obligando a los indios a que le prendieran fuego a los templos de su dios Huitzilopoztli.

Un tercer grupo de 20 frailes se presentó en 1528, de los cuales dos, fray Andrés de Olmos y fray Bernardino de Sahagún, fueron destinados a Tepeapulco. A partir de entonces los evangelizadores franciscanos, levantaron una gran cantidad de iglesias en la altiplanicie pulquera. Fue tanta la prisa de los frailes por evangelizar que, en menos de medio siglo, el actual estado de Hidalgo ya estaba poblado por una treintena de conventos.

La economía se organizó sobre la base de la encomienda y la explotación minera. La primera tenía al frente a un español, llamado encomendero, que se apropiaba del tributo de uno o varios pueblos de indios. Este beneficio podía heredarlo a sus descendientes.

Algunos de los encomenderos conocidos en el territorio hidalguense fueron: Pedro de Paz, en Atotonilco el Grande, Pedro Rodríguez de Escobar, en Ixmiquilpan y Andrés de Barrios en Metztitlán, quien compartió su encomienda con Alonso Lucas. Encontramos también en Chapantongo a Hernán Sánchez de Hortigosa, en Epazoyucan a Lope de Mendoza, en Mixquiahuala a María Carral, en Pachuca al bachiller Francisco de Sotomayor y Antonio de la Cadena, en Tutotepec a Manuel Tomás, en Tianguistengo a Alonso Gutiérrez de Badajoz, en Tizayuca a Alonso Pérez de Zamora, en Tlanchinol a Jerónimo de Medina, en Tulancingo a Francisco de Terrazas y en Zempoala a Juan Pérez de Gama.

La minería fue, en principio, la causa fundamental de la colonización. Primero, se descubrieron las minas de Plomo Pobre en las inmediaciones de Ixmiquilpan y hacia 1552, aparecieron las de Pachuca y Real del Monte.

 
 

Las fundaciones franciscanas incluyeron Apan, Tlanalapa, Zempoala y Tulancingo en la parte oriental del Estado; así como Tula, Tlahuelilpan, Atotonilco de Tula, Mixquiahuala, Tecozautla, Huichapan y Alfajayucan en el poniente.

Los agustinos se asentaron por su parte en Atotonilco el Grande, Molango y Metztitlán a partir de 1536. De allí, se extendieron por la Sierra Alta y llegaron hasta Huejutla. En la región de las planicies fundaron Acatlán, Singuilucan, Epazoyucan, Villa de Tezontepec, Actopan, Ixmiquilpan y Ajacuba.

Los sacerdotes seculares laboraron en una angosta faja de territorio que va desde Tizayuca, toca Tetepango, Pachuca, Real del Monte, Mineral del Chico y Yahualica, en plena Huasteca.

En el siglo XVI y parte del XVII había muchas razones para que los indios murieran, por ejemplo, en 1528 el sanguinario capitán Nuño Beltrán de Guzmán llegó como gobernador a la provincia de Pánuco (provincia que incluía los pueblos hidalguenses de Tepehuacán, Huautla, Huejutla y Yahualica), se dedicaba a vender huastecos como esclavos en las islas del Caribe, pero sucedió que estos casi nunca llegaron a su destino, porque en el camino se suicidaban tirándose al mar o morían por el mal trato recibido. Llegó a darse en muchos casos que los huastecos dejaron de procrear al ver que sus hijos se convertirían en esclavos.

La disminución de la población indígena impulsó a los españoles, tanto peninsulares como criollos, a transformar su actividad. Antes se mantenían de la apropiación de los productos agrícolas cosechados por los indígenas. Pasaron entonces a actuar como productores. Desarrollaron la hacienda, aparecida en el siglo XVI, dejándola consolidada como unidad básica de producción agropecuaria para los siglos siguientes. En el Estado de Hidalgo, aparecieron haciendas principalmente en las planicies del sur. Sus extensos territorios se conformaron por donaciones del virrey, negociaciones, además de despojos a los pueblos indígenas de las tierras comunales.

En el año de 1537, el Valle del Mezquital se pobló de ovejas, mientras que en la altiplanicie pulquera se comenzó a criar cerdos; pronto surgieron los problemas porque los indios ya no podían beber el agua de los jagüeyes porque siempre estaba enlodada y el ganado se comía con gran facilidad la cosecha del maíz, debido a esto hubo una serie de conflictos que los españoles aprovechaban para quedarse en esas nuevas tierras y formar nuevas colonias como es el caso de Huichapan.

La cría de cerdos llegó a ser de gran importancia para la altiplanicie pulquera y pronto en Tepeapulco para 1537, se celebró por primera vez una reunión de criadores de cerdos llamadas mesta, a la que asistieron todos los productores de ganado del centro del país. Durante 10 años, Tepeapulco y Apan gozaron de fama de ser los mejores para comprar o vender ganado porcino.

En el año de 1550, la altiplanicie pulquera tomó su gran fama que hasta la fecha conserva, con la comercialización del jugo del maguey ampliamente conocido como pulque. Así, todos los ranchos establecidos en la región se volvieron desde entonces en magueyeros.

En 1553, el rico comerciante sevillano Bartolomé de Medina pisó suelo mexicano y venía dispuesto a poner en práctica una nueva forma de beneficiar metales. En poco tiempo se trasladó a Pachuca, cuya riqueza en minas de plata había sido denunciada apenas un año antes, se estableció en un sitio que llamaría de la Purísima Concepción, situado en las faldas del cerro de la Magdalena y a orillas del río de las Avenidas.

Dos años más tarde, Bartolomé de Medina descubrió que la mejor manera de aplicar su sistema era en grandes patios, donde se podía revolver el mercurio con sal común. Para luego amalgamarlos con el mineral y que éste dejase libre a la plata. Así, nació el método de la amalgamación, que pronto se hizo popular en todas las minas de México y aún en las de Sudamérica y Europa.

 

A principios del siglo XVIII, cuando la mayoría de las minas de Pachuca y Real del Monte estaban inundadas, los trabajos paralizados y con una escasez ficticia de mercurio, los pueblos de la región fueron despoblándose poco a poco y los trabajadores fueron emigrando a otras zonas mineras donde la crisis no era tan grande; es entonces cuando hace su aparición el empresario capitalista José Alejandro Bustamante y Bustillo, quien llega dispuesto a desaguar los tiros inundados y ponerlos a trabajar, a condición de volverse propietario de todas las minas que se beneficiaran con su tarea.

En 1677, los otomíes mataron al gobernador indígena de Ixmiquilpan porque quería obligarlos a trabajar en las minas de Capula, explotándolos de una manera descomunal.

En septiembre de 1743, Bustamante y un comerciante español de nombre Pedro Romero de Terreros firmaron un contrato para trabajar conjuntamente en el desagüe de las minas. Así, en el año de 1762, comenzó la segunda época de oro de la platería hidalguense. Atraídas por la nueva fama de las minas hidalguenses regresaron los trabajadores que habían emigrado de ellas. El distrito de Pachuca pronto tomó el cuarto lugar en la Nueva España por la cuantía de su plata, solo superado por los distritos de Guanajuato, Real de Catorce y Zacatecas.

En 1750 la mayoría de los conventos hidalguenses ya no eran de franciscanos o agustinos, sino que habían pasado a manos del clero secular, es decir, sacerdotes que no pertenecían a ninguna orden y que no obedecían a otro superior que no fuera el arzobispo de México.

Pedro Romero de Terreros se convierte en la figura clave para el nuevo auge minero que vivió la Nueva España en la segunda mitad del siglo XVII. Él realizó un préstamo a la corte de Madrid de un millón de pesos y además le regaló dos navíos de guerra, uno de los cuales disponía de 112 cañones. Como premio a sus obsequios y a su contribución para levantar la decaída economía de España, el rey le otorgó el título nobiliario de primer Conde de Regla en 1769. De las muchas haciendas que mandó construir, sus favoritas fueron siempre las que se conocen como San Miguel, San Antonio y Santa María Regla, donde se beneficiaba el mineral extraído de Real del Monte y donde murió en 1781.

Los obreros de la veta Vizcaína, amenazaron el 28 de julio de 1766 con suspender sus labores si no eran atendidas sus demandas. Como las autoridades no les hicieron caso, el 15 de agosto se lanzaron a la huelga, ésta se considera como la primera de América y duró poco tiempo porque los trabajadores se vieron obligados a retomar las minas, mientras que los principales causantes de ella fueron a dar a la cárcel.

 
 

En el año de 1777, los franciscanos de Pachuca establecieron una cadena de misiones en la Sierra Gorda para evangelizar a los indios de la región que eran los más difíciles de someter, debido a lo difícil del terreno en donde se encuentra la Sierra Gorda ya que se defendían muy bien o se fugaban cuando se sentían acorralados.

Hacia 1780 los indígenas de varios pueblos cercanos a Zempoala protestaron porque la Real Hacienda quería cobrarles el impuesto al pulque, siendo que éste no lo destinaban a la venta, sino al consumo propio, lo cual trajo un sin número de conflictos.

En 1784 en la Sierra Baja, donde se encuentra la hacienda de San Pedro Tultepec (mejor conocida como Vaquerías) y sus ranchos anexos de Santa Clara de Apulco, La Luz y Santiago (este último situado dentro del estado de Veracruz), los indios de la vecina población veracruzana de Huayacocotla, encabezado por el que había sido cura, Miguel de Molina, se rebelaron con las armas en la mano porque la hacienda se quería apropiar de sus terrenos. Las autoridades eclesiásticas mandaron al párroco de Huasca en calidad de juez para que, en compañía del vicario de Atotonilco el Grande, siguieran un proceso legal a Molina. La hacienda pasó a poder de la familia del Conde de Regla y desde entonces se convirtió en una de las más grandes y poderosas que ha habido en Hidalgo.

La febril etapa de construcción de conventos durante el siglo XVI, continuó en la centuria siguiente, se levantaron edificios religiosos como Yolotepec y Zoquizoquipan, que muestran elementos formales de la arquitectura del siglo XVI.

El siglo XVIII plasmó el arte y la arquitectura en interesantes obras de estilo barroco, las parroquias de Apan, de Atitalaquia, de Huichapan y de Zimapán sobresalieron desde el inicio de su construcción; son también notables los santuarios de Mapethé y de Singuilucan, las capillas del Carmen en Ixmiquilpan y del Calvario en Huichapan. En la actualidad, se conservan innumerables retablos decorados con pinturas y esculturas como los de Apan, Mapethé, el Carmen de Ixmiquilpan y Singuilucan en barroco estípite. Los retablos de Metztitlán corresponden al barroco salomónico.

En 1807 en Tulancingo, la autoridad española encarceló al gobernador indígena y a sus oficiales porque se negaron a pagar un impuesto extra para reparar la iglesia.
 

TIEMPOS DE INDEPENDENCIA.

Para el año de 1810 probablemente fueron los arrieros del Valle del Mezquital los que llevaron la noticia del levantamiento de Independencia; José María Correa, párroco de Nopala, simpatizó de inmediato con la causa. El sacerdote de Huichapan, José Antonio Magos, intentó unirse directamente al cura Hidalgo con lo que el Valle del Mezquital ya se había convertido en uno de los focos más activos de la insurgencia.

El primer levantamiento armado independentista de la región fue protagonizado por Miguel Sánchez y Julián Villagrán en la zona de Huichapan, quienes asaltaban convoyes realistas en el camino de México a Querétaro. Villagrán y su hijo José María, perseguidos por los realistas, operaron en la región desde 1810 hasta 1813, año en que fueron capturados y fusilados.

En nuestro estado no se dieron heroicas batallas campales entre dos grandes ejércitos, pero las guerrillas hidalguenses de una u otra forma fueron tan útiles a la causa como las campañas de Don Miguel Hidalgo o José María Morelos.

Los 50 años siguientes a la Independencia, han sido los más turbulentos en la historia de nuestro país. Fueron decisivos para establecer su organización política, para definir dolorosamente sus fronteras norte y sur, para establecer su división política interna y también para desarrollar muchos de los rasgos culturales que hoy nos identifican como nación.

Cambios trascendentes de esta etapa perfilaron lo que hoy es el Estado de Hidalgo. Inició con la emancipación de España y concluyó cuando el Estado fue reconocido como uno más de la federación. En 1810 encontramos el territorio de nuestro Estado como una porción de la enorme intendencia de México. Luego, formó parte del Estado de México. Finalmente, al cabo de las distintas contiendas armadas, se conformó como entidad soberana.

En las artes de esta época, sobresalieron los hermanos Islas, escultores realmontenses. En la música, Aniceto Ortega. En las letras destacaron Anastasio María de Ochoa y Acuña, nacido en Huichapan, así como Ignacio Rodríguez Galván, nacido en Tizayuca en 1816.

El insurgente Juan Francisco Osorno operó en los Llanos de Apan y en la región de Tulancingo, dedicándose a incendiar haciendas, a robar ganado, a secuestrar españoles y a llevarse el impuesto sobre el pulque. Las guerrillas del mismo Osorno, de Mariano Guerrero y de Ignacio Falcón, atacaron a Tulancingo en varias fechas, usando catapultas que arrojaban enormes piedras desde el cerro del Tezontle, pero nunca se apoderaron de la población.

El 23 de abril de 1812, Osorno acompañó a Miguel Serrano y a Vicente Beristáin en la toma de Pachuca. Este año, fue también espectador del control por los insurgentes sobre Real del Monte, Atotonilco el Grande y la región de Huichapan.

A mediados de 1812, llegó el abogado Ignacio López Rayón a Huichapan, en parte porque necesitaba un lugar donde refugiarse y en parte porque quería meter en cintura a varios guerrilleros.

La Sierra de Hidalgo presenció varios levantamientos, mismos que fueron sofocados.

El cura de Nopala, José Manuel Correa, notable insurgente, actuó en el poniente del Estado. Entre 1816 y 1817 la lucha decayó, hasta que el 21 de marzo de 1821, el doctor José Antonio Magos proclamó el Plan de Iguala en Ixmiquilpan.

El nuevo impulso, concretó la llegada a Tulancingo de Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria el 29 de Abril de 1821. Unos días más tarde, arribarían a la ciudad de Pachuca como parte del movimiento que consumaría más tarde la Independencia de México el 27 de septiembre del mismo año.

Consumada la Independencia, el territorio hidalguense pasó a formar parte del Estado de México, como consecuencia, fue dividido en los distritos de Tula, Tulancingo y Huejutla. En 1828 las diferencias ideológicas entre los antiguos insurgentes enfrentaron a Nicolás Bravo, vicepresidente de la república y defensor del centralismo, contra el presidente Guadalupe Victoria. Bravo, se hizo fuerte en Tulancingo y entre el 6 y 7 de enero fue atacado por Vicente Guerrero, partidario del federalismo. Bravo fue derrotado y desterrado a Colombia.

Debido a la guerra de Independencia y a otras circunstancias, se arruinaron las minas de Pachuca y Real del Monte. Su dueño, el tercer conde de Regla, las enajenó a una empresa británica en 1824. Los ingleses introdujeron el uso de la máquina de vapor y otras mejoras técnicas. Pero vendieron la empresa a capitalistas mexicanos en 1849, ante la pérdida de 5 millones de pesos. Más adelante, los nuevos propietarios lograron un auge en la producción de plata, el más importante del siglo XIX.

Algunos años más tarde, en 1853, Santa Anna confinó a Melchor Ocampo en Tulancingo. Ahí, tuvo oportunidad de transmitir sus ideas liberales a Manuel Fernando Soto, quien más adelante fomentaría la creación del Estado de Hidalgo.

Un grupo de ciudadanos, encabezados por el alcalde Gabriel Mayorga, firmaron en Jacala un documento donde expresaron sus ideas liberales, corría el 18 de febrero de 1856. Este grupo, promovió entre otras cosas, la separación de la Iglesia y el Estado, la libertad de cultos, la extinción de los monasterios y la expedición de una Ley Agraria. Muchas de estas iniciativas se recogieron en la Constitución de 1857. La promulgación de dicha Constitución, enfrentó a liberales y conservadores en la llamada Guerra de Reforma. Después de diversos enfrentamientos, Jesús González Ortega derrotó al conservador Miguel Miramón en Calpulalpan, Estado de México. Los últimos hechos armados, ocurrieron en Pachuca y Real del Monte el 29 de junio de 1861.
 

INICIA LA FORMACIÓN DEL ESTADO DE HIDALGO.

Las quejas de Justino Fernández, José Luis Revilla y Alejandro Garrido, que eran diputados federales, resaltaron el abandono del gobierno de Toluca hacia los territorios del norte del Estado de México desde 1861. La lejanía de la capital mexiquense, era una de las causas del descuido sobre los hidalguenses. La amenaza de los franceses contra Juárez en 1862, sugirió la división del Estado de México en tres distritos militares para su defensa. El segundo distrito, tenía su capital en Actopan y estaba integrado aproximadamente por los territorios que hoy forman el Estado de Hidalgo.

El gobierno triunfador de Juárez, decretó la suspensión de pagos de la deuda externa. Inglaterra, España y Francia organizaron una armada para exigir el pago. Inglaterra y España retiraron su demanda. Francia, en cambio, avanzó con sus tropas, a pesar de que el 5 de Mayo se les detuvo en Puebla. Al año siguiente, tomaron la ciudad y se apoderaron de la capital del país. Un gobierno de regencia, representado por Juan N. Almonte, Mariano Salas y el arzobispo Pelagio Antonio de Labastida, preparó la llegaba del emperador Maximiliano, impuesto por Francia.

En esa época, llegó a Pachuca un grupo de topógrafos, geógrafos y naturalistas encabezados por el pachuqueño Ramón Almaráz, quienes emprendieron un estudio del municipio y sus aledaños llegando hasta la barranca de Meztitlán en 1864. Los resultados de sus investigaciones se publicaron en la memoria de La Comisión Científica de Pachuca.

Desde el 26 de Agosto al 2 de Septiembre de 1865, Maximiliano visitó Pachuca, Real del Monte y Tulancingo. Las tropas francesas comenzaron a retirarse, las plazas fueron ocupadas por los republicanos y grupos de guerrilleros participaron en la recuperación del territorio. Actuaron con ejemplar fuerza Nicolás Romero, nativo de Nopala, que luchaba en Michoacán; Antonio Reyes El Tordo, que el 21 de Mayo de 1866 tomó Huejutla; y el coronel José María Pérez, que derrotó a 200 franceses en Casas Quemadas el 8 de Noviembre, cerca de Real del Monte. Finalmente, Maximiliano y sus seguidores fueron hechos prisioneros en Querétaro el 15 de mayo de 1867 y fusilados el 19 de junio del mismo año.

El triunfo republicano sobre el imperio, favoreció el trabajo de Manuel Fernando Soto en el Congreso de la Unión para la creación del nuevo Estado. En un discurso pronunciado durante la sesión del 1º de diciembre de 1868, demostró que las condiciones señaladas por la Constitución de 1857 para crear nuevos Estados de la federación, habían sido cubiertas. Su propósito fue satisfactoriamente cumplido, ya que el 15 de enero de 1869, el Congreso emitió el Decreto de Creación del Estado de Hidalgo.

El Estado de Hidalgo fue erecto al día siguiente, el 16 de enero de 1869, por el presidente Benito Juárez.

El presidente Benito Juárez, nombró al coronel Juan C. Doria como gobernador provisional. El 27 de enero, Doria llegó a Pachuca, la que después se convirtió en la capital del nuevo Estado. Desde esa fecha y hasta el 29 de Mayo, organizó las instituciones fundamentales del gobierno estatal.

 
 

Las primeras elecciones para gobernador constitucional y diputados se realizaron el 2 de mayo, resultando triunfador en ellas, el hacendado Antonio Tagle. El 16 de mayo se instaló el primer Congreso Constitucional, que era además Constituyente, y quedó integrado por once diputados. Se expidió la primera Constitución Política del Estado de Hidalgo el 16 de Mayo de 1870. Tagle tomó posesión el 28 de Mayo. El proceso constitucional concluyó con la integración del primer Tribunal Superior de Justicia y los magistrados asumieron su cargo el 15 de Junio.

Décadas de inestabilidad política precedieron a la llegada de Porfirio Díaz a la presidencia de México, su ascenso, comenzó con un levantamiento armado fundamentado en el Plan de Tuxtepec. Como parte de la revolución de Tuxtepec, se estableció el poder de los Cravioto en Hidalgo. Rafael, Simón y Francisco gobernaron el Estado desde Noviembre de 1876 hasta Noviembre de 1897. Fue la época en que llegaron el telégrafo, el teléfono y el ferrocarril a territorio hidalguense; se introdujeron innovaciones tecnológicas en la minería; la inversión extranjera acudió a este ramo, así como a otros de la economía. Por su parte las haciendas pulqueras lograron un auge muy importante. La riqueza creada, sin embargo, alcanzó sólo a la élite superior de la sociedad, mientras la masa de campesinos sufría fuertes carencias e injusticias.

Los centros urbanos de la entidad transformaron su fisonomía, especialmente Pachuca, la capital. En las artes florecieron individualidades con una proyección más allá de los límites estatales.

Díaz triunfó en Tecoac, sobre las fuerzas de Lerdo y más tarde, sobre Iglesias, lo que le permitió alcanzar la Presidencia de la República. En 1876 llegó Rafael Cravioto a Hidalgo, proclamó el Plan de Tuxtepec y destituyó a Justino Fernández, quien en 1873 fuera elegido como segundo Gobernador Constitucional del Estado. Cravioto fue elegido tercer Gobernador Constitucional durante el período 1877-1881; su hermano Simón ocupó el cargo al finalizar su período, de 1881 a 1885); y le siguió su hermano Francisco en 1885 y hasta 1889, cuando regresa Rafael para los períodos 1889-1893 y 1893-1897.

Rafael Cravioto fue reelegido nuevamente para los años 1897-1901, pero tuvo que renunciar en noviembre de 1897 por haberse enemistado con Porfirio Díaz, quien designó al oaxaqueño Pedro L. Rodríguez, paisano suyo, para gobernar el Estado de Hidalgo desde noviembre de 1897 hasta mayo de 1911.
 

ÉPOCA REVOLUCIONARIA.

Acorde con la política desarrollista de la dictadura, los gobernadores porfiristas apoyaron la inversión nacional y extranjera. Impusieron la paz para activar la economía mediante la fuerza. Impulsaron la construcción del ferrocarril, la ampliación de la red telegráfica y el establecimiento de los teléfonos. No obstante la crisis en los precios de la plata, los distritos mineros hidalguenses fueron la principal actividad económica.

Las haciendas incrementaron la producción agrícola, especialmente la producción de pulque, cuyo mercado mayor radicaba en la gran y cercana ciudad de México. El capital inglés, inició la producción de cemento en las regiones de Tula y Tepeji del Río durante esta época. Fábricas de hilados y tejidos se establecieron en Tulancingo y Tepeji del Río; se incrementó además, el mercado interno en el Estado.

El porfiriato marcó un significativo desarrollo de las obras públicas para el saneamiento de las ciudades. También las embellecieron con monumentos cívicos, así como con la construcción reglamentada de edificios y nuevas colonias según los criterios de la época. Avanzó la educación pública básica y, a través del Instituto Científico y Literario fundado en 1869, también la educación superior. Sin embargo, fue un desarrollo desigual, pues muy pocos gozaron del bienestar social y económico. La llamada aristocracia porfirista, acaparó los puestos públicos más altos, realizó negocios de alto alcance y fue quien alcanzó una vida cómoda y de lujo.

 

En 1906, la importante Compañía Minera Real del Monte y Pachuca, fue adquirida por la United States Mining Smelting and Refining Company. Las empresas mineras fueron las primeras en usar la energía eléctrica en sus labores, cuyos beneficios se extendieron más tarde al servicio público.

La arquitectura, fue la manifestación artística del porfiriato que más ha perdurado hasta nuestros días. Pachuca, vio el surgimiento de varias construcciones notables: el teatro Bartolomé de Medina, inaugurado en 1887, pero demolido en 1943; la portada del Panteón Municipal (1901); la estación del ferrocarril, la Escuela Práctica de Minas y el Banco de Hidalgo (1907); el monumento a don Miguel Hidalgo (1888), y la torre del reloj o monumento a la independencia (1910). Anotemos que torres similares se realizaron en Tecozautla y Huejutla en1908. En literatura, destacaron Tomás Domínguez Illanes (1860-1907) y Alfonso Cravioto (1883-1955). Mientras que la música, lució con el huichapense Abundio Martínez (1864-1914).

 

Las difíciles condiciones de vida de la población hidalguense, especialmente la de los medios rurales, alentaron el descontento.

Los anhelos democráticos crecieron con la aparición de varios clubes antirreeleccionistas. La evidente oposición a las reelecciones de Porfirio Díaz creó varios clubes políticos en Hidalgo. Invitado por uno de ellos, el denominado Benito Juárez de Pachuca, el candidato a la presidencia Francisco I. Madero, hizo un mitin el 29 de mayo de 1910, al que asistieron muchos hidalguenses.

La preocupación por las simpatías populares de Madero, empujó a Díaz a encarcelarlo en Monterrey el 6 de julio. Las fraudulentas elecciones dieron por ganador nuevamente a Díaz ese mismo año. Inconforme, Madero lanzó el Plan de San Luis, que invitaba a la rebelión armada. Se fijó el 20 de noviembre del trascendente 1910 para el levantamiento. Ya antes de esta fecha, algunos vecinos de Pachuca habían almacenado armas y propaganda, pero fueron descubiertos y encarcelados, entre los que contamos a Jesús Silva, Ramón Rosales y Francisco Noble.

Francisco P. Mariel, hacendado de la región de Huejutla, tomó aquella ciudad en marzo de 1911 al frente de un reducido grupo. Las tropas porfiristas, fueron derrotadas el 10 de mayo en Ciudad Juárez, Chihuahua. En Hidalgo, Nicolás Flores se apoderó de Jacala y amenazó Zimapán e Ixmiquilpan. El 15 de mayo, Gabriel Hernández entró en Tulancingo y al día siguiente en Pachuca, el gobernador Pedro L. Rodríguez dejó el cargo. Jesús Silva se convirtió en el nuevo gobernador días después, con anuencia de Madero, pero deja el cargo a Ramón Rosales, por las intrigas de viejos políticos porfiristas y las del propio Ramón Rosales. Porfirio Díaz renunció a la presidencia el 25 de mayo.

Las elecciones de 1911, llevaron a Madero a la presidencia de la República. Su poca decisión para solucionar los problemas sociales y para enfrentar los asuntos de gobierno, provocó el descontento que hizo reaccionar a Zapata, así como a Pascual Orozco. Influyentes miembros del ejército porfirista, impulsados por el embajador norteamericano y dirigido por Huerta, tomaron prisionero al presidente y lo asesinaron en febrero de 1913. En Hidalgo, durante la presidencia de Madero, Ramón Rosales gobernó el Estado, pero se retiró meses antes de concluir el periodo constitucional de 1913 para contender en las elecciones. Como gobernador interino quedó Miguel M. Lara.

Los acontecimientos se precipitaron, mientras Venustiano Carranza, gobernador de Coahuila, denunciaba la usurpación de Huerta y se levantaba en armas, la gubernatura de Hidalgo fue asumida por Agustín Sangins, declarado huertista.

Los simpatizantes de Madero tomaron las armas en la Huasteca, Jacala y Tulancingo, y el asesinato de este caudillo sembró el constitucionalismo en más seguidores que derrotaron finalmente a los huertistas. La división entre los revolucionarios, provocó una sucesión caótica de gobernadores. Aunque no se dieron batallas importantes en nuestro territorio, el desorden y la confusión brotaron durante esta penosa etapa de la historia. Todos los órdenes de la vida social y por supuesto la economía, quedaron seriamente afectados.

El llamado del Plan de Guadalupe impulsa a los revolucionarios hidalguenses a las armas, ahora contra la usurpación. Recordamos a Nicolás Flores, Roberto Martínez, Daniel Cerecedo Estrada, Amado y Antonio Azuara y Francisco de P. Mariel. Los pueblos de la Huasteca fueron tomados alternativamente por huertistas y carrancistas. El año de 1914, vio como éstos últimos avanzaron hacia el sur derrotando a los huertistas. La toma de Zacatecas por Francisco Villa, obligó además a Victoriano Huerta a la renuncia, el 15 de Julio. Nicolás Flores, que venía desde Zimapán, toma Pachuca el 4 de Agosto y asume la gubernatura del Estado.

Las diferencias entre Carranza, Villa y Zapata, no pudieron zanjarse en la Convención de Aguascalientes. El presidente surgido de la Convención fue Eulalio Gutiérrez, quien, al llegar a México, comprobó que no podía gobernar. Huye hacia Pachuca, y toma rumbo al norte pasando por Atotonilco el Grande con algunos seguidores. Sus sucesores, Roque González Garza y Francisco Lagos Cházaro, tampoco lograron el control político. Los militares, eran el único poder real. Villa, Zapata y Carranza, a través de Obregón que era su brazo armado, se disputaron el país. El primero de ellos se unió al general Felipe Ángeles, hidalguense de Zacualtipán. El triunfo carrancista se decidió con las victorias de Obregón sobre Villa, en Celaya.

En 1915, los gobernadores de los distintos bandos, se sucedieron con rapidez en Hidalgo: Manuel Medina Veytia (villista), Daniel Cerecedo Estrada y Vicente Salazar (convencionistas), Roberto Martínez y Martínez (villista), Fortunato Maycotte y Alfredo Machuca (carrancistas). Muchas otras personas ocuparon el cargo sólo por algunas semanas o algunos días, hasta que, en agosto de 1915, volvió Nicolás Flores quien gobernó apoyado por los triunfos carrancistas hasta 1917, año en el que, acallada la lucha, se promulga la nueva Constitución de la República. De los 10 diputados constituyentes de Hidalgo, se destacó la actuación de Alfonso Cravioto. Durante su administración, se promulgó una nueva Constitución para el Estado en el año de 1920.

Cabe mencionar que el 6 de julio de 1920 el teniente Horacio Ruiz Gaviño despega en un biplano desde los llanos de Venta Prieta a las afueras de Pachuca y aterriza 53 minutos más tarde en la Ciudad de México, llevando en su valija 543 cartas, 61 tarjetas postales y correspondencia de segunda clase, por lo que se le consideró como el primer vuelo postal de América.

La lucha armada trajo el acomodo de las fuerzas políticas. Las nuevas instancias del gobierno enfrentaban la ardua tarea de aprender a convivir en el nuevo orden. Mientras, se dieron roces y conflictos claros ejemplos en Hidalgo fueron los diferendos entre el gobernador Nicolás Flores y la legislatura, y de Amado Azuara con el ayuntamiento de Pachuca. La falta de infraestructura fue una carencia que trataron de subsanar las administraciones siguientes. En los años siguientes se construyeron hospitales, escuelas, mercados, presas y carreteras.

CAMINO A LA MODERNIZACIÓN.

El periodo constitucional de Nicolás Flores terminaba en 1921, sin embargo se separó del gobierno en 1920.

Tras una dura contienda electoral, Amado Azuara llegó a la gubernatura (1921-1925). Vendió los terrenos del antiguo panteón de San Rafael a la Compañía Real del Monte y Pachuca durante el primer año de su mandato. Dichos terrenos fueron cedidos por Benito Juárez al municipio de Pachuca, por esto, el municipio desconoció la venta y la Compañía Real del monte y Pachuca acusó al gobernador de vender lo que no era suyo.

Amado Azuara enfrentó la rebelión de Adolfo de la Huerta, encabezada en Hidalgo por el general Marcial Cavazos. El gobernador murió en 1923 y el período constitucional lo terminó su hermano Antonio.

El gobernador Matías Rodríguez (1925-1929) construyó los mercados de Barreteros en Pachuca y el de Real del Monte, contrató con la compañía de teléfonos Ericson y con la Compañía de Transmisión Eléctrica de Potencia, para que ambas prestaran sus servicios en el Estado.

El gobernador Bartolomé Vargas Lugo (1929-1933) inició la construcción de la carretera Pachuca-Huejutla y, con ella, los puentes sobre el río de Venados y el puente de Chinameca.

Construyó también la carretera Tecámac -Tula y la red telefónica Huejutla-Orizatlán (36 Kms) y Tlanchinol-Tepehuacán (40 Kms.). Expropió la fábrica de cemento Cruz Azul, poniéndola en manos de los trabajadores. Creó el Banco de Crédito Ejidal, así como la Procuraduría de los Indígenas de la Sierra y de la Huasteca Hidalguense. Se construyeron 130 escuelas con la cooperación de los campesinos en distintos puntos del Estado.

El gobernador Ernesto Viveros (1933-1937) introdujo el alumbrado eléctrico en Actopan, continuó la construcción de la carretera a Huejutla, amplió la presa La Estanzuela y construyó otras en Alfajayucan y Ajacuba.

Se crearon la Junta Local de Caminos, la Biblioteca Pública del Estado y la Policía Judicial del Estado.

El gobernador Javier Rojo Gómez (1937-1941) terminó la carretera Pachuca-Tuxpan, impulsó también los tramos Xochicoatlán-Molango, Ixmiquilpan-Querétaro, el entronque Pachuca-Tulancingo y la carretera Actopan-Mixquiahuala.

Hidalgo ocupó el primer lugar nacional en cuanto a construcción de carreteras durante esos años. Se hicieron las presas de Tasquillo sobre el río Tula, de El Sabino en Zimapán, de El Girón en Epazoyucan y La Esperanza en Cuautepec.

Se construyeron los mercados de Zacualtipán, Cuautepec y Tepatepec, el rastro de Huejutla, el teatro de Tula, el hospital Civil de Pachuca y el de Huichapan. Se repartieron 76,303 hectáreas de los latifundios que gobiernos anteriores no habían afectado.

José Lugo Guerrero nació en Huichapan. Fue elegido como gobernador en 1941, ocupando el cargo hasta 1945 y desarrollando obras de infraestructura, sobre todo sociales; Sus obras marcaron el inicio en obras de servicio público que urgían en la entidad.

Compró el edificio de la compañía minera San Rafael para destinarlo a Escuela Normal, inauguró la Escuela Politécnica.

Trabajó en las carreteras Pachuca-Huejutla, Actopan-Tula y Tulancingo - Tenango de Doria; Introdujo agua potable a Ixmiquilpan. Hizo un hospital en Molango y construyó la presa Endhó sobre el río Tula.

Durante su gubernatura, vendió el teatro Bartolomé de Medina para iniciar la construcción de un nuevo edificio llamado Reforma y cedió un terreno para la construcción del Centro de Salud de Pachuca.

El gobernador Vicente Aguirre procedía del municipio de Mixquiahuala, llegando al cargo en 1945. Hasta el año 1951, en el que finalizó su gubernatura, continuó la erección de obras destinadas al servicio público.

Construyó el Hospital Infantil de Pachuca. Decretó la autonomía del Instituto Científico y Literario el 23 de Marzo de 1948 y creó la cárcel central del Estado.
 

DE LA MODERNIZACIÓN A LOS TIEMPOS MODERNOS.

El gobernador Quintín Rueda Villagrán ocupó el cargo en 1951. Era originario de Huichapan. Terminó su mandato en 1957. La mayor parte de su acción se centró en la ciudad de Pachuca, aunque no podemos olvidar su peso en el nacimiento del parque industrial en Ciudad Sahagún. Perforó cinco pozos en la zona de Téllez para dotar de agua potable a la ciudad de Pachuca, construyó las avenidas Juárez, Revolución y Vicente Segura; los monumentos: a la Revolución, a Benito Juárez, a los Niños Héroes y a los Insurgentes; así como la Plaza Juárez y los edificios que la circundan.

En 1952 se comenzó la edificación de la empresa Diesel Nacional (DINA), que se encargaría de producir camionetas y autobuses con motor de diesel.

Remodeló parte del imponente exconvento de San Francisco y levantó el Tecnológico de Pachuca, la Cámara de Diputados y la escuela Ignacio Zaragoza.

Trazó varios caminos en Metepec, Tenango de Doria, Tephé, Progreso, Casas Quemadas, El Chico, Nopala, Chapantongo, Cuyamaloya y Singuilucan. Construyó además el Complejo Industrial de Ciudad Sahagún.

Alfonso Corona del Rosal tomó el cargo de gobernador en 1957 y lo ejerció hasta 1963, nació en Ixmiquilpan.

Las instituciones oficiales de orientación social aparecen más en su gubernatura, según la tónica nacional. Construyó los estadios Revolución Mexicana para fútbol y Alfonso Corona del Rosal para béisbol, además de la Unidad habitacional Militar y la Escuela de Enfermería de la UAH. En su mandato avanzaron las carreteras a Metepec y a Mineral del Chico. Se crearon la Casa de la Mujer Hidalguense y la Escuela Secundaria Oficial de Pachuca.

Carlos Ramírez Guerrero, oriundo de Molango, gobernó durante los años de 1963 a 1969, época de inseguridad mundial, que el pacífico Estado hidalguense no sintió. Construyó los mercados de Actopan e Ixmiquilpan y el edificio de la Cruz Roja en Pachuca.

Manuel Sánchez Vite también nació en Molango. Su período como gobernador constitucional abarcó los años 1969-1975.

Su labor educativa resaltó en las diversas construcciones que fueron sembradas a lo largo de la geografía hidalguense, construyó en Pachuca la Unidad Universitaria, el Instituto Tecnológico Regional, la Escuela Normal Benito Juárez, la escuela Everardo Márquez, la ejidal de Santa Julia y acondicionó la Vicente Guerrero. También levantó el edificio para el Poder Ejecutivo, la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito, el del PRI, uno para la Banda Sinfónica del Estado, el Auditorio del Estado, el edificio del DIF, el Centro Social "Margarita Maza" (hoy Biblioteca Central del Estado), el Casino Charro, el Centro de Regeneración Juvenil y el Mercado Revolución. Se implementaron siete tanques de almacenamiento de agua potable e iniciaron los bulevares Pachuca-México, Pachuca-Ciudad Sahagún, Pachuca-Unidad Universitaria y la ampliación de la Avenida Juárez. También desarrolló los fraccionamientos Constitución y Real de Minas.

Varios puntos de Estado vieron la aparición de 20 Secundarias, 11 Técnicas Agropecuarias, 2 técnicas industriales, 2 centros de Estudios Técnicos Agropecuarios, 2 centros de Estudios Científicos y Tecnológicos, la ampliación de la Normal Rural de El Mexe, salas populares de lectura y 65 teleaulas en varias partes del Estado. Se extendieron los aeropuertos en Pachuca, Ixmiquilpan y Molango. También se alzaron el Auditorio de Zacualtipán y la presidencia municipal de Molango.

Se dio la terminación de la carretera México-Tampico; instalación de la Refinería Miguel Hidalgo en Tula; creación de la Ciudad Industrial de Tizayuca y varias obras de irrigación (canales, presas) en distintos puntos del Estado.

El gobernador Otoniel Miranda Andrade, nacido en Jacala, sólo actuó 29 días en la gubernatura durante 1975. El gobernador interino Raúl Lozano Ramírez ocupó el cargo del 29 de Abril al 7 de Septiembre del mismo año.

Jorge Rojo Lugo vio la luz en Huichapan por primera vez, llegando a ser gobernador del Estado de 1975 a 1981. Su acción también tuvo en la capital Pachuca sus incidencias mayores. En Pachuca, se construyó la escuela Preparatoria No.3, el Centro de Educación Científica y Tecnológica No.15, un edificio para la Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo, la Plaza de Toros, la Central de Autobuses y la Central de Abasto, dos zonas habitacionales de INFONAVIT, la Casa de las Artesanías (Hidarte), el Hospital General, el Boulevard Javier Rojo Gómez, el libramiento vial Actopan-Tampico. Se demolió el edificio Reforma y se modificó la plaza Independencia. Se alojó en Pachuca el Archivo Casasola y se creó el Sindicato de Trabajadores del Gobierno Estatal.

El gobernador Guillermo Rossell de la Lama marcó el desarrollo urbano en muchas entidades del Estado. Ocupó la gubernatura en los años 1981-1987. Un análisis pormenorizado del desarrollo de Hidalgo guió su acción como gobernador.

Construyó la Autopista México-Pachuca, se hizo el viaducto Nuevo Hidalgo en Pachuca, el Poliforum José M. Morelos, el Boulevard Felipe Ángeles, el Centro de Extensión Universitaria, el nuevo Mercado Benito Juárez, el Centro Minero, los conjuntos habitacionales Juan C. Doria y Aquiles Serdán, el Centro Cívico Hidalguense o Unidad Administrativa Estatal. Se creó el canal de televisión local y la estación de radio del Gobierno del Estado.

Se hizo la remodelación de parte del exconvento de San Francisco para el Centro Cultural del Hidalgo, que incluyó el Museo Regional de Historia. Se hicieron y remodelaron parques, jardines, y acciones para el mejoramiento general de la imagen urbana. Se reubicó la Biblioteca Central del Estado y se remodeló y acondicionó el Foro Cultural Efrén Rebolledo y el Archivo General del Estado.

En Tulancingo construyó el Centro Nicolás Bravo con Jardín de niños, primaria, áreas recreativas, deportivas, comerciales, biblioteca y centro de salud, así como la Presidencia municipal, y vías de acceso a la ciudad. Construyó las presidencias municipales de Huautla, Tizayuca, Tula y Atotonilco el Grande.

El gobernador Adolfo Lugo Verduzco nació en Huichapan, municipio que ha dado varios gobernadores durante el siglo, ocupó el cargo de 1987 a 1993. Su mandato se caracterizó por la paz social y el desarrollo del campo hidalguense.

Construyó en Pachuca el Teatro de la ciudad, San Francisco, los bulevares de la salida a Actopan, el Ramón G. Bonfil y el Solidaridad. El parque de poblamiento Hidalgo Unido. El Estadio Hidalgo de fútbol, hizo la remodelación de la Plaza Independencia. Construyó el Planetario de Hidalgo. Emprendió una campaña de letrinización y el rescate de la imagen urbana de Huichapan.

Jesús Murillo Karam, originario de Real del Monte, desempeña el cargo de gobernador constitucional del estado durante el periodo de 1993 hasta octubre de 1998, año en el que solicito licencia. Su mandato se caracterizó por una elevación en los niveles de atención y de servicios a la población, potenciando un desarrollo económico y social que incrementó los niveles de actividad y productividad de la sociedad. En materia de infraestructura educativa se construyeron, equiparon y acondicionaron espacios educativos, se crearon academias de cultura indígena para la región Huasteca y del Valle del Mezquital. La participación de profesores, sociedad y gobierno alcanzaron y superaron las metas previstas por lo cual recibieron el reconocimiento de la UNESCO por resultado obtenidos en educación básica.

Se creo el instituto Hidalguense de educación media superior y superior IHEMSYS. Se construyeron 4 universidades tecnológicas, un centro de transfusión sanguínea, la autopista Pirámides-Tulancingo, el Boulevard Luis Donaldo Colosio, se inicio la interurbana Tula – Actopan, la autopista Actopan–Pachuca, el par vial Real del Monte–Pachuca, el distribuidor vial Makarenco y el de la Paz.

En materia de agua potable las principales obras en este rubro fueron: se modernizaron los sistemas de agua potable del Valle del Mezquital, la de El Arenal y Chapulhuacán. Se creo el museo el Rehilete y el Parque Ecológico de Cubitos y Huejutla.

Humberto A. Lugo Gil, originario de Huichapan, fue designado como gobernador interino, ocupando el cargo de octubre de 1998 a marzo de 1999, al solicitar licencia para separase de su cargo Jesús Murillo Karam. Durante su periodo de mandato se realizaron diversas obras de importancia para todo el Estado, al realizar innumerables giras por toda la entidad para concluir trabajos en los principales aspectos sociales y comunitarios, entre sus principales obras se puede mencionar que se amplió y mejoró el Centro de Readaptación Social de la capital del Estado; se realizaron varias construcciones como el puente vehicular Santo Domingo, sobre el río San Pedro en San Felipe Orizatlán, se construyó el distribuidor vial "Unidad para el Progreso", se modernizó el boulevard Felipe Ángeles; y las obras de la lateral del Río de las Avenidas, entre los bulevares Luis Donaldo Colosio y Javier Rojo Gómez; se colocaron semáforos en las principales avenidas en la ciudad de Pachuca.

Manuel Ángel Núñez Soto, originario de Actopan, desempeña el cargo como Gobernador Constitucional del Estado de Hidalgo desde el 1° de abril de 1999 hasta la fecha.

En los primeros mil días de su mandato a desarrollado nuevas inversiones y promovido otras, ha realizado 13 viajes internacionales por Europa, Asia, Estados Unidos y Canadá, presentando ventajas competitivas que ofrece el estado, logrando enlaces comerciales con organismos y entidades gubernamentales de 45 países.

Se han construido y ampliado 5 subestaciones de infraestructura eléctrica. En cuanto a la infraestructura carretera se han modernizado, ampliado y conservado las carreteras Pachuca – Ciudad Valles, México – Pachuca, Pachuca – Querétaro, Pachuca – Tampico, Pachuca – Tuxpan, Pachuca – Tulancingo, Pachuca – Ixmiquilpan, Actopan – Tula y Pachuca – Ciudad Sahún para fortalecer el desarrollo de la entidad.

Se amplió y modernizó a cuatro carriles de la carretera Actopan – Ixmiquilpan, en el tramo Actopan – Caxuxi.

Se amplió y modernizó a cuatro carriles la carretera Pachuca – Ciudad Sahún. Se ha dado mantenimiento a 1,125 Km. de tramos carreteros.

Se han realizado 57 obras para dotar servicios y equipamiento a varios desarrollos habitacionales. Se terminó la planta de tratamiento de aguas residuales. Se construyeron miles de viviendas de interés social, se han regularizado una gran cantidad de escrituras para la tenencia de la tierra.

Se entregó mobiliario y equipo a desayunadores de comunidades rurales, se ha ampliado la red de clínicas rurales a lo largo de la entidad. Se han aumentado la capacidad y el número de consultas diarias en los hospitales de Gobierno, se inauguró el hospital Obstétrico de Pachuca. Se puso en marcha el centro de Rehabilitación Integral de Hidalgo.

Se realizaron obras de construcción, rehabilitación y equipamiento en todo el sistema educativo de la entidad, todo esto entre una gran cantidad de obras y acciones que se les tiene seguimiento hasta el momento para el mejoramiento del Estado y de los hidalguenses.

PERSONAJES ILUSTRES

José María Correa, "El Cura de Nopala". Insurgente.

Nació en Nopala, Hgo.
En 1810, siendo cura de Nopala, al iniciarse la lucha por la independencia, se declaró partidario del movimiento iniciado en Dolores Hidalgo, y por ello fue destituido de ese puesto que ocupaba desde que se ordenó sacerdote.
Se dedicó a las labores del campo, y vigilado por el gobierno virreinal que conocía sus ideas, pudo desprenderse de esa vigilancia para uniese a los insurgentes Arriaga, Pino y Villagrán, que luchaban por la independencia en la región de Huichapan y Zimapán.
Después integró su propio ejercito improvisado y se lanzo al campo de batalla, obteniendo una importante victoria en Vista Hermosa sobre el realista Andrade, el 11 de septiembre de 1811. Por ello, la Junta de Zitácuaro lo ascendió a Brigadier.
El 2 de noviembre de 1811, con una partida de 500 soldados a su mando, defendió heroicamente al pueblo de Nopala, cuando fue asaltado por 1,500 realistas capitaneados por Castro y Michelena.
En julio de 1821 el Arzobispo de México lo nombró para ocupar interinamente el curato del Mineral del Monte, estando ahí un año, pando después a la ciudad de México donde siguió propagando la Independencia de México hasta su muerte que se ha dicho acaeció en la misma Ciudad en 1831, y fue sepultado en la parroquia de Santa Catarina.

Alfonso Cravioto Mejorada. Revolucionario, Diplomático Poeta y Político
(1883-1955).

Nació en Pachuca, Hgo., el 24 de enero de 1883.
Cursó sus primeros estudios en el Colegio "Fuentes y Bravo" de la miasma Ciudad y desde su adolescencia participó en lides políticas estudiantiles. En el Instituto Científico y Literario del Estado, hoy Universidad del Estado de Hidalgo, gió el Movimiento Estudiantil Revolucionario contra el porfirismo.
Ingresó a la Escuela Nacional de Jurisprudencia y obtuvo el titulo de Licenciado en Derecho.
Combatió duramente al General Díaz empleando la oratoria y la sátira por lo que sufrió prisión.
En 1906, junto con Luis Castillo Ledón fundó la revista Savia Moderna.
Fue miembro del Ateneo de la Juventud y Secretario del Ayuntamiento de México, al triunfo de la Revolución maderista.
Fue diputado a la XXVI Legislatura en 1912 y perteneció al grupo "Renovador"; Jefe de la Sección Universitaria; Director General de Bellas Artes y oficial Mayor de la Secretaría de Educación Pública en 1915, año en que también fue Subsecretario y Encargado de la Misma.
Fue uno de los mejores oradores de su época.
En nuestra Literatura juega un papel importante como el iniciador del colonialismo en la poesía con su libro El Alma Nueva de las Cosas Viejas publicado en 1921. También fue autor del libro Cantos de Anáhuac y de Aventuras Intelectuales a través de los Números.
Dejó inédito el Repertorio Metódico del Lenguaje (que requirió más de 500,000 fichas) y al morir dejó inédita también la obra Diccionario Ideológico en la que resume las ideas que han encausado a la humanidad desde la antigüedad más remota hasta nuestros días, presentadas según un diccionario concebido por él, en forma cronológica.
Siendo Senador de la República por el Estado de Hidalgo, falleció en la Capital de la República el 11 de septiembre de 1955.
 

Nicolás Flores Rubio, jefe de la Revolución Constitucionalista en Hidalgo y Gobernador del Estado.

Nació en Pisaflores, Hgo., el 10 de septiembre de 1873, siendo hijo del seññoe Domenico Fiori, Italiano que casó con doña Josefa R y cambió su nombre por el de Domingo Flores.
Desde 1896, como líder agrarista combatió al porfirismo, y en 1908 se afilió al maderismo y fue nombrado Jefe del Movimiento Revolucionario en la Sierra de Jacala donde, en Zipatla, se levantó en armas en 1911.
En mayo de 1914 se le nombró Jefe de Operaciones para el Avance de a la Ciudad de Pachuca, lo cual se logró en 4 de agosto del mismo año, después de tomar Ixmiquilkpan, Tula y Actopan. El Presidente Carranza lo nombró Goberndor y Comandante Militar del Estado de Hidalgo, cargo que desempeñó interinamente del 5 de agosto al 6 de octubre de 1914; del 21 de octubre al 29 de noviembre del mismo año; y del 4 de agosto de 1915 al 5 de enero de 1917.
Pasó sus últimos días en Zimapan, donde falleció la noche del 9 de diciembre de 1933.
El Estado de Hidalgo lo declaró Hidalguense Ilustre y reinhumó sus restos en la Rotonda de los Hombres Ilustres Hidalguenses el 15 de noviembre de 1971, siendo gobernador constitucional interino el Profesor Donaciano Serna Leal.
 

Nicolás García de San Vicente (1793-1845).

Educador, Literato, Religioso y filántropo.
Nació en Acaxochitlán Hgo., el 23 de noviembre de 1793
Inició sus estudios elementales en Zacatlán, Puebla, donde fue a radicar su familia, y al terminar siguió la carrera eclesiástica, realizando sus estudios en la Ciudad de Puebla, donde estudió Teología; y en la Ciudad de México, donde estudió Derecho Canónico y Derecho Civil; obteniendo por sus brillantes estudios una clase de honor. Después regresó al seminario de Puebla, donde ya había cursado Filosofía, y en 1818 ingresó como catedrático de Etimologías, Geografía, Gramática y Filosofía, en 1821. Poco después obtuvo el grado de Licenciado en Derecho.
Con estos títulos se fue a radicar a Tulancingo, y fue electo Diputado al Congreso de la Unión que debió reunirse en Puebla, en 1823; más no se reunió debido a la pugna entre quienes pedían a Iturbide como Emperador y quienes deseaban la República.
En 1825 fundó la Sociedad Protectora de la Instrucción Pública, que presidio hasta 1829. Con tal motivo creó el famoso Silabario, obra con la que aprendieron a leer varias generaciones.
En los años siguientes se dedicó plenamente a labores literarias y pedagógicas, escribiendo varios libros sobre gramática, cosmografía, geografía, etc., a la vez que aplicaba sus amplios conocimientos sobre varias lenguas para traducir a varios autores europeos.
En 1980 fue designado Primer Consejero del Gobierno del Estado de México, y nuevamente electo diputado al Congreso Federal. Este año publicó una Ortografía castellana acomodada a la pronunciación Mexicana en verso, que alcanzó varias ediciones, editada por Galván.
Murió en la Ciudad de México, el 23 de diciembre de 1845, y su memoria ha sido perpetuada por su entidad federativa natal, con un monumento que se le erigió en el Paseo de la Reforma de la Capital de las República, inaugurado en 1880.

Gabriel Mancera García. Filántrop. Hombre de Empresas, Ingeniero Topógrafo, Filántropo y Político (1839-1925).

De familia tulancinguense, nació en Pachuca, Hgo., el 6 de mayo de 1839
Fueron sus padres don Tomás Mancera y doña Isabel García de San Vicente, hermana del notable literato y educador.
Dueños sus padres de las más productivas minas de Mineral del Chico, recibió esmerada educación, iniciándola en Atotonilco el Grande y continuándola en la Ciudad de México donde, en 1851 estuvo inscrito en el Colegio de San Juan de Letrán. En 1852 pasó al Colegio de Minería donde obtuvo el titulo de Ingeniero en 1857.
Heredó una gran fortuna, que acrecentó descubriendo nuevas vetas en Real del Monte y Pachuca, llegando a ser uno de los hombres mapas ricos de México, pues amplió su radio de acción en la construcción de ferrocarriles como los de México-Pachuca y México-Toluca, que posteriormente vendió al gobierno federal. Además construyó para sus minerales, obras que los hicieron más productivos., como caminos y desagües de gran magnitud.
Construyó en Tulancingo la fabrica de hilados "La Esperanza" y permaneció en esa ciudad hasta 1866 dedicado al trabajo y al estudio.
Víctima alguna vez de la famosa "Banda del Automóvil Gris" y habiendo sufrido varios intentos de plagio en la Ciudad de México y en los lugares donde cumplía funciones técnicas; llevó siempre una vida metódica que le permitió atender personalment3e sus asuntos hasta el día de su muerte, acaecida en la Capital de la República el 22 de enero de 1925.
Los Estados de Hidalgo, Puebla, Tamaulipas y Querétaro lo nombraron ciudadano de cada uno de ellos, en premio a sus relevantes méritos.
 

Abundio Martínez. compositor, músico (1864-1914).

Nació en Huichapan, Hgo. el 8 de febrero de 1864.
Durante su niñez ayudaba a su padre, que era carpintero y director de la banda musical en Huichapan, a fabricar cajitas para costureros y aprendiendo de él, a muy temprana edad era ya componente de la banda dirigida por su padre el señor José María del Pilar Martínez, que a la vez impartía clases de música a jóvenes del pueblo.
Adolescente aún, fue solicitado para dirigir la banda de Polotitlán; y tiempo después radicó en la ciudad de Pachuca, donde integró un una orquesta de señoritas discípulas de él.
Maduro en sus conocimientos y autor, de bellas composición marchó a la Ciudad de México, donde ya es conocido en el medio y varias veces ceden la batuta al "Maestro Martínez".
Ahí recibió la ayuda del señor Miguel Ríos Toledano, Director de la Banda de Zapadores que interpretó y popularizó sus composiciones y lo llevó a la Casa Nagel, que comenzó a editar su música Aureolado ya por la fama, a fines del siglo XIX integra su propia orquesta y da clases de piano a un grupo de señoritas entre las que destacan las hermanas Loza.
Fue autor de unas 200 piezas musicales que se popularizan a fines del siglo XIX y principios del XX, aún en el extranjero donde las bandas de todo el mundo interpretaban su musica.
Sorprendía a todos por su facilidad para tocar todos los instrumentos que componen una banda musical.
A principios de nuestro siglo conoció al poeta español don Julio Sesto, que tanto influiría en él y sería autor de la letra de varias de sus composiciones y a su muerte acaecida el 27 de abril de 1914. Su más reputado y completo biógrafo. Abundio Martínez murió en la más completa miseria, en la ciudad de México.
 

Ramón Monterola Bernal. Educador, Polígrafo Escritor y Poeta.

Nació en Tepeji del Río, Hgo., el 1 de junio de 1848.
Radicada su familia en la Ciudad de México, realizó estudios de latín y filosofía en el Colegio de San Juan de Letran, donde ingreso en 1856. En la escuela de Leyes obtuvo el titulo de abogado en 1868.
Dedicado al ejercicio de su profesión por algún tiempo, luchó contra el imperio de Maximiliano, por lo que tuvo que salir de México para radicar en la Habana, Cuba.
Al triunfo de la República regresó a nuestro país y el Presidente Juárez lo nombró en 1869 bibliotecario de la Escuela Nacional de Agricultura. En 1869 fue Juez del Registro Civil.
Fundó un colegio particular que alcanzó gran reputación y en 1870 fue llamado a colaborar en un alto puesto en la Secretaria de Gobernación. En 1871 ocupó la Oficialía Mayor del Gobierno del Distrito Federal. Posteriormente dirigió el Boletín Bibliográfico Escolar.
Fue regidor de Instrucción Pública de Tacubaya en 1887 y reglamentó las escuelas conforme a los sistemas modernos.
Asistió al Congreso Nacional de Pedagogía en 1889, representando a San Luis Potosí, Tlaxcala y al Territorio de Baja California.
En 1879 dejó de funcionar su colegio particular y dedicado a la enseñanza, fue catedrático de pedagogía en la Escuela Normal de México y director de esa institución en1890.
Fundó la Biblioteca "Romero Rubio".
En el periodismo, fue colaborador de El Siglo XIX que dirigía don Ignacio Cumplido, y de otras publicaciones,. Después fundo y dirigió El Porvenir, periódico hasta 1876.
Fundo Miscelánea Hispanoamericana, y después El Publicista, semanario de derecho constitucional, administrativo e internacional.
Murió en la Ciudad de México en 1906.
 

Francisco Cesar Morales Rivera. Poeta y Revolucionario.

Nació en Zacualtipan, HGO., EL 21 DE JULIO DE 1886.
Huérfano a la edad de 2 años, quedó bajo la tutela de su hermano el Profesor Eloy Morales, quien lo llevo a la Ciudad de México donde laboraba.
Cursó sus estudios primarios en esta Ciudad, terminándolos en el Instituto Metodista "Benjamín N, Velasco", de Querétaro.
Ingresó a la Escuela Normal de Profesores de la Ciudad de México, donde tuvo a distinguidos maestros como don Enrique C. Rebsamen. Cultivó desde entonces su vocación poética.
Obtuvo el titulo de Maestro Normalista en 1906, e inició su labor docente en la escuela Primaria anexa a la Normal, como ayudante de trabajos manuales. Despues pasó a la Escuela Industrial "José María Chavez" como catedrático de trabajos manuales y de Historia Patria.
Hizo estudio de Historia y Etnología en la Facultad de Altos Estudios, y asistió a los Cursos Libres impartidos por el maestro Antonio Caso.
Fue Inspector General de Enseñanza Rudimentaria en el Estado de Hidalgo y dictó cátedra de Obras Maestras de Literatura en la Dirección de Educación Pública del mismo Estado.
En 1916 fue profesor fundador de la clase de Geografía Económica e Historia en la Facultad de Ciencias Químicas.
También fue catedrático de Lengua y Literatura Castellanas en la Escuela Normal de Profesores.
Fue Inspector de escuelas primarias, Jefe de Departamento de Educación Primaria y Director General de Educación en el Distrito Federal. En este puesto logró la reapertura de las escuelas nocturnas y rurales del D.F. Después, comisionado a la Secretaría de la Defensa Nacional, fungió organizador de la enseñanza de los conscriptos en 1944
Fue diputado al Congreso Federal en la XXVIII Legislatura. Dirigió el Colegio Francés y el Colegio Alemán en la Ciudad de México.
En 1921 elevo a la superioridad su "Proyecto de Ley de Jubilaciones para Maestros".
Colaboro en las publicaciones El Ahuizote, Excelsior, Vesper, El Colmillo Público, El Nieto del Ahuizote, y otros. Después lo hizo en periódicos literarios como Polo de Montevideo, Uruguay; El Mundo Ilustrado, Plectro, y Pluma, Alma y Lira y Orbeal.
Fue director y administrador de periódicos mercantiles como El Mercurio Ilustrado y La Voz Mercantil, y colaborador de La Enseñanza Normal.
Escribió una Monografía de Popotla, Tacuba y Atzcapotzalco que formó parte de la obra México en la Ciencia, en la Vida y en el Arte.
Fue autor de cuatro tomos del libro de lectura Alma Latina, que se empleó como texto en las escuelas primarias del país.
Fue socio honorario de la "Federation Internacionale des Arts, Deslettres et des Sciencies", Delegación Mexicana; miembro activo de la Federación Dental Nacional Mexicana, correspondiente a la Federación Dental Internacional; y miembro numerario de la Academia de Ciencias y Artes de México, correspondiente de la de Madrid. Murió en la Ciudad de México en 1947.
 

Anastacio María Ochoa y Acuña. Primer Poeta Satírico Mexicano, Escritor, Humanista y Religioso (1783-1833).

Nació en Huichapan Hgo., el 17 de abril de 1783.
Hizo los estudios primarios en su pueblo natal, después sus padres que eran españoles dedicados a las labores del campo, lo enviaron a estudiar a la Ciudad de México, donde fue discípulo sobresaliente en el colegio del Dr. Juan Picazo.
Cursó filosofía y latín en el Colegio de San Ildefonso e ingresó a la Real y Pontificia Universidad para estudiar cánones a la vez que era Maestro de Aposentos.
Desde muy joven en 1806 con los seudónimos "Atanasio de Achoso y Ucaña" y "El Tuerto" escribía ya en El Diario de México sus primeras letrillas y composiciones varias.
En 1808 fue admitido en La Arcadia, sociedad integrada por los literatos más distinguidos de la época. Ahí empló el seudónimo de "Damón", que despues cambio por el de "Astanio".
En 1823 ingresó al Seminario Consiliar de México, donde se ordenó presbítero en 1816.
Se trasladó a Querétaro para desempeñar varios curatos y después de varios años, en 1828, por motivos de salud, regresó definitivamente a la capital y continuó su carrera literaria colaborando en varias publicaciones culturales.
Entre los humanistas mexicanos ocupa un distinguido lugar por su formación clásica, cultura general y conocimiento de varias lenguas: dominaba el Italiano, el Francés, el Portugués y el Inglés; a lo que hay que sumar su maestría en el latín , lengua de la que tradujo varias obras en prosa y en verso.
su obra literaria Pertenece al período de transición entre el siglo XVIII y el romanticismo. Es precursor del género festivo en la poesía y se puede sostener que sus versos causaron el mismo efecto que la prosa de Lizardi, pues fue el mejor pintor de la vida social de su tiempo. Ridiculizó en su obra literaria las costumbres de la época colonial y de la etapa inicial de la independencia.
Fue creador de escenas y giros poéticos que hicieron escuela en nuestra literatura, y el primero en el empleo de modismos nacionalistas de gran castidad. Su género predilecto fue el festivo y sus modelos Iglesias, Lope de Vega Baltasar de Alcazár, Góngora y Quevedo. En esta línea se dio a conocer en sus primera colaboraciones periodísticas. Puede decirse que fue el introductor del nacionalismo pintoresco en la poesía.
Fue autor de las comedias Amor por apoderado, la Huérfana de Tlanepantla y don Alfonso, tragedia en verso que fue estrenada el 23 de octubre de 1811 en el teatro principal de la Ciudad de México. Además escribió Cartas de Odalmira y Elisandro.
Su aporte al humanismo se refleja en sus traducciónes de las Heroidas de Ovidio, en romance, endecasílabo; algunos cantos de Las Aventuras de Telémaco de Fenelon en octavas reales; El Bayaceto de Racine; La Virginia de Alfieri; Las Elegias Latinas de P. Remond; Eugenia de Busamarchais; Facistol de N. Boileau; La Biblia de Vence; Lutrin de Boileau y Penelope de Friz.
Murió en la Cuidad de México el 4 de septiembre de 1833 durante una epidemia de cólera de morbo que invadió a la nación.
 

Antonio Peñafiel Barranco. Reformista, Médico Cirujano, Político, Historiador y Escritor (1839-1922).

Nació en Atotonilco el Grande el 1 de enero de 1830.
De origen humilde, cursó estudios elementales en su pueblo natal, después en el Instituto de Científico y Literario del Estado de Hidalgo y pasó a la Ciudad de México donde se inscribió en el Colegio de San Ildefonso, y para sostener sus estudios daba clase de dibujo a trabajadores de cantera.
Ingresó en la Escuela de Medicina de la Universidad Nacional; pero al suscitares la invasión francesa interrumpió sus estudios para sumarse a las fuerzas del General Ignacio Zaragoza y después a las del General Jesús González Ortega, en 1862-63. Ahí sirvió como médico t luchó como soldado en la defensa de la Ciudad de Puebla.
Al termino de la lucha continuó sus estudios hasta obtener el titulo de médico cirujano en la misma institución, en 1867.
Dictó cátedra de Clínica Externa en el Hospital Militar de San Lucas; y en 1870 fue nombrado Sub-Inspector General del Cuerpo Médico; y en 1870 fue nombrado Sub-Insperctor General del Cuerpo Médico Militar.
Desarrolló una gran labor en varios campos de la cultura, como médico publicista, historiador, arqueólogo; y hurgó afanosamente en nuestro pasado para descifrar raíces, fundó instituciones y estudió varias lenguas y dialectos para crear obras y darlas a la publicidad.
Fundó la Sociedad de Historia Natural, y el 10 de septiembre de 1869 lanzó la iniciativa para que el Ayuntamiento de la Ciudad de México estableciera un jardín botánico, destinado a la aclimatación, cultivo y estudio de plantas mexicanas y extranjeras. Esta no se llevó a cabo, pero en esa idea se han basado realizaciones posteriores al respecto.
Fue Diputado Federal por el Estado de Hidalgo, durante el Gobierno del Presidente Lerdo de Tejada, para lo que fue a radicar a Pachuca, donde a la que vez cumplía con su labor política, dictó la clase de Química en el Instituto Científico y Literario del Estado.
Redactó y propuso la Ley Reglamentaria de los estudios de minería práctica, ensaye y de metales, agricultura, ganadería y Escuela Normal.
Al termino de su periodo volvió a la Ciudad de México e impartió clases de química industrial en la escuela de Agricultura.
Viajó a Europa con fines científicos, fue nombrado Director General de Estadísticas, donde realizó innovaciones positivas y levantó el primer censo de la República según los métodos modernos, en 1895. Fue el editor más importante de obras relativas a la historia antigua mexicana.
Hallándose en Guadalajara, en 1911, sufrió un ataque cerebral que lo hizo perder el movimiento de brazos, manos y piernas.
Murió en la Ciudad de México, el 2 de abril de 1922.
 

Efrén Rebolledo, abogado, político, diplomático y literato (1877-1929).

Nació en Actopan, Hgo., el 8 de julio 1877. Hijo de la señora Petra Rebolledo, no fue aceptado el apellido Flores de su padre, por el abandono en que lo dejó.
Cursó estudios elementales en Actopan, siendo alumno del maestro Don David Noble.
El geólogo Ing. Trinidad Paredes Pérez, contemporáneo suyo contaba que, desde niño, Rebolledo ya se caracterizaba por el dominio de la gramática y escribía sus primeros versos.
Obtuvo una beca para estudiar en el I.C.L. del Estado, y terminó sus estudios preparatorios para ingresar a la Escuela Nacional de Jurisprudencia de la Universidad Nacional, donde obtuvo el título de Licenciado en Derecho. Al término de sus estudios, Don Bernardo Reyes, Ministro del Gabinete de Don Porfirio Díaz y administrador de Rebolledo, lo inició en la carrera diplomática nombrándolo representante del Gobierno Mexicano en el extranjero, puesto que ocupó hasta su muerte.
Perteneció al grupo de Revista Moderna y en 1902 editó su primer libro, en Guatemala: Cuarzos. Dos años después publicó Hilo de corales (Guatemala 1904) con poemas hechos en 1902-03. Estas dos obras aparecían editadas en París, en 1907, con el título de Joyeles.
En 1918 fue electo diputado a la XXVII Legislatura del Congreso de la Unión (1918-20), de la cual fue presidente de la Gran Comisión, y en ella luchó por los derechos de los campesinos sobre el uso de las aguas negras. Sería reelecto en la siguiente Legislatura (1920-22).
En la Historia de la Literatura Mexicana ha sido considerado como el poeta erótico más importante del Modernismo y como "promotor de las inquietudes de una gran generación", a la vez son muy conocidos sus sonetos y redondeles de perfecta manufactura.
Murió en Madrid, España el 11 de diciembre de 1929, siendo consejero de la Legación Mexicana en España.
 

Ignacio Rodríguez Galván, literato, poeta, dramaturgo, periodista y diplomático (1816-1842).

Nació en Tizayuca, Hgo., el 12 de marzo de 1816.
De origen humilde, es curioso saber que a los ocho días de nacido su pueblo fue atacado por los insurgentes, y en el segundo de estos ataques fue abandonado, aunque puesto a salvo minutos después.
Curso estudios elementales en Tizayuca, pero a los 11 años de edad, la Guerra de Independencia destruyó la corta fortuna agrícola de su padre, y tuvo que ser llevado a ayudar en la librería de su tío Don Mariano Galván Rivera –célebre editor del calendario Galván- , en la Ciudad de México.
En esa librería fue muy estudioso y orientó sus inclinaciones literarias, se informó sobre la literatura española y aprendió latín, francés e italiano y escribió sus primeras composiciones a fines de 1834 y principios de 1935. Para ello tuvo gran influencia su trato con los más distinguidos literatos de aquella época, entre los que sobresalen Don Francisco Ortega, que le señaló a los clásicos latinos. Se cuenta que escribía por las noches, pues en el día trabajaba.
En la academia de San Juan de Letrán –establecida en junio de 1836- lo recibió entre sus socios, y ahí se reúne con Quintana Roo, Carpio, Pesado, Ortega, Payno, Ignacio Ramírez, Fernando Calderón, etc.
Desde 1838, dirigió el periódico Calendario de la Señoritas Megicanas que publicó su tío Galván Rivera, y en el que recogió los trabajos literarios presentados a la Academia de Letrán, algunos poemas, piezas teatrales y distinta literatura de otros autores y de él mismo.
El 6 de junio de 1842 se embarcó hacia Veracruz con rumbo a la Habana, a donde llegó el día 14; y el día 25, cuando parecía disfrutar de salud, murió al atacarle la enfermedad del vómito negro. A pesar de haber muerto demasiado joven, fue considerado el poeta nacional, tanto por su temática, como por la solidez de sus composiciones.
 

José Ma. Rodríguez y Cos, poeta, educador y escritor dramático.

Nació en Tulancingo, Hgo., el 19 de marzo de 1823.
En ese lugar cursó la instrucción primaria con el insigne educador Don Nicolás García de San Vicente.
Ingresó al Colegio de San Gregorio de la Ciudad de México, para estudiar Medicina, más por sus escasos recursos familiares abandonó la carrera para dedicarse al magisterio, abriendo un colegio particular con grandes esfuerzos, pues a la vez que lo dirigía, dictaba cátedra de Gramática en la Escuela Normal y en la Escuela Nacional Preparatoria de la Universidad.
Adquirió una amplia cultura y hablaba a la perfección italiano y francés, figurando entre los más distinguidos cultivadores de nuestra lengua, por lo cual llegó a ser miembro de número de la Real Academia Española.
Formó parte de brillante grupo de ideólogos del Positivismo y con los maestros Vicente Hugo Alcaráz, Manuel Cervantes Imaz, Manuel Guillén y Manuel Flores; fue defensor de la Enseñanza Objetiva como método idóneo para ponerse en práctica en el proceso integral del aprendizaje.
Tradujo varias obras entre las que sobresale el Arte de elegir marido del escritor italiano Pablo Mantegazza.
En 1853 publicó en México su poema épico de trece cantos titulado El Anáhuac, que lo rodeó de gran fama. Escribió también un poema histórico titulado La Revolución Francesa. Para el teatro escribió el libreto para la ópera Cuauhtémoc.
También fue autor de Enciclopedia para la juventud, Elementos para Aritmética y Elementos de Gramática y Castellano.
Por muchos años permaneció en la cátedra hasta que a iniciativa de su amigo el diputado Don Juan A. Mateos, consiguió su jubilación concedida por el Gobierno Mexicano.
Murió en la Ciudad de México el 2 de julio de 1899.
 

Manuel Fernando Soto Pastrana, funcionario y soldado de la reforma.

Como hijo, lloraré siempre la muerte de mi padre, pero como soldado de la República, cumpliré con mi deber defendiendo hasta morir la plaza cuya defensa me ha confiado el Supremo Gobierno de la Nación".
"Tales proposiciones no se hacen a un hombre honrado. No quiero que juzguen que he defendido la reforma por interés personal, y que pretendo que se me paguen los servicios que estaba obligado a prestar, como todo mexicano". M.F.S.P.
Estos conceptos vertidos cuando, secuestrado su padre, fue conminado a deponer las armas, y cuando expedida la Ley de Desamortización, varias personas le propusieron negocios turbios; dejan toda una herencia de patriotismo a quienes de alguna forma tienen en sus manos los destinos de nuestra patria.
Nació en Tulancingo, Hgo., el 5 de junio de 1825.
Realizó estudios primarios en su tierra natal, donde tuvo por maestro a Don Marciano Lezama. Posteriormente ingresó como interno al Seminario Conciliar de la Ciudad de México, donde cursó latinidad, filosofía, derecho civil y canónico, teniendo como condiscípulos a varios jóvenes que habrían de estar en la administración del país.
Enfermo de reumatismo, tuvo que truncar sus estudios, y regresó a Tulancingo para dedicarse a la política y platicar sus ideas liberales. Ahí cultivó gran amistad con Don Melchor Ocampo y Don Isidoro Olvera, que estaban confinados por Santa Ana a vivir en ese lugar, con ellos discutió con profundidad sobre las reformas que necesitaba el país, a la vez que realizó una labor, pugnando porque se mejoraran los sistemas de producción agrícola, aplicando sus conocimientos en esa materia, que le apasionaba.
Al triunfo de la Revolución de Ayutla, mediante el Plan proclamado el 1° de marzo de 1854; fue electo Diputado al Congreso Constituyente, y tomó parte activa en la redacción de la Carta Magna de 1857. Pronunció brillantes discursos y sostuvo principios avanzados. El 11 de agosto fe 1856, en brillante pieza de oratoria sostuvo la libertad de enseñanza.
En ese mismo tiempo sostuvo una polémica con Ignacio Ramírez "el Nigromante", y este lo felicitó por la defensa de sus ideas sobre la Reforma.
Fue oficial mayor del Ministerio de Hacienda; Presidente de la Junta de Créditos; Inspector General de Ferrocarriles en los Estados de Hidalgo y México; y miembro de varias sociedades científicas, literarias y agrícolas.
También fue gobernador del 2° Distrito Militar (hoy Estado de Hidalgo), y principal luchador por la erección del nuevo Estado, que en su honor su capital lleva el nombre de Pachuca de Soto.
Murió en la Ciudad de México, el 17 de agosto de 1896, a consecuencia de una prolongada enfermedad.
 

CRONOLOGÍA DE HECHOS HISTÓRICOS

En 1528, dos frailes, fray Andrés de Olmos y fray Bernardino de Sahagún fueron destinados a Tepeapulco a labores de evangelización.

Los agustinos se asentaron por su parte en Atotonilco el Grande, Molango y Metztitlán a partir de 1536.

En 1537 se celebró en la altiplanicie pulquera por primera vez una reunión de criadores de cerdos llamada mesta.

En el año de 1550 la altiplanicie pulquera tomo su gran fama que hasta la fecha conserva, ya que se permitió comercializar el jugo del maguey ampliamente conocido como pulque.

Hacia 1552, aparecieron las de Pachuca y Real del Monte.

En 1553 el rico comerciante sevillano Bartolomé de Medina piso suelo mexicano, se traslado a Pachuca para poner en práctica una nueva técnica en la minería.

En 1555 Bartolomé de Medina, descubrió que la mejor de manera de aplicar su sistema era en grandes patios.

En 1677 los otomíes mataron al gobernador indígena de Ixmiquilpan por la explotación que sufrían de una manera descomunal.

En septiembre de 1743, Bustamante y un comerciante español de nombre Pedro Romero de Terreros firmaron un contrato para trabajar conjuntamente en el desagüe de las minas de Pachuca y Real del Monte.

En 1750 la mayoría de los conventos hidalguenses pasaron a manos del clero secular.

En el año de 1762 comenzó la segunda época de oro de la platería hidalguense.

Los obreros de la veta Vizcaína el 15 de agosto de 1766 se lanzaron a la huelga, ésta se considera como la primera de América.

En 1769 a Pedro Romero de Terreros el rey de España le otorgó el título nobiliario de primer Conde de Regla.

En 1784 en la Sierra Baja de San Pedro Tultepec los indios de la región se rebelaron con las armas en la mano porque la hacienda se quería apropiar de sus terrenos.

En 1807 en Tulancingo la autoridad española encarceló al gobernador indígena por negarse a pagar un impuesto extra para reparar la iglesia.

En 1810 los arrieros del Valle del Mezquital llevaron la noticia del levantamiento de Independencia a su región y con esto se iniciaron los primeros preparativos para el levantamiento armado.

El primer levantamiento armado independentista de la región fue protagonizado por Miguel Sánchez y Julián Villagrán en la zona de Huichapan a finales de 1810.

A mediados de 1812 llegó el abogado Ignacio López Rayón a Huichapan, porque quería meter en cintura a varios guerrilleros.

El 21 de marzo de 1821, el doctor José Antonio Magos proclamó el Plan de Iguala en Ixmiquilpan.

El 29 de Abril de 1821 llega a Tulancingo Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria como parte del movimiento que consumaría más tarde la independencia de México el 27 de septiembre del mismo año.

En 1824 el tercer conde de Regla traspasó a una empresa británica las minas que le pertenecían, ese mismo año los ingleses introdujeron el uso de la máquina de vapor y otras mejoras técnicas para extraer los metales.

En 1849 vendieron la empresa minera a capitalistas mexicanos.

En 1853 el presidente Santa Anna confinó a Melchor Ocampo a Tulancingo.

El 18 de febrero de 1856 Un grupo de ciudadanos, encabezados por el alcalde Gabriel Mayorga, firmaron en Jacala un documento donde promovieron la separación de la Iglesia y el Estado, la libertad de cultos, la extinción de los monasterios y la expedición de una Ley Agraria.

El 29 de junio de 1861 los últimos hechos armados independentistas ocurrieron en Pachuca y Real del Monte.

Del 26 de Agosto al 2 de Septiembre de 1865, Maximiliano visitó Pachuca, Real del Monte y Tulancingo.

El 21 de Mayo de 1866 Antonio Reyes "El Tordo" tomó Huejutla.

El 8 de Noviembre de 1866 el coronel José María Pérez derrotó a 200 franceses en Casas Quemadas, cerca de Real del Monte.

El Estado de Hidalgo fue erecto al día siguiente 16 de enero de 1869 por el presidente Benito Juárez.

El 27 de enero de 1869 el presidente Benito Juárez nombró al coronel Juan C. Doria como gobernador provisional del Estado de Hidalgo.

El 2 de Mayo de 1869 se realizaron las primeras elecciones para gobernador constitucional y diputados, resultando triunfador en ellas el hacendado Antonio Tagle quien tomó posesión el 28 de Mayo.

El 16 de Mayo de 1870 se expidió la primera Constitución Política del Estado de Hidalgo.

En 1876 llegó Rafael Cravioto a Hidalgo y proclamó el Plan de Tuxtepec y destituyó a Justino Fernández, quien en 1873 fuera elegido como segundo Gobernador Constitucional del Estado.

En 1887 el teatro Bartolomé de Medina, fue inaugurado.

En 1906, la importante Compañía Minera Real del Monte y Pachuca, fue adquirida por la United States Mining Smelting and Refining Company.

El 15 de septiembre de 1910 se inaugura la torre del reloj monumental de Pachuca para conmemorar el centenario de inicio de la independencia.

En marzo de 1911 Francisco P. Mariel, hacendado de la región de Huejutla, tomó aquella ciudad.

El 15 de mayo de 1911, Gabriel Hernández entró en Tulancingo y al día siguiente, en Pachuca.

El 4 de Agosto de 1914 Nicolás Flores, que venía desde Zimapán, toma Pachuca y asume la gubernatura del Estado.

En el año de 1920 se promulgó una nueva Constitución para el Estado.

El 6 de julio de 1920 el teniente Horacio Ruiz Gaviño despega en un biplano desde los llanos de Venta Prieta a las afueras de Pachuca y aterriza en la Ciudad de México, considerándose como el primer vuelo postal de América.

En 1921 Amado Azuara llegó a la gubernatura vendió los terrenos del antiguo panteón de San Rafael a la Compañía Real del Monte y Pachuca.

De 1929 a 1933 el gobernador Bartolomé Vargas Lugo inició la construcción de la carretera Pachuca-Huejutla.

De 1938 a 1941 se terminó la carretera Pachuca-Tuxpan, y se ampliaron los tramos de la carretera Actopan-Mixquiahuala.

En diciembre de 1948 se inauguro el Hospital Infantil de Pachuca.

En 1952 se comenzó la edificación de la empresa Diesel Nacional (DINA), que se encargaría de producir camionetas y autobuses con motor de diesel.

De 1957 a 1963 se construyó la escuela de enfermería de la Universidad Autónoma de Hidalgo.

En los años de 1963 a 1969, se construyeron los mercados de Actopan e Ixmiquilpan y el edificio de la Cruz Roja en Pachuca.

En los años 1969-1975 se iniciaron las construcciones de los bulevares Pachuca-México, Pachuca-Ciudad Sahagún, Pachuca-Unidad Universitaria y la ampliación de la Avenida Juárez. También desarrolló los fraccionamientos Constitución y Real de Minas y se dio la terminación de la carretera México-Tampico.

De 1975 a 1981 en Pachuca, se construyó la escuela Preparatoria No.3, el Centro de Educación Científica y Tecnológica No.15, un edificio para la Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo, la Plaza de Toros, la Central de Autobuses y la Central de Abasto, dos zonas habitacionales de INFONAVIT, la Casa de las Artesanías (Hidarte), el Hospital General, el Boulevard Javier Rojo Gómez, el libramiento vial Actopan-Tampico, se modificó la plaza Independencia. Se alojó en Pachuca el Archivo Casasola y se creó el Sindicato de Trabajadores del Gobierno Estatal y una gran cantidad de obras por todo el Estado.

En los años 1981-1987 se construyó la Autopista México-Pachuca, se hizo el viaducto Nuevo Hidalgo en Pachuca, el Poliforum José M. Morelos, el Boulevard Felipe Ángeles, el Centro de Extensión Universitaria, se creó el canal de televisión local y la estación de radio del Gobierno del Estado y se mejoraron las redes carreteras de toda la entidad.

De los años 1987 a 1993 fueron construidas en Pachuca el Teatro de la ciudad, San Francisco, los bulevares de la salida a Actopan, el Ramón G. Bonfil y el Solidaridad, el Estadio Hidalgo de fútbol, hizo la remodelación de la Plaza Independencia, y el Planetario de Hidalgo.

De 1993 hasta octubre de 1998 se creo el instituto Hidalguense de educación media superior y superior IHEMSYS, se construyeron 4 universidades tecnológicas, un centro de transfusión sanguínea, la autopista Pirámides-Tulancingo, el Boulevard Luis Donaldo Colosio, se inicio la interurbana Tula – Actopan, la autopista Actopan–Pachuca, el par vial Real del Monte–Pachuca.

De 1999 hasta la fecha se han ampliado los tramos de la autopista Actopan – Ixmiquilpan; se han logrado enlaces comerciales que a diferencia del resto del país han generado miles de empleos ya que se han abierto las puertas del Estado de Hidalgo al mundo, con la llegada de un gran número de empresas nacionales y transnacionales a la entidad.
 

Hidalgo_svg.png

<< Inicio < Anterior 31 32 33 34 35 36 37 38 39 Siguiente > Fin >>
Mostrados 298 - 306 de 343

Sindicar

RSS 0.91
RSS 1.0
RSS 2.0
ATOM 0.3
OPML
Donacion

Multi Search

Sitio

Google
Buscar este sitio usando Google


MultiSearch by Is Open Source

En línea

Hay 50 invitados en línea

Iniciar sesión

OpenMind is a Free Template designed by Ricard Lozano.
Powered by Elxis - Open Source CMS.
Copyright (C) 2006-2014 Elxis.org. All rights reserved.